No siempre tenemos la cobertura de Internet que nos gustaría y eso hace que debamos usar ciertos dispositivos para mejorar el problema. Una de las opciones más usadas es contar con PLC. Funcionan muy bien para llevar la conexión de un lugar a otro de la vivienda. Ahora bien, es importante instalarlos correctamente y evitar cometer errores. Por ello en este artículo vamos a hacer un repaso completo a todos los factores que debes tener en cuenta para lograr que los dispositivos PLC funcionen a la perfección, con buena velocidad y estabilidad.
Cómo funcionan los PLC
En primer lugar vamos a explicar cómo funcionan los dispositivos PLC. Normalmente están compuestos por dos aparatos que se conectan entre sí. Uno de ellos lo enchufamos tanto al router como a un enchufe, mientras que el otro lo ponemos en otro lugar de la vivienda, conectado a la corriente eléctrica. La conexión va a ir de uno a otro a través del cableado eléctrico, por lo que están conectados entre sí por este medio.
A diferencia de otras opciones como son los repetidores Wi-Fi o los sistemas Mesh, la conexión no va a viajar de forma inalámbrica sino que utiliza para ello los cables eléctricos. Es así como puedes llevar la conexión de Internet de un lugar (donde se encuentra el router) a otra habitación (donde vas a colocar el segundo dispositivo).
A estos aparatos vas a poder conectar todo tipo de dispositivos, como pueden ser ordenadores, móviles, tablets… Podrás conectarlos tanto de forma inalámbrica como a través de Wi-Fi, ya que los dispositivos PLC, al menos muchos modelos, tienen puertos Ethernet y también opción para Wi-Fi.
Velocidad máxima
Aquí debes mirar la velocidad máxima que admite y una buena forma de saberlo es el tipo de estándar que utiliza. Por ejemplo, AV600 te garantiza 200-300 Mbps reales. Es una velocidad bastante interesante para conectar un ordenador que esté situado en otra habitación, lejos del router, y poder trabajar con normalidad. Mientras más alto sea el estándar, mejor.
También puedes observar la velocidad que viene junto al nombre del modelo. Por ejemplo 1.200, que significa que admite una velocidad máxima de hasta 1.200 Mbps. Nuevamente, mientras mayor sea este número mejor irán y podrás navegar a mayor velocidad por la red.
