Conoce qué es la tecnología Beamforming presente en las redes Wi-Fi

La tecnología Beamforming es una de las características que se introdujo en el Wi-Fi 4, pero pasó desapercibida debido a que los clientes y routers y AP debían hacer la formación de haces exactamente de la misma forma, y, además, era totalmente opcional, por lo que muchos fabricantes ni lo incorporaron. Con Wi-Fi 5 esto se solucionó, ya que se estandarizó la formación de haces, por lo que en la vida real sí hemos notado una mejoría importante en la cobertura y velocidad inalámbrica. Hoy en RedesZone os vamos a hablar de la tecnología Beamforming, una tecnología desconocida por la mayoría de usuarios, y que está presente en la gran mayoría de routers y puntos de acceso Wi-Fi.

Normalmente los routers inalámbricos Wi-Fi, vienen con antenas omnidireccionales, para proporcionar cobertura en todas las direcciones, ideal para cubrir todo nuestro hogar. Por este motivo, se recomienda tener siempre el router o punto de acceso inalámbrico, en un lugar centrado en nuestro hogar, y no tenerlo justo en una esquina o lateral, ya que la señal podría no llegar hasta la otra punta de la casa.

¿Qué es y para qué sirve la tecnología Beamforming?

En la práctica, con la salida del Wi-Fi 5 lanzaron una tecnología estandarizada muy importante llamada Beamforming, esta tecnología nos permite focalizar la señal hacia un receptor que esté conectado, de tal forma que, si el router inalámbrico o AP tiene la suficiente información, pueda proporcionar dicha cobertura en una dirección específica con el objetivo de que el cliente consiga mejor cobertura, y por tanto, mejor velocidad inalámbrica. En la práctica, el Beamforming no solo hace que los dispositivos consigan mejor cobertura, en comparación de un router o AP sin esta tecnología, sino que también tendrán algo más de alcance Wi-Fi.

Escenarios donde notaremos la mejoría en cobertura (y velocidad)

Cuando estamos cerca del router inalámbrico o AP, apenas notaremos mejoría con el Beamforming, a no ser que justo haya una pared u obstáculo grande en el medio, que en este caso sí notaremos algo de mejora en la velocidad inalámbrica máxima que conseguimos en este escenario.

Cuando estamos a una distancia media del router inalámbrico o AP, es donde más notaremos la mejora que nos brinda la tecnología Beamforming, y es que no solo conseguiremos una mayor cobertura, sino también una mayor velocidad. Beamforming funciona muy bien cuando tenemos múltiples obstáculos entre medias como paredes e incluso de un piso a otro, ya que se encarga de encontrar el mejor camino (teniendo en cuenta los rebotes de señal) para llegar al destino (el cliente inalámbrico conectado).

Teniendo en cuenta, que hoy en día conectamos muchos dispositivos móviles como smartphones o tablets, los cuales tienen antenas Wi-Fi realmente pequeñas, la tecnología Beamforming se hace casi imprescindible para que puedan obtener una cobertura decente.

Por último, cuando estamos a una distancia muy grande del router inalámbrico o AP, no notaremos demasiada mejoría, sí es posible que consigamos algo más de cobertura y la conexión Wi-Fi sea más estable, pero la diferencia de velocidad será mínima.

Beamforming explícito e implícito: ¿qué diferencias hay?

Los routers y AP inalámbricos, disponen normalmente de la Beamforming explícito e implícito, y es bastante importante que los routers y APs tengan ambos, con el objetivo de mejorar la señal en todos y cada uno de los clientes, incluso aunque sean antiguos.

El Beamforming explícito hace que tanto el router y AP como los clientes, «hablen» entre ellos y elijan siempre el mejor camino para tener la mejor recepción y transmisión, con el objetivo de decirle el uno al otro sus posiciones relativas, y, por tanto, obtener la máxima velocidad. La tecnología Beamforming forma parte del estándar Wi-Fi 802.11ac, sin embargo, no todos los dispositivos tienen por qué soportar esta funcionalidad, aunque si lo soportan, siempre soportarán el Beamforming explícito, siguiendo a rajatabla el estándar.

Con el Beamforming implícito, un router o AP intenta focalizar la señal en los clientes inalámbricos para mejorar su señal, pero en este caso, los equipos router y clientes no «hablan» entre sí para intercambiar sus posiciones relativas, sino que lo intenta hacer todo el router de la mejor forma posible. Con el Beamforming implícito, clientes 802.11ac que no soportan el Beamforming explícito o que son clientes más antiguos, se verán beneficiados por esta tecnología, aunque lógicamente no funcionará tan bien como con el Beamforming explícito.

En la imagen anterior, en la zona inferior podéis ver que el fabricante ASUS nos permite habilitar o deshabilitar tanto el Beamforming explícito como también el Beamforming implícito (formación de haces universal). Normalmente los fabricantes no permiten desactivar esta opción, viene activada siempre por defecto, tanto explícitamente como implícitamente.

Smart Beam, ASUS AiRadar: ¿Qué es esto?

Algunos fabricantes como D-Link, han llamado a la tecnología Beamforming como «Smart Beam», e incluso también «Advanced Smart Beam», pero es exactamente la misma tecnología que tienen todos. Lo mismo ocurre en el caso de ASUS con el «ASUS AiRadar», es la misma tecnología Beamforming que encontramos en todos los dispositivos inalámbricos nuevos.

Por supuesto, el estándar Wi-Fi 6 (Wi-Fi AX), también dispone de esta tecnología inalámbrica que tantos beneficios nos proporciona.

Os recomendamos visitar la web oficial de O’Reilly donde encontraréis información muy técnica sobre esta y otras tecnologías inalámbricas.