En los últimos días se está montando un revuelo enorme debido a la decisión de WhatsApp de no extender más tiempo su período de uso gratuito. Unas personas están dispuestas a pagar por el servicio, pero otras muchas se niegan rotundamente a hacerlo debido a los problemas de seguridad con la aplicación o a que existen alternativas mejores y gratuitas.
El problema reside en que más del 90% de los usuarios utilizan la red WhatsApp y cambiar de aplicación supone la pérdida de comunicación con muchos contactos.
