Para ahorrar energía en tu vivienda, y poder pagar menos en la factura de la luz, es importante controlar muy bien los aparatos que enchufas. Esto hace que, en determinadas épocas del año, puedas prescindir de ciertos electrodomésticos. Incluso tenerlos enchufados, aunque no los utilices, va a consumir algo. Por ello, vamos a hablarte de todo lo que podrías apagar durante los meses de verano.
El motivo es que, al aumentar la temperatura, hay ciertos electrodomésticos que ya no vas a necesitar. No necesitas calentar la casa, por ejemplo. Por tanto, tienes ahí cierto margen para apagar cosas que podrían estar consumiendo, aunque no las uses durante meses. Es lo que se conoce como consumo fantasma.
Qué desconectar en verano
Está comprobado que el consumo fantasma podría llegar a suponer incluso el 10% del gasto total. Por ello, para poder ahorrar en la factura, es buena idea desconectar todo lo que no vayas a usar. Esto lo puedes aplicar a los meses de verano que, además, solemos pasar menos tiempo en casa.
Braseros y estufas
Un ejemplo claro, es apagar electrodomésticos como puede ser un brasero o estufas. En invierno, es común utilizar estos aparatos para calentar una habitación o la vivienda entera. También pueden ser calefactores y similares. Sin embargo, en verano no los vas a utilizar. No es necesario.
Una buena idea es desconectarlos de la electricidad. De esta forma, evitarás ese consumo fantasma que, por pequeño que sea, va a aportar al total de la factura. Además, también evitarás cierto desgaste que puedan tener algunos componentes, simplemente por estar siempre conectados (algunos que puedan tener algo encendido siempre para que lo inicies con un mando, por ejemplo).
Termo eléctrico
Algo similar ocurre con el termo eléctrico, aunque no siempre vas a poder apagarlo por completo. Si vives en una zona cálida, en la que te duchas cada día con agua fría en los meses de verano, podrías prescindir de este aparato. Lo puedes desconectar y esto sí que supondría un ahorro interesante.
Además, aunque lo uses de vez en cuando, si vas a irte de vacaciones, y estar fuera varias semanas, claramente va a ser interesante que lo apagues.
Secadora
La secadora es otro electrodoméstico que, tal vez, no utilices en los meses de verano. En invierno, cuando los días suelen ser más nublados, hay más humedad y la temperatura baja, sí que se utiliza más para poder secar la ropa, en vez de colgarla fuera y que se seque simplemente con el aire.
En cambio, en los meses de verano, para ahorrar, lo mejor es colgar la ropa fuera. Vas a aprovechar el sol y las altas temperaturas y no tendrás que utilizar la secadora.
Aire acondicionado, si usas la bomba de calor
Aunque el aire acondicionado suele usarse más en verano, podrías utilizar la bomba de calor para calentar tu casa en invierno. Además, si vives en una zona con veranos suaves, es posible que no tengas que usarlo para enfriar la vivienda en estos meses en los que va a subir la temperatura fuera.
Al desconectar por completo el aire acondicionado, también evitarás ese consumo fantasma. Podrás ahorrar en la factura de la luz.
En definitiva, estos son algunos casos en los que podrías desconectar aparatos de tu vivienda en los meses de verano y así ahorrar energía. El objetivo es lograr disminuir la factura y es algo que puedes hacer con pequeños ajustes.
