Mi router se calienta mucho, ¿es peligroso? Así puedes enfriarlo

Para tener una buena velocidad de Internet y que la conexión sea estable, el router es una pieza fundamental. Si este aparato tiene algún tipo de problema lo podríamos ver reflejado a la hora de navegar por la red, descargar o subir archivos a la nube. ¿Qué ocurre si se calienta demasiado? De ello vamos a hablar en este artículo. También daremos consejos para evitar que esto ocurra y mantenerlo en perfecto estado para aprovechar al máximo los recursos.

Qué ocurre si se calienta mucho el router

En primer lugar hay que decir que no es extraño que el router se caliente. Es algo que le ocurre a casi cualquier aparato que tenga una CPU y necesite gestionar solicitudes constantemente. Por ejemplo lo podemos ver en un ordenador o en un móvil en cuanto lo forzamos un poco.

No obstante, es algo que debemos tener controlado. El hecho de que el router se caliente no es peligroso. No va a explotar, ni va a salir ardiendo. Pero sí que podría afectar al funcionamiento, como es lógico. Lo más común es que en caso de que el router esté a una temperatura muy alta y cause problemas se trate principalmente de micro cortes. De repente perdemos la conexión, ya sea momentánea o incluso permanente hasta que apagamos el aparato.

Esto era mucho más habitual con los routers más antiguos de ADSL. La tecnología ha mejorado y hoy en día los routers de fibra no suelen tener este tipo de problemas, aunque no están exentos. Todo dependerá del modelo, del cuidado que tengamos con el aparato y también del uso que le demos.

¿Por qué se calienta el router? Lo normal es que esto ocurra por el propio funcionamiento. Hay que tener en cuenta que está constantemente recibiendo y enviando información, tanto por Wi-Fi como por cable. Mientras más uso le demos, por ejemplo si tenemos muchos dispositivos conectados al Wi-Fi y consumiendo los recursos, más podrá calentarse.

Pero también puede calentarse más según el cuidado que tengamos. Esto es importante tenerlo en cuenta para alargar la vida útil del aparato y evitar problemas con el funcionamiento. Especialmente en los meses de verano, cuando la temperatura es más elevada, es más frecuente que ocurra esto que mencionamos.

Evitar problemas con el router

Cómo evitar que se caliente el router

Si notas que el router se calienta demasiado o si directamente ves que hay problemas con la conexión y cortes continuos, debes buscar el motivo y solucionarlo lo antes posible. Vamos a mostrar algunos consejos esenciales para evitar que se caliente y poder refrigerarlo. Casi siempre va a ser por algún error a la hora de colocar el aparato.

Colocarlo alejado de otros aparatos

Una de las recomendaciones más importantes es colocarlo lejos de otros equipos eléctricos. Por ejemplo no es aconsejable ponerlo junto a un reproductor de vídeo, televisión o incluso un ordenador. Todos estos aparatos emiten calor y pueden afectar al funcionamiento e incluso llegar a dañarlo.

Por tanto, lo ideal es ponerlo en un lugar alejado, donde esté solo. Cualquier foco de calor va a ser perjudicial. Incluso una regleta llena de enchufes podría desprender calor y afectar a los aparatos que hay cerca.

Evitar que le dé la luz directa del sol

También es importante colocarlo fuera de la luz directa del sol. Por ejemplo nunca debemos ponerlo al lado de una ventana por donde pueda pasar la luz directa, aunque solo sea unas horas al día. Esto puede afectar a los circuitos y provocar un calentamiento excesivo. Es lo mismo que ocurriría a cualquier otro aparato, como puede ser un móvil, cuando lo usamos directamente a plena luz solar.

Lo mejor es ponerlo en un mueble, en una posición elevada para que pueda emitir mejor la señal Wi-Fi, donde esté todo el día en “sombra”, sin que le dé la luz del sol de forma directa.

Nunca colocar cosas encima

Otro punto a destacar es tener cuidado con las rejillas de ventilación del router. Si están tapadas podría provocar sobrecalentamientos, ya que no se refrigera correctamente. Esto generalmente ocurre cuando ponemos cosas encima del aparato. Por ejemplo si ponemos algún otro aparato o incluso cualquier libro.

Lo interesante es que ninguna de las rejillas de ventilación que tiene estén tapadas. Muchos routers tienen por los cuatro costados y no solo en la parte de arriba, por lo que también debemos verificar que no haya nada que impida salir el calor por alguno de sus lados. Esto último ocurre si por ejemplo lo ponemos en un mueble apoyado sin que haya separación.

Mantener el aparato limpio

No olvides tener un mantenimiento preventivo del router. Básicamente es lo mismo que con cualquier otro aparato, como sería un ordenador por ejemplo. ¿A qué nos referimos? Importante que no acumule polvo que termine entrando en el dispositivo, colocarlo sobre una superficie limpia y seca o evitar que el cableado, especialmente los conectores, acumulen suciedad.

Todo esto puede influir notablemente en el funcionamiento del router. Podría colaborar para que se sobrecaliente y llegue a dejar de funcionar como nos gustaría. Por tanto, es imprescindible también revisar la limpieza de forma periódica.

Usar una base de ventilador si fuera necesario

Si después de seguir estos pasos sigues viendo que el router se calienta demasiado, crees que esto afecta al funcionamiento o simplemente estás más tranquilo si al tocarlo no está tan caliente, siempre puedes usar una base de ventilador. Es igual que las que podemos poner en los ordenadores portátiles.

Muchos routers tienen puertos USB a los que podemos conectar otros aparatos. En este caso lo que conectaríamos es una base de ventilador y pondríamos el dispositivo encima. Esto ayudará a mantenerlo siempre fresco y evitar que se caliente en exceso cuando hacemos un uso intenso.

En definitiva, el hecho de que un router se caliente en exceso no es extraño. No es algo peligroso necesariamente, aunque sí podría llegar a provocar un mal funcionamiento y debemos evitar que esto ocurra. Hemos explicado algunos consejos interesantes que podemos poner en práctica para reducir el riesgo de problemas.

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