¿Por qué no almacenar la información más importante en un disco duro externo?

¿Quieres sacar la información de tu PC por miedo a una infección malware? ¿Temes la rotura de algunos de los discos que sirven como almacenamiento? Es necesario indicar que la opción de utilizar un disco duro externo no es la mejor opción. Muchos usuarios optan por un medio de este tipo para así liberar espacio de los discos del PC. Sin embargo, en lo que se refiere a garantizar el almacenamiento de la información es una mala elección.

Obviamente, puede que nos encontremos ante la alternativa más barata si queremos almacenar la información. Archivos multimedia, software, documentos y así hasta completar un largo listado de archivos que los usuarios almacenan en sus equipos y sienten la necesidad de trasladarlos a otro lugar.

Está claro que la principal ventaja de este medio es el precio. y la facilidad de uso, ya que nos encontramos ante dispositivos Plug&Play. Además, su tamaño se ha visto modificado con el paso de los años, facilitando su transporte y convirtiéndolo en un aliado multimedia para los usuarios.

Todos lo que necesitas al alcance de tu mano. Son muchos los fabricantes que han optado por la creación de dispositivos que se enmarcan dentro de este mercado, algo que ha provocado una bajada de precios.

Sin embargo, ¿es una buena opción para almacenar información importante?

Discos duros externos y los problemas de fiabilidad

Aunque externamente parezcan algo totalmente diferente, en realidad en el interior nos encontramos con discos de 2,5″ que bien podían estar presentes en equipos portátiles. Una de las variaciones que los conectares de datos y alimentación son en muchos casos adaptados, aunque también nos podemos encontrar con adaptadores SATA.

Es decir, un disco duro externo puede sufrir los mismos problemas de fiabilidad que uno utilizado en un PC o equipo portátil. Por este motivo, no es para nada extraño que nos encontremos con problemas que dejan inaccesible la información. Escuchar «clacks» a la hora de conectar el dispositivo es uno de los principales síntomas de que su vida útil pronto de alcanzar el punto y final (fallos en el cable que alimentan la unidad también puede ser el problema de eso sonidos).

Finalmente, estos síntomas terminan dejando inaccesible la información.

¿Cuál puede ser la mejor solución?

Obviamente, un dispositivo NAS pondría punto y final a este problema. Muchos estaréis pensando que los discos duros pueden presentar los mismos problemas. Es totalmente cierto, pero la diferencia con respecto a los discos duros externos es que la información se puede redundar utilizando diferentes volúmenes. El más sencillo es un RAID 1 y solo necesitamos dos discos. El mal funcionamiento de uno de los discos no va a afectar a la información almacenada, puesto que el disco restante es una copia exacta del que presenta problemas.

Esto quiere decir que solo con realizar el remplazo habríamos resuelto el problema.

Todo son ventajas, pero hay un punto negativo, o al menos inicialmente: el precio. De entrada, se debe invertir una cantidad importante, pero posteriormente agradeceremos realizar ese desembolso.

Además, el mundo de los dispositivos NAS está lleno de ventajas, y los sistemas operativos que utilizan son tan avanzados que en algunos casos se equiparan a los de un PC, pudiendo en algunos casos actuar como un centro multimedia.