¿Te va lento Internet? Principales causas y cómo solucionarlo

Contar con una conexión a Internet hoy en día es algo casi fundamental para la mayoría de usuarios. Tenemos la posibilidad de navegar a través de redes inalámbricas y por cable. Son muchos los dispositivos que en la actualidad tienen acceso a la red. Hay que tener en cuenta que no siempre funciona correctamente y de ello vamos a hablar en este artículo. Vamos a explicar cuáles son los principales motivos por los cuales nuestro Internet funciona lento y qué podemos hacer en los casos donde depende de nosotros.

La importancia de Internet hoy en día

No hay dudas de que contar con una conexión a Internet es algo muy importante. Son muchos los usuarios que dependen de tener acceso a la red para poder trabajar, informarse o estar en contacto con otros usuarios. Como hemos mencionado son muchos los dispositivos que tenemos con conexión a Internet.

Hace unos años lo normal era navegar desde un ordenador conectado por cable al router. Sin embargo esto ha cambiado con el paso del tiempo. Ahora es más común utilizar dispositivos móviles muy diferentes para navegar por la red. Especialmente el auge de los dispositivos de lo que se conoce como el Internet de las Cosas ha provocado un aumento considerable.

Pero, como mencionamos anteriormente, no siempre funciona bien la red. Por ello vamos a explicar algunas causas que provoquen un mal funcionamiento de la conexión a Internet. Estos problemas pueden traducirse, por ejemplo, en una pérdida de velocidad o en cortes continuos. Pueden afectar al trabajo diario o al hecho de poder utilizar diferentes herramientas y servicios, como puede ser el uso de la nube o cualquier herramienta de acceso remoto.

Por qué va lento Internet

A continuación mostramos algunos de los motivos más comunes por los que va lento Internet. Puede ser debido a solo uno de ellos, pero también podría ocurrir que estén presentes varios. Por ello conviene conocer cuáles pueden ser esos principales errores y poder así solucionarlos para tener una conectividad adecuada. Junto a cada posible error vamos a mostrar qué podemos hacer para evitarlo y reducir así el riesgo de tener problemas con la conexión.

Saturación de la red

Una de las causas más habituales de que el Internet vaya lento es la saturación de la red. Lo estamos viendo hoy en día durante la cuarentena por el coronavirus. Hay mucha más gente en casa haciendo uso de las conexiones de lo que es habitual y eso se traduce en una pérdida de velocidad.

Esto mismo podríamos aplicar cuando tenemos problemas de velocidad con el Internet en una red Wi-Fi en concreto. Por ejemplo si estamos en un centro comercial en el que hay mucha gente conectada al mismo tiempo. Incluso lo vemos en la red móvil cuando estamos en conciertos o eventos con mucha gente.

Cada vez tenemos más equipos conectados. El Internet de las Cosas, que está compuesto por dispositivos tan variados como puede ser una televisión, bombillas inteligentes o reproductores de vídeo, hace que se exprima al máximo nuestro router. A veces podría dar lugar a una saturación excesiva que derive en fallos de conexión, pérdida de velocidad y cortes. Pero esto especialmente ocurre si estamos utilizando un repetidor Wi-Fi o dispositivo PLC, que tienen menos capacidad que el router.

Para evitar esto lógicamente lo ideal sería reducir la cantidad de equipos conectados, pero esto no es siempre posible. Si estamos usando un repetidor inalámbrico y vemos que hay saturación, una buena idea es simplemente instalar uno adicional. De esta forma podremos conectar otros equipos a este nuevo aparato y así repartir.

Mala cobertura

Otro problema importante que afecta a la velocidad de Internet es tener una mala cobertura. Esto ocurre especialmente cuando navegamos a través de redes inalámbricas como el Wi-Fi. Puede que la señal nos llegue débil y que no podamos navegar con normalidad. Esto se traduce en fallos cuando intentamos conectarnos desde otros dispositivos.

También puede ser a la hora de navegar a través de la red móvil. Puede que nuestra conexión no sea la mejor porque la cobertura es débil. Podría ser un problema momentáneo o persistente, por lo que deberíamos tomar medidas para solucionarlos.

Si vemos que la conectividad inalámbrica en nuestro hogar es limitada y por tanto la velocidad es mala, siempre podemos hacer uso de amplificadores de red, dispositivos PLC o sistemas Wi-Fi Mesh que ayudan a mejorarlo. Hay muchas opciones a tener en cuenta. Así lograremos cubrir un mayor área de nuestra vivienda y poder conectarnos desde otros rincones evitando así las zonas muertas.

Incluso podemos utilizar estos dispositivos que mencionamos y conectarnos por cable. Hay muchas opciones que permiten también conectar los equipos de forma alámbrica y evitar así los típicos fallos de cobertura que suelen estar presentes en las conexiones inalámbricas y que tantos problemas dan.

PLC Fritz! 510E

Problemas con el router o dispositivos

Sin duda los problemas de hardware relacionados con el router o los dispositivos van a ser una parte importante. El router es la pieza fundamental para navegar por Internet en casa. Si tiene algún problema en sus conectores, por ejemplo, podría traducirse en una pérdida de velocidad importante.

Lo mismo ocurre con nuestros dispositivos. Puede que nuestra tarjeta de red tenga problemas de algún tipo y eso provoque una pérdida de velocidad. Debemos realizar pruebas, como conectarnos desde otros dispositivos, para detectar cuál sería el problema y buscar la solución. A veces simplemente se trata de estar utilizando un cable de red deteriorado.

Respecto al cable, para lograr la máxima velocidad es importante que sea CAT 5E. De lo contrario estaríamos limitados a sincronizar a 100 Mbps o Fast Ethernet. Pero también debemos tener en cuenta la importancia de actualizar tanto el router como la tarjeta de red. En el caso de Windows podemos ir a Inicio, entramos en Administrador de dispositivos, vamos a Adaptadores de red y allí seleccionamos la tarjeta correspondiente, hacemos clic con el botón derecho del ratón y le damos a Actualizar controlador.

Actualizar la tarjeta de red

Malware y problemas de seguridad

Por supuesto el malware puede dañar el buen funcionamiento de las conexiones. Los problemas de seguridad están muy presentes en nuestro día a día y eso hay que tenerlo en cuenta. Puede ser algo que afecte a nuestro dispositivo y que dañe el software que tenemos instalado.

Los piratas informáticos pueden utilizar estrategias muy diversas para llegar a comprometer nuestros equipos. Pueden colar malware a través de vulnerabilidades, de ataques Phishing que llegan por el correo electrónico o incluso al descargar un archivo de una página que no sea del todo fiable. Pueden instalar software malicioso muy diverso, como troyanos, virus, keyloggers…

Para evitar esto lo mejor es contar siempre con programas de seguridad. De esta forma evitaremos la entrada de malware que pueda afectarnos. Es algo que hay que aplicar sin importar el tipo de dispositivos que tengamos. Un buen antivirus puede ayudarnos en todo momento a realizar un análisis y comprobar que todo funciona correctamente en el sistema.

Sistemas desactualizados

Por último, otra causa muy común de la pérdida de velocidad de Internet es tener los sistemas desactualizados. Esto es algo que puede afectar al firmware del router, pero también a cualquier dispositivo que utilicemos. Es importante tener siempre los últimos parches y actualizaciones correctamente instalados.

Podemos decir que por una parte vamos a mejorar la seguridad del dispositivo, ya que corregiremos vulnerabilidades que pueda haber. Pero además estaremos agregando las mejoras en rendimiento para conseguir una mayor optimización, mejora de velocidad y, en definitiva, calidad.

Estas son algunas de las causas principales por las que nuestra conexión de Internet puede funcionar mal. Siempre conviene tener todo actualizado, como hemos visto, así como asegurarnos de que cada uno de los elementos que interviene en la conexión funcione correctamente. Evitar pequeños fallos, una mala configuración o cualquier error de usuario, va a ser muy importante para que todo vaya bien.