¿Aduanas ha parado tu paquete? Así puedes importar tu pedido sin tener que pagar de más

Escrito por Rubén Velasco

Cada vez compramos más a través de Internet, tanto a páginas españolas, como Amazon, como en páginas extranjeras, ya sean de la Unión Europea como de Estados Unidos o China. Si compramos en España nunca vamos a tener problemas y, en pocos días, recibiremos nuestro paquete en casa. Sin embargo, cuando compramos fuera de España, sobre todo a través de mensajerías o paqueterías urgentes, corremos el riesgo de que nuestro paquete llegue a quien, seguramente, consiga convertirse en nuestro peor enemigo y logre convertir un pedido que esperábamos con ilusión en una auténtica pesadilla: la Aduana.

Si nuestro paquete tiene número de seguimiento, seguro que cuando ha empezado a tardar más de la cuenta hemos visto cómo en este seguimiento aparece como retenido en Aduanas. Las Aduanas son oficinas gubernamentales que se encargan de controlar todo lo que pasa por la frontera del país. Esta oficina tiene muchas finalidades, pero cuando hablamos de compras online la principal es encargarse de cobrar el impuesto sobre el valor añadido, IVA, que, al haber comprado fuera de España, no habremos pagado en su momento.

Si un paquete no tiene número de seguimiento y ha sido retenido o parado en la Aduana, lo más seguro es que no podamos hacer nada. Lo mejor es intentar hablar con el vendedor, esperar a que le devuelvan el pedido y volver a comprarlo, esta vez pagando el seguimiento.

¿Qué impuestos me puede cobrar Aduana por las compras a través de Internet?

Si el total de la compra es igual o inferior a 22 euros, Aduana no nos va a pedir pagar nada de IVA ni ningún arancel, estas compras están exentas. Si la compra es superior a 22 euros e inferior a 150 euros, entonces sí estaremos obligados a pagar el 21% de IVA sobre el valor de la compra, pero nada de arancel. Para compras superiores a 150 euros, además del 21% de IVA, también tendremos que pagar un arancel variable de entre el 2.5% y el 5%.

Los envíos entre particulares están exentos de IVA cuando su valor sea inferior a 45€, pero obligados de IVA y arancel cuando sea superior a estos 45 euros.

Pagar el IVA por un producto que compramos fuera de España es algo obvio y comprensible. Vamos a partir de la base de una compra de un móvil a china por valor de 200 euros. Si lo para Aduana, lo que tendríamos que pagar sería el 21% de IVA (42 euros), más un arancel adicional variable según el tipo de mercancía que, aunque normalmente es el 2.5%, nunca suele ser superior al 5% por superar los 150 euros (ese arancel no se paga en compras inferiores a 150 euros). En total, vamos a poner que tendríamos que pagar aproximadamente 50 euros por importar nuestro móvil de china.

Sin embargo, cuando nos llega la carga de correos para importarlo, seguro que vemos que nos piden un 50% más, si no es doble, de lo que tendríamos que pagar, ¿por qué?

Factura Correos Importar

La verdad es que, viendo la anterior factura, la cosa parece más un ransomware con amenaza, ya que te dan un plazo tope para pagarlo, que un proceso de importación. Además, en las cartas que te envían te dejan caer que “o pagas ya lo que dicen o devuelven el paquete y se eximen de responsabilidades”.

Correos (y Correos Express) intentan meternos unos “gastos de gestión” que nadie les ha pedido y gestionarlo todo a través del portal “AdtPostales”

Si el IVA y el arancel suponen 50 euros, ¿por qué alguien, a quien yo no he pedido ayuda, me pide pagar más de 100 euros? Esto se debe a que Aduanas y Correos tienen una estrecha relación y, cuando paran algo, se sirven de esta compañía de mensajería para “facilitar” al usuario el proceso de importación.

Cabe destacar el “facilitar” entre comillas, ya que el último artículo que me tocó importar, personalmente, tardó más de un mes en salir de Aduana porque la web de AdtPostales (web para realizar las importaciones a través de correos) no funcionaba y no reconocía el número de seguimiento de mi paquete. Y claro, al llamar por teléfono tampoco reconocían el número de seguimiento y, muy bordes, te colgaban.

Según Correos, con el fin de facilitar la entrega de los envíos los despachan ante Aduana por DUA Simplificado, y de ahí los gastos de gestión que se nos piden pagar a mayores. Que la mensajería ofrezca este servicio está bien, pero que ofrezca a los usuarios la posibilidad de solicitarlo y no intente extorsionar con ello. Legalmente hablando, tramitar algo en nombre de otra persona si su consentimiento se llama falsedad documental, y además es delito.

En la factura que te manda Correos aparecen unos gastos de gestión, unos gastos de retención, un IVA sobre esa factura… gastos que no estamos obligados a pagar por nuestro pedido. Por desgracia, el desconocimiento nos hace terminar cayendo en esta trampa y pagando mucho más de lo que debemos por nuestro paquete. Pero a continuación, os vamos a explicar cómo evitar que esto siga ocurriendo.

Cómo importar correctamente una compra a través de Aduana sin pagar a Correos o Correos Express y sin usar AdtPostales

Lo primero que debemos tener en cuenta es que si se presenta en nuestra casa un repartidor de Correos o Correos Express y nos pide pagar un contrareembolso por la importación del pedido no debemos pagar ni firmar nada.

Ni Correos, ni Correos Express, ni AdtPostales son nadie para gestionar, sin que se lo pidas, tus importaciones. Aduanas es un organismo del Estado, y todo lo que pasa por ella está directamente vinculado por la Agencia Tributaria, o Hacienda.

Dentro de la página de la Agencia Tributaria, AEAT, podemos encontrar una sección dedicada a “Compras por Internet y envíos entre particulares“, cuya finalidad está claramente definida. En esta página entramos con nuestro certificado electrónico, o usando el sistema Cl@ve PIN, y rellenaremos el sencillo formulario que nos ofrece la Agencia Tributaria.

Importar desde AEAT

Lo más complicado será rellenar los datos del Expedidor/Exportador, que son los datos de la empresa de la que estamos comprando. Para localizar el envío tendremos que facilitar también el número de seguimiento del paquete y declarar el tipo de contenido, su valor (y el valor del envío) y la moneda en la que hemos pagado.

Anexamos la documentación pertinente (entre otras cosas, la factura de compra), firmamos digitalmente la documentación y listo. Ahora solo nos quedaría pagar lo que nos pida Hacienda (es decir, el 21% de la factura y el arancel si es una compra superior a 150 euros) y listo.

Una vez esté todo correcto, se liberará el producto de la Aduana y esta llegará en los próximos días a nuestra casa a través de la mensajería por defecto (seguramente Correos), pero sin tener que haberles pagado a ellos por unos gastos de gestión que no les hemos pedido.

Eso sí, el paquete estará abierto (Aduana lo abrirá para comprobar que el contenido corresponde con la factura y es totalmente legal) y precintado de nuevo con la pegatina de esta oficinal. De ver cualquier cosa extraña o fuera de lo normal, lo mejor que podemos hacer es negarnos a recoger el paquete y reclamar hasta que aparezca todo el contenido de nuestro pedido.

¿Has comprado alguna vez por Internet y lo ha retenido Aduana? ¿Te tocó pagar a Correos o gestionaste la importación por tu cuenta?