Por qué deberías cambiar tu router WiFi doméstico cada dos años

Por qué deberías cambiar tu router WiFi doméstico cada dos años

José Antonio Lorenzo

El router es el elemento más importante en la red local doméstica, es el encargado de establecer comunicaciones con Internet y también comunicar los diferentes dispositivos conectados a la red local doméstica. Por supuesto, el router también nos brinda muchos servicios en nuestro hogar u oficina, como servidores VPN, servidores de impresión, servidor Samba y FTP, entre otros muchos servicios. Un router obsoleto puede arruinar nuestra experiencia con la conexión a Internet, sobre todo en cuanto a la red Wi-Fi se refiere. Con la misma conexión, si usamos un router de calidad podemos apreciar una gran mejora en la navegación web, pero mucho más en la cobertura Wi-Fi y la velocidad obtenida, asimismo, también podremos notar diferencia a la hora de jugar online. En este tutorial vamos a explicar los motivos por los deberías cambiar tu router WiFi doméstico cada dos años.

Un detalle muy importante es que no debemos considerar a nuestro router como un equipo que configuramos el primer día, y ya nos olvidamos de él, necesita un cierto mantenimiento en cuanto a actualizaciones de firmware se refiere. No basta con encenderlo, apagarlo o reiniciarlo de vez en cuando, hay que preocuparse de más cosas. Por motivos de rendimiento y seguridad, veremos que una buena política es cambiar tu router cada dos años aproximadamente.

La importancia de hacer una buena configuración inicial del router

Los ciberdelincuentes siempre están al acecho y no queremos darles oportunidades de que saquen beneficios de nosotros. Hoy en día debemos ser conscientes que en cualquier momento podemos ser víctimas de un ataque de phishing, ransomware, otro cualquier tipo de malware y más. También pueden intentar conectarse a nuestra red Wi-Fi simplemente para navegar o robar nuestros datos más confidenciales.

Por esa razón, ya desde el inicio debemos implementar una red local lo más segura posible. Unos consejos básicos de seguridad que podemos tomar como punto de partida serían:

  1. Cambiar la contraseña de acceso al router que viene por defecto. En ese sentido, hay que tener en cuenta que a veces se producen filtraciones de contraseñas. También podrían intentar ataques de diccionario o fuerza bruta con las contraseñas por defecto más habituales. Algunos routers disponen de un captcha que añaden una seguridad adicional contra ataques de diccionario o fuerza bruta, si tu router tiene esta opción, estarás más seguro respecto a posibles intentos de intrusión en el firmware del equipo. Además, otros modelos disponen de un sistema que bloquea los intentos de inicio de sesión cuando se introduce mal la contraseña en 5 o más ocasiones.
  2. El cambio de la clave del Wi-Fi es otro elemento muy importante. Si es un router de doble banda, cambiamos la contraseña de la banda de 2.4 GHz y la de 5GHz. En definitiva, hay que cambiar todas las contraseñas que tengamos en el router, tanto la de administración como también las de la red Wi-Fi.
  3. La importancia de elegir un buen cifrado para mantener la seguridad. En este caso mínimo WPA2-Personal y si admite WPA3-Personal mejor aún, pero recuerda que WPA3 es posible que no sea compatible con tu dispositivo cliente, por este motivo es muy importante comprobar que todos los equipos lo soportan.
  4. Sólo abrir los puertos que se necesitan del router.
  5. Desactivar el UPnP en el router.

En cuanto a esa contraseña o clave Wi-Fi que vayamos a crear, también tiene que tener unas características. Lo primero para que sea robusta debe contener al menos 12 caracteres. En segundo lugar, esa contraseña debe incluir números, mayúsculas, minúsculas y símbolos. Por último, es recomendable que periódicamente cambiemos estas contraseñas, tanto la de administración como también la del WiFi.

¿Y con eso estamos a salvo? La respuesta es sí, pero temporalmente. Esto implica cambiar tu router cada dos años aproximadamente en la mayoría de ocasiones si queremos estar seguros, muchos fabricantes lanzan un nuevo router y tenemos unos 2 años de actualizaciones de firmware, hasta que consideran que es «End of life» y ya no lanzan nuevos firmwares con parches de seguridad. Debemos tener en cuenta que nuestro router es el núcleo de la red, y el que se encarga de protegernos de ataques externos que provienen de Internet. Hay fabricantes de routers que se toman las actualizaciones de seguridad y nuevas funciones muy en serio, ASUS, NETGEAR y AVM con sus routers FRITZ!Box, lanzan muchas actualizaciones de firmware mejorando sus equipos, y estos routers envejecen mucho mejor que otros.

El router envejece más rápido de lo que parece

Generalmente no somos conscientes de que el paso del tiempo también afecta a nuestro router. Quizás no nos demos cuenta porque no tenemos noticias al respecto. En un PC cada año vemos como sacan una nueva generación de procesadores de Intel y AMD. Además, como usamos prácticamente a diario nuestro PC o portátil, y vemos cuándo se está quedando anticuado. Algo muy parecido también sucede con un smartphone, cada año asistimos al lanzamiento de CPUs de Qualcomm y Mediatek. La diferencia con un PC o portátil es que como no se pueden ampliar y van apareciendo nuevas tecnologías de conexión como el 5G se quedan obsoletos antes.

Por otra parte, el PC o portátil, gracias a su posibilidad de ampliación nos puede durar más. En ese sentido, podemos cambiar disco duro por un SSD o ampliar la memoria RAM y notar cambios significativos. Respecto al apartado de conexión a Internet, no depende de ellos generalmente, aunque sí es cierto que puedes sustituir la tarjeta de red WiFi por una mejor con el estándar Wi-Fi 6. En la mayoría de los casos, la conexión a Internet depende de un router o un punto de acceso. En caso de no poder aprovechar todo el ancho de banda, siempre podríamos mejorar la situación cambiando la tarjeta de red o la tarjeta Wi-Fi. También respecto al software podemos mantener el equipo seguro con las actualizaciones del sistema operativo y un buen antivirus.

En cambio, un router y un smartphone sufren más el paso del tiempo. En cierto sentido, podríamos considerar a ambos con muchas cosas en común. Entre ellas estarían su falta de capacidad de ampliación y que tienen un soporte de software más limitado que un equipo con Windows. La diferencia es que un smartphone lo utilizamos diariamente, y vamos notando que se va ralentizando día a día. Por otro lado, el router es un elemento estático que utilizamos indirectamente, y del que sólo nos vamos a preocupar cuando hay problemas.

Sin embargo, hay una serie de consideraciones a tener en cuenta sobre los routers:

  • Los diferentes estándares Wi-Fi nuevos que nos podrían proporcionar una mayor velocidad.
  • Los distintos tipos de antena y configuración que pueden tener y su alcance.
  • Los puertos Ethernet y las diferentes velocidades que pueden ofrecer, en los últimos años se está potenciando los puertos Multigigabit NBASE-T.
  • La actualización del firmware, o lo que es lo mismo, el soporte que ofrece el fabricante.

Al final, por las razones anteriormente mencionadas cambiar tu router cada dos años puede ser una buena idea, aunque año tras año hay nuevos routers en el mercado con mejor Wi-Fi, más puertos Ethernet y más rápidos, e incluso con mejor procesador para compartir datos vía USB 3.0 a gran velocidad, la diferencia de rendimiento de un año para otro no es tan elevado como sí sucede cada dos años, algo similar ocurre con los smartphones, aunque hay diferencia generación tras generación, no merece la pena renovar cada año el móvil.

Los diferentes estándares Wi-Fi, la velocidad, alcance y más

El estándar 802.11 es una familia de normas inalámbricas creada por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos. Actualmente nuestros routers domésticos pueden soportar estas normas:

  • La 802.11b aprobada en 1999 y que trabaja en la banda de 2.4 GHz. Su velocidad máxima de transmisión es de 11 Mbps. En la vida real esta velocidad máxima se reduce aproximadamente 5,9 Mbps.
  • El estándar 802.11g aprobado en 2003 también opera la en la banda de 2.4 GHz. Se aprobó para conseguir una velocidad máxima teórica de 54 Mbps. Sin embargo, la media real de velocidad de transferencia es de unos 22,0 Mbps.
  • La norma 802.11n fue aprobado en 2009. Un dato que debemos comentar es que puede trabajar en la banda de 2,4 GHz y en la de 5 GHz simultáneamente. Se puede conseguir una velocidad de 800 Mbps teóricos con cuatro antenas, aunque lo normal es que se obtenga una velocidad de unos 250 Mbps reales aproximadamente.
  • La norma 802.11ac que se aprobó en 2014 y trabaja en banda de 5 GHz únicamente. Como velocidad máxima teóricamente podríamos alcanzar tasas de 1.3 Gbps empleando 3 antenas, o 1.7Gbps si usamos 4 antenas. La velocidad real que podremos conseguir ronda los 800Mbps reales aproximadamente.
  • El estándar 802.11ax aprobado en 2019 está preparado para operar en las bandas de 2.4 GH y 5 GHz. Popularmente es conocido como WiFi 6 y puede alcanzar hasta 4.8 Gbps de transferencia teóricos usando anchos de canal de 160MHz, nosotros en RedesZone hemos sido capaces de conseguir hasta 1.1Gbps reales de velocidad vía Wi-Fi.

Como podéis observar, cada 3 o 4 años aproximadamente tenemos una norma nueva respecto al Wi-Fi, pero dentro de cada norma tenemos diferentes fases cada dos años aproximadamente que la mejoran. Con cada una de ellas se aprecia un salto importante en cuanto a velocidad, y con el Wi-Fi 6 tenemos un salto muy importante en cuanto a la eficiencia de la red inalámbrica.

Sin embargo, otra cosa a tener en cuenta, es que si escogemos el estándar Wi-Fi 6, no todos los routers obtendrían la misma velocidad. Eso es porque los fabricantes lanzan diferentes versiones con diferente número de antenas, los de gama alta actualmente disponen de 4 antenas MU-MIMO, y los topes de gama disponen de soporte para 160MHz de ancho de canal. Otras mejoras introducidas por los fabricantes de routers, es la posibilidad de utilizar otros routers o repetidores Wi-Fi formando una red Wi-Fi Mesh con roaming WiFi y band-steering, fabricantes como ASUS o AVM permiten crear redes Mesh con routers WiFi, con sus tecnologías AiMesh y FRITZ!Mesh respectivamente.

Por lo tanto, el Wi-Fi está en constante evolución y si quieres disfrutar de la máxima velocidad toca cambiar tu router cada dos años aproximadamente.

El desgaste del router y los puertos Ethernet

El router actualmente es un equipo que esta funcionado las 24 horas del día. Ya no es cómo los routers ADSL de antaño y los primeros routers de fibra que venían con una ONT a parte. Esto implica que actualmente, en la mayoría de ocasiones, no los podamos apagar porque si no, nos quedamos sin teléfono. Como consecuencia de que no podemos apagarlos, y que cada vez nos ofrecen más cosas, sufren un desgaste mayor. Uno de los enemigos principales es el calor que se genera en el interior de los routers. con el paso del tiempo, poco a poco, va ir pasando factura a sus componentes internos.

Uno de los apartados a los que le suele afectar más es al Wi-Fi. Por ese motivo, en algunos routers termina sólo funcionando la parte Ethernet o el Wi-Fi si estamos cerca. Una buena práctica sería apagar el Wi-Fi, con eso se consiguen unas temperaturas menores y algo menos de desgaste interno en los componentes. En ese sentido, la mayoría de fabricantes disponen de un programador WiFi para ayudarnos a automatizar esta tarea.

Por lo tanto, si tu router tiene un temporizador Wi-Fi es bueno programarlo. Así, evitamos desgaste al router y ahorramos algo de energía. Los fabricantes ofrecen de garantía como normal general dos años. A partir de ese momento es cuando pueden empezar a aparecer los primeros problemas, y por eso es una buena elección también cambiar tu router cada dos años aproximadamente.

En cuanto a los puertos Ethernet, la mayoría de los routers actuales son Gigabit Ethernet, sin embargo, con la llegada de las nuevas conexiones de FTTH a 1Gbps real, vamos a tener que cambiar de router a uno con soporte para Multigigabit Ethernet, donde podremos llegar a velocidades de hasta 2.5Gbps, 5Gbps e incluso directamente a redes 10G para potenciar nuestra red local doméstica al usar servidores NAS con este tipo de conectividad ultrarrápida.

La importancia de la actualización del firmware

Como ya mencionamos antes, la garantía de nuestro router por defecto suelen ser dos años. El soporte de software en forma de actualizaciones de firmware suele durar aproximadamente un periodo similar. En líneas generales, vamos a tener un soporte de entre 2 y 3 años. No obstante, hay algunos fabricantes que ofrecen más tiempo como ASUS o AVM. Se trata de una cosa también muy importante a la hora de valorar la compra de un router. Las razones por las que son importantes estas actualizaciones de firmware son porque nos proporcionan:

  1. Corrección de fallos de seguridad.
  2. Mejor protección de nuestra red Wi-Fi mediante la solución de problemas encontrados y nuevos ataques.
  3. En ocasiones, se añaden nuevas funciones que no estaban al principio y que son de gran utilidad.

Esto hace que cuando hayan pasado un par de años aproximadamente, ya no sea tan seguro nuestro router como al principio. La seguridad es uno los factores que nos hace pensar que cambiar tu router cada dos años aproximadamente es una idea acertada.