Cuánta batería consume estar conectado al Wi-Fi

Cuánta batería consume estar conectado al Wi-Fi

Javier Jiménez

Cuando nos conectamos a Internet de forma inalámbrica, uno de los factores a tener en cuenta es el consumo de batería que pueda provocar. Cualquier uso intensivo que hagamos ya sea con un ordenador o dispositivo móvil va a causar que disminuya la capacidad. En este artículo vamos a hablar de hasta qué punto el Wi-Fi puede afectar a la batería y qué podemos hacer para intentar reducir el consumo.

¿Consume mucho el Wi-Fi encendido?

Esta pregunta se la hacen muchos usuarios tanto de dispositivos móviles como de ordenadores portátiles. ¿Hasta qué punto tener el Wi-Fi encendido puede afectar al consumo de batería? Ya sabemos que nuestros aparatos tienen una capacidad limitada. Un ordenador podría estar encendido sin conectar a la corriente durante 3-8 horas aproximadamente y dependiendo del tamaño de pantalla, el uso que le demos y sí, también de tenerlo o no conectado a la red inalámbrica.

Lo mismo ocurre con el teléfono móvil. Quizás en este caso puede ser un tema que preocupe más, ya que los móviles tienen una capacidad que nos permite tenerlo encendido incluso durante más de un día, pero que en cuanto hacemos un uso más intensivo puede comenzar a decaer rápidamente.

Pero lo cierto es que tener el Wi-Fi conectado todo el tiempo no va a suponer un consumo excesivo. No va a hacer realmente que baje mucho la batería disponible, ni que ahorremos mucho si lo apagamos. Más bien va a depender del uso que le demos, así como de determinadas circunstancias.

No es lo mismo tener un ordenador portátil conectado al Wi-Fi cerca del punto de acceso, que estar en movimiento cambiando constantemente de red, a una distancia considerable y buscando constantemente conectividad. Lo mismo podríamos indicar en un teléfono móvil. En muchos casos la distancia al router puede ser muy amplia y eso también repercute en los recursos que va a consumir nuestro dispositivo para poder conectarse.

Pero sin duda más allá de tener o no el Wi-Fi encendido, lo que va a ser determinante es el uso que le vamos a dar. ¿Tenemos aplicaciones conectadas a Internet? Hay que tener en cuenta que cualquier programa en segundo plano y que se conecte a la red va a consumir batería. No es lo mismo que nuestro ordenador o móvil no tenga ningún programa en segundo plano y simplemente utilice el que tenemos activo, que en cambio tener muchas aplicaciones consumiendo.

Elegir el nombre del Wi-Fi

Consejos para ahorrar batería al usar el Wi-Fi

Hemos visto que la red Wi-Fi por sí misma no es algo que vaya a afectar en gran medida a la batería de nuestro portátil o teléfono móvil. Sin embargo sí hay algunos factores que debemos tener en cuenta. Algunas recomendaciones para lograr que la batería dure más. Según el uso que le demos podemos conseguir un mayor ahorro que puede venir bien para alargar el tiempo sin tener que cargar nuestro dispositivo.

Cerrar aplicaciones en segundo plano

Uno de los consejos principales es cerrar aquellos programas en segundo plano que puedan estar consumiendo datos de Internet. Cualquier aplicación de este tipo que necesite el Wi-Fi para transferir datos va a hacer que nuestra batería disminuya.

Quizás un programa solo no va a dañar significativamente el consumo, pero sí la suma de todos ellos. De ahí que en la medida de lo posible optemos por cerrar este tipo de software que podría afectarnos. En muchas ocasiones tenemos demasiados programas abiertos que ni recordamos. Aplicaciones que en un momento dado iniciamos pero que posteriormente ya no volvemos a abrir.

Debemos prestar atención especialmente, a todas las aplicaciones que vienen preinstaladas con el sistema operativo y las que necesitan sincronizar datos de forma constante. Estas pueden requerir una conexión a internet activa, y por lo cual, pueden afectar al rendimiento de la misma.

Otro caso que se puede dar, es si tenemos habilitadas las actualizaciones automáticas, pues el dispositivo buscará siempre nuevas versiones, y procederá a realizar la descarga y la instalación, por lo cual al estar conectados mediante una red Wi-Fi, puede afectar sin darnos cuenta del motivo. Puede ser buena idea deshabilitar esta función, pero también puede tener consecuencias si usamos aplicaciones sin actualizar a nivel de seguridad.

Intentar conectarnos a la mejor red posible

Por supuesto este punto es clave. Si nos conectamos a un Wi-Fi inestable, nuestro dispositivo estará constantemente buscando nuevas redes o conectándose a otros puntos de acceso. Debemos conectarnos a la mejor red posible.

Cuánto más estable, menos consumo de energía va a necesitar nuestro aparato. Además de que mientras más cerca estemos, y por tanto mejor calidad, menos consumirá.

La banda de 2,4 GHz gasta menos batería

Los dispositivos modernos pueden conectarse tanto a la banda de 2,4 GHz como a la de 5 GHz. Cada una de ellas tiene sus puntos positivos y negativos. Ahora bien, si hablamos de consumo de energía, la primera es la que menos recursos va a consumir, porque tiene más alcance. Esto hace que el dispositivo no esté obligado a estar buscando nuevas opciones de conexión más estables. Esto nos permitirá ahorrar energía en nuestro dispositivo móvil.

La banda de los 5 GHz es la que tiene más velocidad y ofrece por tanto un mayor rendimiento. Pero esto también se traduce en un mayor consumo de electricidad tanto en el móvil como en un ordenador portátil. Por tanto, si no nos importa demasiado la velocidad de Internet y queremos preservar al máximo la batería, deberíamos evitar esta banda.

Banda de los 2,4 GHz

Apagar el Wi-Fi si no vamos a usarlo

Algo básico. Si vamos a utilizar el ordenador o móvil sin conexión a Internet, lo mejor es apagar el Wi-Fi. De esta forma evitaremos que esté constantemente buscando redes e intentando conectarse. Ahorraremos batería que puede venir bien para alagar el tiempo antes de tener que cargarlo.

Hay sistemas operativos que incluso permiten configurarlo para que apague automáticamente la red inalámbrica cuando no la estamos utilizando. Una opción más para evitar consumir más recursos de lo necesario. Es algo que podemos aplicar a la hora de usar cualquier sistema operativo.

Reducir la calidad del contenido

Actualmente es muy común ver contenido multimedia en los dispositivos móviles, tales como Youtube, Netflix, Twitch, y escuchar música en plataformas como Spotify. En todas estas, la calidad del video influye directamente en el consumo de la red Wi-Fi, y en la batería que gasta el dispositivo. Por el cual, reducir la calidad de imagen en los casos que sea posible, o reducir la calidad de la música, puede ayudar significativamente. También debemos saber que no en todas las plataformas se puede reducir, pues la propia aplicación realizará una variación de la resolución dependiendo de la calidad de la red que tenga disponible en cada momento.

En plataformas como Twitch, también nos podemos encontrar con la limitación de que el emisor del contenido, seleccione la resolución a la cual emite, por lo cual estaremos un poco más limitados en ese aspecto. En el caso del streaming, el consumo puede ser mayor, pues tenemos otros apartados fuera del propio video, como los chats, por ejemplo.

En el caso del móvil, apagar los datos

Si vamos a utilizar un móvil que tenga datos y Wi-Fi pero vamos a utilizar esta última conexión, puede ser conveniente apagar los datos móviles. Así ahorraremos algo de energía. Es otro truco que puede venirnos bien a la hora de navegar. Posteriormente, si vamos a necesitar conectarnos a los datos móviles simplemente tenemos que volver a activarlos y listo. Al menos durante ese tiempo estaremos ahorrando batería.

En definitiva, estos son algunos consejos que podemos poner en práctica para ahorrar batería cuando nos conectemos al Wi-Fi con dispositivos móviles y también ordenadores portátiles. Algunas recomendaciones básicas y que podemos poner en práctica de una manera sencilla. Ya sabemos que las redes inalámbricas están cada vez más presentes y debemos evitar problemas que afecten al uso.

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