Cámaras IP con grabación en la nube (cloud): Ventajas e inconvenientes

Los principales fabricantes de cámaras IP domésticas, han incorporado a sus dispositivos la posibilidad de grabar todo lo que ocurra en la nube del propio fabricante, subiendo automáticamente clips de vídeo cuando detecta movimiento o detecta sonido. Esta grabación en la nube tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Hoy en RedesZone vamos a abordar este tema, para ver si te merece la pena que la cámara IP que compres tenga grabación en la nube.

Ventajas de las cámaras IP que tienen grabación en la nube

El software de las cámaras IP que tienen grabación en la nube, nos permite subir clips de vídeo al Cloud del fabricante cuando detecta movimiento o sonido, esto supone claramente unos puntos muy positivos para hacerte con una de estas cámaras IP.

Grabación automática y acceso desde cualquier lugar al histórico

Las cámaras IP suben los clips de vídeo a la nube, por lo que podremos acceder de manera remota desde cualquier lugar, tan solo necesitaremos tener conexión a Internet. Si, por ejemplo, la cámara IP ha perdido la conexión en un determinado momento, podrás acceder a las últimas grabaciones que ha subido al Cloud, ya que no dependeremos de que esté encendida o conectada a Internet.

Protección contra accidentes

En caso de que nos entren a casa a robar, está claro que lo primero que harán los ladrones será ir a por la cámara IP para apagarla, o directamente llevársela para que no puedas tener acceso a estas grabaciones. Al tener grabación automática en la nube, no importa que se lleven la cámara ya que no tendremos absolutamente ningún vídeo grabado en su interior, ya que todo lo ha subido al Cloud del fabricante.

Lo mismo ocurre en caso de incendio o desastre natural, al no haber almacenado nada en la propia cámara IP, no perderemos nada de lo que haya ocurrido en nuestro hogar, y podremos ver en detalle qué es lo que ha ocurrido.

Seguridad de los vídeos grabados

Si almacenamos los clips de vídeo en la típica tarjeta micro SD que incorporan algunas cámaras IP, cualquiera podría ver estos clips de vídeo con tan solo tener acceso físico a dicha cámara. Sin embargo, si lo subimos al Cloud del fabricante, necesitarán hacer uso de nuestras credenciales de usuario para acceder a la nube y ver todas las grabaciones.

Inconvenientes de las cámaras IP que tienen grabación en la nube

La grabación en la nube del fabricante no es perfecta, y en muchas ocasiones, las cámaras IP disponen de un slot para poner una tarjeta micro SD y grabar de manera local los vídeos. Ahora os vamos a explicar los inconvenientes de recurrir a la grabación en la nube.

Conexión a Internet permanente

El primer inconveniente es que siempre tendrán que tener acceso a Internet, en caso de que pierdan dicha conexión (ya sea vía cable o inalámbrica con Wi-Fi), o nuestro ISP tenga algún tipo de incidencia a nivel de red que no nos permita conectarnos con el Cloud, no podrán subir los clips de vídeo a la nube. Siempre dependeremos de la conexión a Internet, y si un intruso entra a nuestra casa y desconecta la conexión a Internet, no podremos recibir los avisos.

Los vídeos grabados dejan de estar bajo nuestro control

Los vídeos que almacenamos en la tarjeta micro SD están bajo nuestro control, ya que están físicamente en la tarjeta, sin embargo, al subir los vídeos al Cloud, perdemos el control. Si no te fías de los fabricantes ni de la seguridad de su Cloud, está claro que esta grabación en el cloud no es para ti. En caso de que haya un problema de seguridad, o simplemente se hagan con nuestras credenciales de usuario, podrán acceder a todos los vídeos grabados en la nube.

Pagar por una suscripción para almacenar los vídeos en el Cloud

La grabación en la nube supone a los fabricantes un coste, ya que deben almacenar todos los clips de vídeo que las cámaras envíen, y dejarlos ahí durante una semana, un mes o más tiempo. Esto supone un coste, que lógicamente se lo repercuten al cliente. De esta forma, casi siempre que necesitemos grabar en la nube, tendremos que pasar por caja y pagar una suscripción al fabricante. Esta suscripción puede ser global (no importa el número de cámaras que graben), o una suscripción por cámara IP individual.

Tal y como habéis visto, la grabación en el cloud de las cámaras IP disponen de sus ventajas, pero también de sus inconvenientes. ¿Tienes cámaras IP con grabación en el cloud? Cuéntanos tu experiencia y dinos qué fabricante utilizas.