Redes ópticas pasiva: el estándar de cableado que reemplaza al cobre

Las redes ópticas pasiva van en camino para convertirse en el estándar corporativo, desplazando al típico cableado de par trenzado. Como nunca antes, la demanda de alta disponibilidad de la red aumenta cada día más. Mantener una conexión estable, rápida y eficiente se ha vuelto un punto crítico para el funcionamiento de los negocios. Cualquier caída o inestabilidad del servicio, a diferencia de hace unos años, puede significar altas pérdidas económicas.

El tradicional cableado de par trenzado de cobre presenta limitaciones a la hora de alcanzar las velocidades deseadas, por ejemplo, 10 Gbps. Si ahora mismo disponemos de cableado Cat5e (el más típico y barato), solamente llegaremos a velocidades de 1Gbps. Si fuese Cat 6, es posible llegar a 10 Gbps con la salvedad de que soporta hasta 55 metros de distancia como máximo. En el hipotético caso de que se necesite llegar a 100 metros de cableado de cobre, es necesario utilizar Cat 6A o superior. Es decir, no es posible mantener el cableado actual de acuerdo a las velocidades que se precisen alcanzar.

La red óptica pasiva y sus insuperables ventajas

Al implementar una red óptica pasiva, no necesitarás preocuparte demasiado por las distancias, ya que podremos llegar bastante más lejos que el típico cableado de par trenzado. ¿Qué quiere decir esto? Que no es necesaria alimentación eléctrica ni electrónica para poder transmitir los datos. En consecuencia, la calidad es alta de principio a fin. Tampoco hay necesidad de preocuparse por el tipo de cable. Otra ventaja es que, si se necesita mejorar el ancho de banda, se puede mantener el cableado y solo los componentes ópticos tendrán que cambiarse, al principio y al final del cable de fibra. Simplificando en gran medida el proceso que implica.

A pesar de que el costo real del cable de fibra óptica es más alto que el de cobre, la implementación en general de su infraestructura resulta más económica a largo plazo. Muchas personas se han quedado con el «mito» de que es muy caro de implementar, y, por ende, prefieren el cableado de de par trenzado tradicional para evitar caer en sobre-costes. Es bueno recordar que la fibra óptica no es vulnerable a ningún tipo de interferencias electromagnéticas, por lo que podrá estar cerca de cables eléctricos o de antena de TV que no les afectará.

Un trabajo que se da con frecuencia pero que cuesta reconocer es que, con el cableado de par trenzado de cobre, se necesitan cabinas de distribución para mejorar las señales con la distancia. Así, se requieren de más equipos SAI, enfriadores y claro está, alimentación eléctrica.

Caso de uso de la red óptica pasiva: simplicidad y potencia a favor de la eficiencia operacional

El proyecto se denomina Dubai Creek Harbour. Consiste en una red pasiva construida por una de las últimas soluciones a nivel campus de Huawei que simplifica la red, convirtiéndola en una con arquitectura de 2 Tiers. Esto significa que existe necesidad de menos equipamiento, energía eléctrica y enfriamiento. Por defecto, alcanza velocidades de transmisión de 10 Gbps, excluyendo la inclusión de overlay paralelo. Esto permite una mejor y más sencilla administración. además de facilidades a la hora de implementar mejorías.

Contó con resultados muy positivos, con un 60% de mejoría en la eficiencia operacional. En suma, el despliegue del proyecto tomó la mitad del tiempo en comparación a una red Ethernet con cableado estructurado. Ha sido presentado en una conferencia de Huawei el año pasado, por parte de Emaar Properties.