¿Puede el 5G sustituir a las conexiones Wi-Fi actuales?

2019 está siendo el año del 5G. Desde principios de año los fabricantes están trabajando para llevar esta nueva tecnología a los nuevos modelos de smartphones para que, tan pronto como las compañías terminen de implementar esta red, puedan empezar a utilizarla. Algunos ISP ya han empezado a realizar distintas pruebas de conectividad 5G, como Vodafone y Orange, lo que significa que seguramente en 2020 estas redes empiecen a funcionar.

Las redes 5G (no confundir con Wi-Fi 5 GHz) es una red de largo alcance que promete ofrecer a los usuarios velocidades de transferencia de 1 Gbps en sus primeras etapas de desarrollo y hasta 10 Gbps cuando esté toda la red implementada, velocidades que llegarán con apenas 1 ms de latencia en condiciones óptimas. El objetivo principal de esta red, que sustituirá a la red 4G y LTE actual, es que todos los usuarios puedan tener al menos 50 Mbps de conexión con una latencia máxima de 10 ms estén donde estén.

Esto abre la puerta a una gran cantidad de posibilidades en cuanto a conectividad, una evolución necesaria teniendo en cuenta que cada vez tenemos más dispositivos conectados a Internet de forma inalámbrica, desde nuestros smartphones y tablets hasta dispositivos IoT. Sin embargo, al contrario de lo que muchos piensan, el 5G aún no está preparado para sustituir al Wi-Fi.

Diferencias entre Wi-Fi 6 y Wi-Fi 5

Principales diferencias entre el 5G y el Wi-Fi

Aunque ambas conexiones son inalámbricas, en realidad hay una serie de diferencias entre las dos, y estas diferencias son clave para saber hacia dónde va cada una de ellas.

La primera de las diferencias es que las redes móviles (desde GPRS hasta el 5G) utilizan las bandas de espectro con licencia, es decir que, para usarlas, las compañías (Vodafone, Movistar, Orange, etc) tienen que pagar una cuota. Además, para poder llegar a los usuarios, estas compañías tienen que construir una infraestructura para dar cobertura. Todo tiene un coste muy elevado, y por ello para usar las redes móviles debemos pagar una cuota mensual.

El Wi-Fi por el contrario, hace uso de las bandas del espectro sin licencia, bandas libres que permiten enviar señales relativamente débiles sin tener que pagar por ello. Así, cualquier router barato con un par de antenas puede dar una señal Wi-Fi que fácilmente puede alcanzar los 50 o 100 metros al aire libre, perfecto para dar señal a nuestra casa.

Wi-Fi: el estándar que ha venido aquí para quedarse

Hoy en día todos tenemos algún dispositivo conectado a Internet mediante Wi-Fi, ya sea nuestro smartphone, una tablet, una tele, un ordenador portátil, bombillas, aspiradores, impresoras y un largo etcétera.

La red Wi-Fi nos permite conectar prácticamente cualquier dispositivo a Internet siempre que se encuentre a una distancia más o menos corta del punto de acceso, que normalmente es el router que tenemos en nuestra casa. Las últimas versiones de este estándar nos permiten incluso conectarnos a velocidades muy grandes, sobre todo con el nuevo Wi-Fi 6 (802.11 ax), que nos ofrece un ancho de banda cuatro veces superior que la versión anterior, con un 40% más de velocidad y menor consumo de recursos.

Beneficios Wi-Fi 6

Lejos del Wi-Fi de 2.4 GHz y el Wi-Fi 5 GHz, con 10 Gbps teóricos del 5G, algunos usuarios piensan que el Wi-Fi está acabado y que finalmente todo se conectará a través de este nuevo estándar de conectividad. Sin embargo, esto está muy lejos de la realidad.

El 5G es una maravilla, pero no es una amenaza para el Wi-Fi

Aún tendrán que pasar varios meses para que el 5G empiece a llegar a los usuarios de las grandes ciudades, incluso algunos años para que todos los móviles vengan con 5G y podamos empezar a conectarlos a la red móvil a través de él. Sin embargo, por las pruebas que se están realizando, desde luego va a suponer una revolución en la forma en la que nos conectamos desde cualquier lugar.

Eso sí, por ahora no supone ninguna amenaza para el Wi-Fi, ni en rendimiento ni en costes. Sí es verdad que en condiciones perfectas puede llegar a ofrecernos velocidades de hasta 10 Gbps, sin embargo, hoy en día cualquier conexión Wi-Fi doméstica, sin necesidad de ser las últimas Wi-Fi 6, nos permite reproducir en streaming contenido 4K VR (80 Mbps), jugar y aprovechar bastante bien las conexiones de fibra óptica actuales, conexiones que poco a poco se acercan al Gigabit.

La red móvil siempre ha coexistido con la red fija, desde el RTB y ADSL hasta las nuevas conexiones de fibra, y de momento todo va a seguir así, ya que el Wi-Fi es capaz de cubrir sin problemas las necesidades de cualquier usuario dentro del hogar, y será el 5G quien cubrirá las necesidades cuando estemos fuera. Lo que sí ocurrirá seguramente es que (por suerte) las redes Wi-Fi públicas en bares y estaciones irán disminuyendo su presencia, ya que, con las promesas del 5G, no serían necesarias.

No sabemos qué pasará dentro de 5 o 10 años, y menos con los vertiginosos cambios que estamos viendo en este sector. Puede que las redes 6G sí sean capaces de acabar con el Wi-Fi 20. O puede incluso que se desarrolle un nuevo sistema de interconexión que haga desaparecer a los dos.

Lo único seguro es que el Wi-Fi y el 5G van a convivir juntos durante los próximos años, y no como rivales.