Estas son las razones por las que deberías de ocultar la IP y cómo hacerlo

Escrito por Javier Jiménez

La dirección IP es, como sabemos, una identificación en Internet. Algo así como el DNI a la hora de navegar. Permite a los servidores saber a dónde enviamos la información. La cuestión es que muchos sitios registran esas direcciones. Incluso pueden llegar a espiar de alguna manera al usuario para obtener información. Esto puede ser un problema, lógicamente. Es por ello que en este artículo vamos a explicar cómo podemos ocultar la dirección IP y las razones para tomar esta decisión.

Por qué deberíamos ocultar la dirección IP

Una razón bastante común son las restricciones geográficas. Es común que al viajar, por ejemplo, nos encontremos con ciertas páginas o contenido que no podemos ver. Puede ser un canal de televisión libre en España, pero que en alguna otra nación está emitiendo un partido de fútbol y no se puede ver, por ejemplo.

También puede pasar con vídeos de YouTube, donde algunos países bloquean algunos canales. Incluso el poder acceder a cosas tan básicas como Facebook o Google en algunos países como China.

Pero una razón importante para los usuarios es la privacidad. Al ocultar la dirección IP pueden prevenir un mal uso de sus datos. Evitan ser rastreados y que los sitios a los que accedemos registren nuestros datos.

Cualquier persona con nuestra dirección IP podría averiguar el área aproximada desde donde nos conectamos. Es por ello que pueden usarse los datos para fines publicitarios, por ejemplo.

Utilizar una IP anónima

Cómo ocultar la dirección IP

Ahora bien, ¿cómo podemos ocultar la dirección IP? Básicamente tenemos dos formas principales. Una es utilizar un servidor proxy y la otra utilizar una VPN. En ambos casos lograremos ocultar nuestra dirección IP.

La primera opción, un servidor proxy, es un servidor que actúa como intermediario a través del cual pasa el tráfico. Los servidores de Internet que visitamos solo ven la dirección IP de ese servidor proxy y no la dirección IP del usuario. Cuando esos servidores devuelven información, va al servidor proxy, que luego la envía al usuario. Podemos ver una lista de servidores proxy para navegar de forma anónima.

Eso sí, hay servidores proxy que pueden perjudicar de alguna manera al usuario. Por ejemplo insertando anuncios en el navegador o incluso espiando al usuario.

La segunda opción es la utilización de una VPN. Es la mejor opción. Cuando conectamos cualquier dispositivo a una VPN, ese equipo actúa como si estuviera en la misma red local que la VPN. Todo el tráfico de la red se envía a través de una conexión segura a la VPN.

Esto permite acceder a contenido local como si estuviéramos allí. Además, tiene beneficios importantes en seguridad. Un ejemplo es si nos conectamos a una red Wi-Fi pública. Como sabemos, no siempre nuestros datos viajan de forma segura en estas opciones. Gracias a una VPN, aumentamos la seguridad.

También es muy interesante para saltarse el bloqueo geográfico. Volvemos a los ejemplos del principio. Imaginemos que estamos en un país donde un servicio no está disponible. Gracias a una VPN podríamos acceder a él.

Existen VPN tanto gratuitas como de pago. En ambos casos podremos ocultar nuestra IP. En un artículo anterior hablamos cómo elegir una buena VPN y cuáles son las más rápidas.