Clave pública vs clave privada: para qué sirven y diferencias a la hora de cifrar datos o archivos

Escrito por Javier Jiménez

La privacidad y seguridad de nuestros datos es muy importante. Es algo que los usuarios valoran mucho a la hora de utilizar sus equipos y conectarse a la red. Tenemos muchas opciones de cifrar documentos y archivos. De esta forma evitamos que posibles intrusos puedan acceder al contenido que tenemos. Una manera de preservar nuestra privacidad y también evitar comprometer el buen funcionamiento de los sistemas. En este artículo vamos a explicar en qué se diferencia una clave pública y una clave privada con las que podemos cifrar archivos y documentos.

Ya sabemos que es posible cifrar archivos, correos electrónicos y cualquier documento que tengamos. De esta forma nos aseguramos de que solo el receptor que nos interesa va a poder abrirlo. Una manera de evitar posibles intrusos. Para ello, para cifrarlo, podemos utilizar muchas herramientas. Algunas nos dan la opción de utilizar clave pública y otra clave privada. Incluso ambas, según el caso.

Tanto la clave pública como la clave privada tienen una finalidad. Un uso concreto para que podamos cifrar y descifrar el contenido, así como los contactos a los que enviemos un determinado archivo.

En qué se diferencia una clave pública y una clave privada

Podemos decir de manera resumida que una clave pública tiene como única función cifrar un archivo o documento. Por su parte, una clave privada puede tanto cifrar como descifrar. Si enviamos un documento cifrado a otro contacto, se cifra con la clave pública. Sin embargo esa persona tiene que utilizar la clave privada para poder descifrarlo.

El cifrado de clave pública también se le conoce como cifrado asimétrico. Es algo que se distribuye de manera pública a ambas partes. La parte que recibe es la que cuenta con una clave privada para poder descifrar ese archivo o documento. La clave privada va asociada a la pública.

Hay que mencionar que la clave privada no se comparte, como sí ocurre con la pública. En este caso también se le conoce como cifrado simétrico. Con esta clave podemos tanto cifrar como descifrar esa información.

True Key, gestor de contraseñas con reconocimiento facial

Existen diferencias también en cuanto a la velocidad para utilizar ambas claves. En este caso podemos decir que la clave privada es más rápida que la clave pública, que gestiona las claves de manera más lenta.

La clave privada nunca puede aparecer en el certificado que ha emitido una autoridad. Esto no ocurre con la clave pública, que sí va en el certificado. Esto ocurre por ejemplo con el certificado electrónico del DNI.

En resumen, podemos decir que hay diferencias entre una clave pública y un clave privada. La primera, la pública, se puede entregar a cualquier destinatario. Por el contrario, la privada corresponde al propietario guardarla de manera secreta. Cuando enviamos un mensaje, por ejemplo, utilizamos la clave pública del destinatario y éste posteriormente tiene que usar su clave privada para descifrarlo.

Las contraseñas representan la primera barrera para proteger nuestras cuentas y registros. En un artículo anterior explicamos cómo crear contraseñas fuertes y que sean difícil de averiguar.