Redes congestionadas: qué es y cómo nos afecta

La congestión de red es un problema que puede afectar tanto a nivel doméstico como en redes profesionales. Vamos a explicar en qué consiste y de qué manera puede poner en riesgo el buen funcionamiento de las conexiones. Siempre es importante lograr que la velocidad sea óptima, evitar problemas de cobertura y fallos al conectar dispositivos a la red. Pero a veces esto no es posible y tenemos dificultades para una navegación correcta.

Qué significa que la red esté congestionada

Básicamente podemos decir que una red congestionada es aquella que está recibiendo demasiadas solicitudes y no tiene capacidad para resolverlas todas. Es lo que ocurre cuando hay una gran cantidad de dispositivos conectados a una antena de telefonía, a un router o punto de acceso.

Pensemos en una carretera de varios carriles. Pongamos el caso en el que vamos con el coche y de los cuatro carriles apenas hay algunos vehículos sueltos en uno de ellos. Vamos a poder conducir sin problemas, sin que haya paradas o atascos. En cambio pongamos que esa misma carretera de cuatro carriles, tiene tres completamente ocupados por camiones y autobuses. Esto obliga a que los coches vayan por un cuarto carril y tengan problemas para ir a buena velocidad y se producen atascos continuos.

Este último caso, el de los atascos, es lo que ocurre con una red congestionada. Cualquier cosa que hagamos en la red, como puede ser enviar un correo, abrir el navegador, reproducir vídeos en Streaming… Todo eso va a necesitar de transacciones. Cada transacción se divide en paquetes.

Para que todo esto pueda enrutarse correctamente se utiliza el sistema TCP/IP, que es el protocolo que permite navegar por la red tal y como lo hacemos. Es lo que va a establecer las conexiones entre equipos y los paquetes van de un sitio a otro.

¿Qué ocurriría si hay demasiados paquetes? Podríamos encontrarnos con esa congestión de red que mencionamos. Esto provocaría errores, lentitud e incluso la imposibilidad de conectarnos a la red.

Evitar redes congestionadas

Cómo afectan las redes congestionadas

Lo que más notaremos con las redes congestionadas es que hay una mayor lentitud. Pero esto puede afectar de diferentes formas, como vamos a ver. Puede que el problema afecte a todos los usuarios de una operadora, a aquellos que se conectan a la red móvil en un determinado lugar o en nuestro propio domicilio.

Saturación del proveedor de servicios

Una primera causa que podemos encontrarnos al hablar de redes congestionadas es que nuestro proveedor de servicios esté saturado. A veces hemos escuchado hablar de que a determinadas horas del día el Internet puede ir más lento. Es algo que si bien hoy en día no es tan habitual, sí que puede ocurrir.

¿Por qué pasa esto? Volvamos a pensar en esa carretera de cuatro carriles de la que hablábamos. Puede que un día y a una hora determinada haya muchos usuarios en casa conectados. Nuestra operadora tiene un ancho de banda limitado para satisfacer la demanda de todos los clientes. Pero si hay una cifra muy elevada en un momento concreto, eso puede afectar a la velocidad.

Esto es algo que hemos podido comprobar durante los meses de confinamiento domiciliario durante la pandemia. Había millones de personas en casa conectadas a la red y haciendo uso de servicios en la nube, plataformas como Netflix, redes sociales…

Muchos usuarios conectados a una antena móvil

También podemos encontrarnos con congestión de red cuando utilizamos datos móviles. Quizás esto sea lo más frecuente. Ocurre principalmente en lugares y momentos donde hay mucha gente, mucha más de la que suele haber y que supera la capacidad de las antenas.

Pensemos en un concierto con miles de personas o en un partido de fútbol con el estadio lleno. Las antenas tienen una capacidad limitada y están diseñadas para ofrecer conexión a X dispositivos al mismo tiempo. Si de repente en ese lugar hay un evento extraordinario y se congregan miles de personas más de lo que sería habitual, esto podría dar lugar a una congestión de redes y afectar a la velocidad o incluso impedir que nos conectemos.

Congestión de red doméstica

Otro caso sería a nivel doméstico. Nuestro router, como los casos anteriores, tiene una capacidad limitada. Puede resolver solicitudes hasta un punto antes de que surjan problemas. Si conectamos muchos aparatos y además hacemos un gran uso de la red, esto generaría fallos.

Podemos sufrir pérdida de velocidad, cortes e incluso no poder conectar aparatos al router. El ancho de banda es limitado. Nuevamente hay que pensar en una carretera por donde hay espacio para una cantidad de vehículos para que vayan fluidos, pero de repente hay muchos más y se congestiona.

¿Podemos evitar este problema?

Llegado a este punto, esta puede ser la pregunta que se hagan muchos usuarios. ¿Podríamos evitar la congestión de redes? Lo primero a tener en cuenta es que no todo va a depender del usuario, como hemos visto. No es lo mismo problemas a nivel doméstico que en la operadora que utilizamos.

Si se trata de una congestión doméstica en nuestro hogar, con los dispositivos que conectamos al router, sí podemos tener en cuenta ciertos consejos que nos ayudarán a mejorar la calidad. Por ejemplo podemos elegir correctamente la banda del Wi-Fi que vamos a usar. Tenemos la opción de utilizar la de 5 GHz y también la de 2,4 GHz. La primera es la que va a ofrecer una mayor velocidad, pero es más sensible a la distancia y obstáculos. En cambio la segunda es la que tiene más estabilidad si nos conectamos desde lejos. Pero lo importante aquí es utilizar otra banda si vemos que una está congestionada.

Igualmente, un paso esencial es intentar conectar por cable los aparatos principales en los que vamos a necesitar que la estabilidad y velocidad sean máximas. Por ejemplo un ordenador con el que vamos a trabajar. Esto ayudará a tener una mejor conexión.

¿Podemos hacer algo si nos encontramos ante una congestión de red móvil? Es posible que sí. Podría ocurrir que estemos utilizando la red 4G, al igual que miles de usuarios en ese lugar en el que nos encontramos, y simplemente con conectarnos a la red 3G estaría menos saturada y podríamos tener menos problemas.

En cambio, no tendremos muchas opciones si el fallo es a nivel de la operadora de banda ancha. Si nos encontramos con una saturación de redes cuando usamos ADSL o fibra óptica, eso ya depende directamente de la operadora. No podríamos hacer más que esperar o intentar optimizar en la medida de lo posible la conexión que nos llegue.

En definitiva, las redes congestionadas con un problema que pueden aparecer en determinadas ocasiones. No siempre dependerá del usuario y no siempre podremos solucionarlo. Sin embargo podemos tener en cuenta algunos consejos como hemos visto.

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