Dominio web: cómo funciona para navegar por Internet

Una parte imprescindible de cualquier página web es el dominio. En este artículo vamos a explicar qué es exactamente y cómo funciona. Es algo que forma parte de nuestro día a día a la hora de navegar por la red, ya sea desde dispositivos móviles o equipos de escritorio, y hay millones con diferentes extensiones en todo el mundo.

Qué es un dominio web

Podemos decir que un dominio es un nombre único que corresponde a un sitio web para que los visitantes puedan entrar. Es la denominación que permite que escribamos una palabra o serie de palabras en la barra de direcciones del navegador y lleguemos al sitio en cuestión. Por ejemplo un nombre de dominio sería redeszone.net.

Lo que hace ese nombre de dominio es redirigir a una dirección IP que corresponde al servidor donde está alojada la página. Sin embargo, en vez de tener que memorizar números, memorizar esa dirección en definitiva, los usuarios simplemente tienen que recordar cuál es el nombre del dominio.

Sin duda los dominios son la base de Internet. Son necesarios para entender el funcionamiento de la red, poder abrir páginas, servicios y acceder a plataformas web. A su vez puede dividirse en subdominios, como vamos a ver a continuación, para poder tener diferentes secciones dentro de un mismo sitio. Una manera de crear orden dentro de una página y ofrecer a los visitantes múltiples opciones.

Un dominio web tiene varias partes. Lo más básico es que lo podamos dividir en el nombre del sitio propiamente y en la extensión. Por ejemplo en nuestro caso sería RedesZone el nombre y .net la extensión de ese dominio. Las extensiones más comunes son .com, .net, .org… Estas son las que se conocen como extensiones de nivel superior genérico o gTLD. Luego están las extensiones de país de segundo nivel o ccTLD, como por ejemplo .es en el caso de España, .fr en Francia, .pt en Portugal, etc. Hay muchas alternativas e incluso una página web puede tener diferentes extensiones para evitar que otra persona plagie.

Un dominio, lo que es el nombre que ponemos en el navegador, no puede cambiar nunca. Siempre va a permanecer el que hemos creado desde el principio. En caso de que quisiéramos cambiarlo tendríamos que registrar uno nuevo. Lo único que sí podríamos hacer es crear una nueva extensión que apunte a la principal.

Página web

Más de un dominio en una misma IP

Un punto a tener en cuenta es que es posible tener varios dominios apuntando a una misma dirección IP. A fin de cuentas las direcciones son limitadas y un mismo servidor puede alojar más de una web. Es otro de los puntos positivos que aporta el nombre del dominio, más allá de simplemente evitar tener que poner números para entrar.

En un mismo servidor podemos alojar diferentes páginas web. Cada una de ellas tiene un nombre distinto, lógicamente, pero pueden tener la misma dirección IP. Será el servidor el encargado de redirigir correctamente al sitio adecuado según el nombre que pongan los usuarios en el navegador.

Subdominio

Un término que podemos encontrarnos es el de subdominio. Básicamente se trata de una extensión del dominio principal que sirve para marcar una sección concreta de la web. Por ejemplo, un subdominio podría ser tienda.redeszone.net. Es una sección que puede ser independiente a la principal.

Un uso muy común es para un foro dentro de la página. Por ejemplo, el subdominio sería foro.paginaweb.com. Podemos tener tantos subdominios como necesitemos. Hay páginas web que cuentan con múltiples, para separar correctamente cada una de las secciones de ese sitio. Las tiendas online, los periódicos digitales que tengan diferentes secciones, clubes deportivos que puedan tener más de una sección… En todos estos casos podemos encontrar esos subdominios.

Cómo funciona

Pero, ¿Cómo funciona un dominio web? Hemos visto en qué consiste y ahora vamos a ver cómo funciona exactamente. Para que sea posible que aparezca una página web una vez hemos introducido el nombre en el navegador, es necesario lo que se denomina como DNS o sistema de nombres de dominio.

Su función es traducir el nombre que ponemos, redeszone.net por ejemplo, a su correspondiente dirección IP. El servidor DNS es, por decirlo de alguna forma, como una guía telefónica. Solo así es posible navegar como lo hacemos, poniendo simplemente el nombre que sabemos y podemos recordar.

Una dirección IP es una serie de números en cuatro bloques. Los números representan un valor entre el 0 y el 255. Sirven para identificar un ordenador a Internet. En este caso lo que hace es identificar el servidor que corresponde con esa página web.

Cuando un usuario escribe ese nombre de dominio en el navegador, éste envía la petición a los servidores DNS y le devuelve la dirección IP que corresponde con ese sitio. Posteriormente el navegador accede a ese servidor a través de la IP y se muestra la página correspondiente.

Para que todo funcione correctamente ese dominio web debe estar configurado bien y que apunte hacia los servidores DNS correspondientes. De lo contrario no respondería. También podría haber problemas si el dominio ha caducado o los DNS no existen. En ese caso, cuando el usuario pone el nombre en el navegador no llegaría a ningún sitio.

Esto último hace que sea muy importante renovar los dominios cuando corresponde, así como configurarlos adecuadamente en caso de que hayamos trasladado nuestro sitio a otro servidor, por ejemplo. Si no lo hacemos podría haber problemas.

Cuando migramos una página web de un servidor a otro, uno de los puntos más importantes es configurar correctamente los DNS y que apunten correctamente al dominio que corresponda. De lo contrario, como hemos explicado, no podría mostrar bien la página y daría error de acceso.

En definitiva, un dominio web es parte muy importante de Internet. Es necesario para poder navegar por las múltiples páginas que hay disponibles. Vamos a encontrarnos con diferentes nombre de dominio, como sería RedesZone, así como extensiones, que pueden ser .com, .net, .org… Además, puede haber subdominios para dividir en secciones una página web.

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