10 formas de proteger tus cuentas bancarias y transacciones online

Escrito por Javier Jiménez

Hoy en día cada vez utilizamos más los diferentes servicios online para realizar pagos y compras. Es una realidad que los bancos, tal y como los conocíamos hace solo unos años, han cambiado drásticamente. Podemos realizar transferencias, consultar nuestros recibos, domiciliar cobros y cualquier otra cosa, simplemente desde nuestro ordenador y móvil. Pero claro, estas facilidades y comodidades también se traducen en un aumento del riesgo de seguridad. En este artículo vamos a dar algunos consejos para proteger las cuentas bancarias online y las transacciones que hagamos.

Consejos para proteger las cuentas bancarias online

Mucho cuidado al iniciar sesión

Seguramente uno de los aspectos de seguridad más importantes para proteger las cuentas bancarias online. Hay que tener mucho ojo a la hora de iniciar sesión. No podemos hacerlo desde correos electrónicos que recibamos y que pueden tratarse de un ataque Phishing.

Lo ideal es siempre iniciar sesión escribiendo la dirección directamente en el navegador o utilizando la aplicación del banco.

Seguridad en los dispositivos

Es vital también mantener la seguridad en nuestros dispositivos. No importa si utilizamos un ordenador o un móvil. Hay que contar con programas y herramientas de seguridad para tenerlos totalmente limpios de amenazas.

Claves fuertes

La principal barrera para proteger nuestras cuentas. Es el código que evita que posibles intrusos accedan a ella. Debemos de elegir una clave que sea distinta a cualquier otra cuenta que tengamos, evitar nuestro nombre o datos que nos relacionen y utilizar diferentes caracteres aleatorios.

Activar la autenticación de dos factores

Un complemento importante a lo anterior. Siempre que nuestro banco lo permita (cada vez son más los que lo hacen) debemos de configurar la autenticación de dos factores. Así, en caso de que alguien nos robe la contraseña de alguna forma, necesitarían ese segundo paso para poder acceder. Muy importante esto.

Usar redes seguras

Otro aspecto a tener en cuenta es qué tipo de redes utilizamos para hacer transacciones. Hay que evitar entrar en nuestra cuenta y enviar una transferencia, por ejemplo, utilizando una red Wi-Fi pública que hemos encontrado en un centro comercial.

En caso de necesidad, siempre que tengamos que usar una red en la que no confiamos plenamente, podemos hacer uso de un servicio VPN.

Solo usar aplicaciones y páginas oficiales

No debemos de utilizar aplicaciones que no sean oficiales. Puede tratarse de un fraude o una aplicación que si bien por sí misma no está configurada con malas intenciones, puede ser vulnerable. Por tanto, lo aconsejable es siempre descargar las aplicaciones desde tiendas oficiales y acceder a la página oficial del banco. Nunca a través de terceros.

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Sistema y aplicaciones actualizados

Además, es importante que nuestro sistema y la propia aplicación bancaria estén actualizados. A veces surgen vulnerabilidades que pueden ser aprovechadas por los ciberdelincuentes. Conviene tener todo actualizado con los últimos parches y así asegurar nuestras cuentas.

Configurar correctamente la seguridad

Normalmente las aplicaciones bancarias, así como en la propia web, ofrecen diferentes aspectos de seguridad que podemos configurar. Es interesante dedicar un tiempo a esto y activar todas las mejoras de seguridad que sean posible. Una manera de proteger nuestras cuentas bancarias online.

Acceder frecuentemente

También recomendamos acceder frecuentemente a nuestras cuentas. A veces ocurre que tenemos una cuenta bancaria que apenas usamos y pueden pasar meses hasta que entramos. Es interesante entrar de vez en cuando para comprobar que todo está bien. No solo por la propia seguridad, sino también para verificar que no ha habido algún cargo incorrecto, por ejemplo.

El sentido común

Por último, el sentido común. Con esto nos referimos a usar buenas prácticas al navegar por Internet y acceder a nuestras cuentas bancarias. No dar nunca nuestra clave a nadie, no dejar encendida la cuenta en otro ordenador, etc.