Por qué no llega la máxima velocidad por Wi-Fi a los usuarios

Actualmente, salvo algún PC de sobremesa o Smart TV, lo normal es tener la mayoría de nuestros dispositivos conectados por Wi-Fi. Lo que buscamos obtener con nuestras redes inalámbricas es una buena velocidad y que todo vaya fluido. En ese sentido, donde más se aprovecha la velocidad es cuando tenemos que descargar archivos grandes o visualizar contenidos en streaming. Así, por ejemplo, cuando queremos ver un vídeo a 4K vamos a necesitar una buena velocidad de conexión y también que se mantenga estable. Por lo tanto, hay que fijarse en el router, en los clientes Wi-Fi y si necesitamos equipamiento adicional para ampliar la cobertura. En este tutorial vamos a tratar el tema de por qué no llega la máxima velocidad por Wi-Fi y ofrecer una serie de soluciones.

Lo primero que vamos a ver es cuál es el causante que impide que podamos obtener la máxima velocidad por Wi-Fi para poder realizar todas nuestras tareas. Luego veremos cómo ciertas configuraciones del router, un router nuevo, las tarjetas Wi-Fi y otro equipamiento adicional de red puede mejorar la situación y conseguir más velocidad inalámbrica.

Causantes que impiden tener la máxima velocidad por Wi-Fi

Las causas de que no podamos disfrutar a tope de nuestra conexión inalámbrica pueden ser varias. Generalmente suelen estar relacionado con alguno de estos factores:

  1. Nuestro router tiene un hardware muy malo que impide proporcionar más velocidad.
  2. Nuestro router dispone de un firmware que no está bien optimizado, por lo que no es capaz de exprimir su hardware y que consigamos más velocidad inalámbrica.
  3. El receptor Wi-Fi, o lo que es lo mismo, la tarjeta inalámbrica del dispositivo receptor.
  4. Número de dispositivos WiFi conectados al mismo router o punto de acceso, cuantos más dispositivos conectados menos velocidad conseguiremos porque estará más colapsado todo.
  5. El equipamiento de red adicional, como, por ejemplo, los repetidores WiFi de gama baja o puntos de acceso WiFi.

Con cumplir uno de los anteriores aspectos, vamos a tener graves problemas de velocidad inalámbrica y se verá reflejado en la experiencia de usuario. En este sentido, el problema puede estar en uno o varios motivos de los citados anteriormente.

El router como causa del problema

Nuestro primer punto de partida debería ser conocer las especificaciones técnicas del router. En este aspecto, no es lo mismo que el router cumpla con el estándar 802.11n, 802.11.ac o el 802.11ax. En el caso de que nuestro router soportase la norma 802.11n o WiFi 4 eso quiere decir que podríamos obtener una velocidad máxima aproximada de unos 80 Mbps en la banda de 2.4GHz. Esto se daría si tuviésemos un router ADSL o de los primeros routers de fibra óptica.

Luego tendríamos el estándar 802.11.ac o WiFi 5, un estándar claramente más rápido que el WiFi 4, además, utiliza la banda de 5GHz que está mucho menos saturada que la banda de 2.4GHz. Aquí se mejoró sustancialmente la velocidad y obtener una velocidad de entre 300 Mbps y 600 Mbps es una posibilidad real, incluso mayor si el router es de calidad y los clientes WiFi están ubicados en una posición relativamente cercana al router.

Actualmente, ya tenemos los routers Wi-Fi 6 con la normativa 802.11.ax, donde velocidades cercanas a 1 Gbps o superiores ya son posibles. No obstante, el que promete una gran innovación y cambio será el Wi-Fi 6E, que añadirá la banda de 6 GHz y con la que se obtendrán unas velocidades aún mayores.

Vista superior del router ASUS RT-AX89X en detalle

Una vez que ya conocemos la máxima velocidad por Wi-Fi que soporta nuestro router, si no la ofrece tenemos que empezar a buscar las causas. Entre las más probables tenemos:

  1. Mala ubicación del router, si no lo colocamos en un lugar céntrico puede que no tengamos suficiente cobertura.
  2. Colocación del router en un lugar inadecuado. En este aspecto, debe estar colocado a media altura, no estar encerrado ni metido en un cajón, y lejos de aparatos que emitan interferencias como teléfonos inalámbricos.
  3. Configuración inadecuada del router, es recomendable elegir el canal adecuado para tu red Wi-Fi. Generalmente lo que mejor resultado suele dar es dejarlo en automático, aunque se podría probar manual si vemos que no va bien.
  4. No estamos conectados a la banda Wi-Fi adecuada. Por ejemplo, si estamos relativamente cerca del router y queremos velocidad nos conectaremos a la red Wi-Fi de 5GHz. Sin embargo, si estamos algo lejos y queremos ganar en estabilidad, aunque perdamos bastante velocidad optaremos por la banda de 2.4 GHz.

También debemos tener muy en cuenta el hardware del router, ¿es el router del operador o es un router comprado por nosotros de buena marca? Generalmente los routers de los operadores tienen un hardware limitado y un firmware que no cumple con unos mínimos, por lo que tendremos muy baja velocidad, mala cobertura en nuestro hogar e incluso cortes de conexión WiFi.

Las tarjetas WiFi para obtener la máxima velocidad por Wi-Fi

Otra causa muy habitual de baja velocidad inalámbrica al conectarnos a un router vía WiFi es la propia tarjeta de red inalámbrica WiFi. En este caso, es posible que nuestra tarjeta de red no esté a la altura para que podamos disfrutar de la máxima velocidad por Wi-Fi. En ese caso el problema estaría centrado en el estándar que soportan nuestros adaptadores inalámbricos, en el modelo de la tarjeta WiFi y también en los drivers que tenemos instalado en nuestro ordenador.

Si se trata de un ordenador portátil o de sobremesa, en ambos casos podríamos solucionar el problema cambiando la tarjeta de red WiFi si ya es muy antigua y utiliza estándares que no son capaces de proporcionar una mayor velocidad. La solución sería sustituir esa tarjeta Wi-Fi por una nueva USB, PCI Express o Mini PCI Express. Aquí la cuestión es buscar una tarjeta inalámbrica que soporte la misma norma Wi-Fi que el router o superior, para estar preparado para el futuro. Una tarjeta WiFi muy recomendable es la Intel AX200, actualmente la tenemos disponible en los ordenadores portátiles y también en muchos modelos de tarjeta de red WiFi PCIe.

En cuanto a smartphones, tablets, dispositivos Android TV y otros que tengan la tarjeta Wi-Fi soldada, va a hacer imposible que podamos hacer nada en estos casos, salvo comprarnos un nuevo smartphone o tablet.

Dispositivos conectados simultáneamente

Si tenemos múltiples dispositivos conectados simultáneamente a la red inalámbrica WiFi, la red inalámbrica podría estar algo colapsada y por este motivo no conseguiremos más velocidad WiFi en nuestro dispositivo. Con cada cliente que nosotros conectemos, aunque no estén transfiriendo datos, la red inalámbrica irá cada vez más lenta. Además, debemos tener en cuenta que los dispositivos «lentos», es decir, tarjetas WiFi con una antena o clientes inalámbricos que están muy lejos del router WiFi o punto de acceso, perjudican a los clientes más rápidos (los que tienen una tarjeta WiFi con dos o más antenas o que están cerca del router).

Evitar problemas con el Wi-Fi

Una opción muy importante que debes habilitar, siempre que el router lo soporte, es la opción de «Airtime Fairness«, de esta forma, a cada cliente inalámbrico se la proporcionará una «porción» de tiempo para poder transmitir a la máxima velocidad posible, haciendo que los clientes lentos no perjudiquen a los más rápidos.

Gracias a que actualmente disponemos de routers y puntos de acceso WiFi doble banda simultánea e incluso triple banda simultánea, los clientes inalámbricos se pueden repetir entre las diferentes bandas de frecuencia para no tener colapsada una única banda. Además, algunos routers disponen de la funcionalidad «Smart Connect» o también conocido como Band-steering, con el objetivo de que el router sitúa de forma inteligente a los diferentes clientes en las diferentes bandas de frecuencias disponibles.

El equipamiento de red adicional

Es posible que el culpable de una mala velocidad a través de la red WiFi esté relacionado con los dispositivos adicionales que hemos comprado. Por ejemplo, debemos tener en cuenta que los repetidores WiFi normales son capaces de ampliar la señal inalámbrica, pero la velocidad real que obtendremos será entorno a un 50% por cada salto que demos desde el cliente inalámbrico hasta el router principal. Esto es algo completamente normal, y por este motivo, existen hoy en día repetidores WiFi doble banda simultánea e incluso repetidores WiFi triple banda simultánea, con el objetivo de conseguir la máxima velocidad posible en la conexión inalámbrica.

También puede que en determinados lugares estemos satisfechos con nuestra velocidad de conexión y en otros no. Esto puede ser debido a dos causas:

  1. El router no pueda ofrecer la cobertura necesaria. Entonces necesitaríamos añadir los puntos de acceso necesarios o un sistema Wi-Fi Mesh.
  2. El equipamiento de red no sea el adecuado para ofrecer la máxima velocidad por Wi-Fi. Si tiene una norma Wi-Fi inferior a la del router y queremos aprovechar al máximo la velocidad tocará su sustitución.

En definitiva, si utilizamos repetidores WiFi debemos asegurarnos de que sean doble o triple banda, además, es recomendable comprar un sistema WiFi Mesh con banda de frecuencias dedicada para no tener cuello de botella en la red de interconexión, de esta forma, podremos conseguir las mejores velocidades inalámbricas.

Comprobar la velocidad del WiFi para saber si hay que mejorarla

Una de las cosas que debemos saber es la velocidad de Internet que tenemos contratada. Por mucho que tengamos un router y un ordenador portátil de última generación, no los vamos a poder exprimir al máximo si no tenemos contratada la velocidad adecuada. Por ejemplo, si tenemos una conexión de fibra óptica de 100 Mb aunque utilizásemos los dispositivos antes mencionados no podríamos obtener la máxima velocidad por Wi-Fi. Eso no quiere decir que con una conexión de 100 Mb para una o dos personas pueda ser suficiente. También con una conexión de 300 Mb para tres o cuatro personas podría ser suficiente en la mayoría de los casos, y así te aseguras de que no te quedas corto.

Otra causa de problemas puede ser la saturación de la red. Esto se produce sobre todo cuando se usan programas P2P, en la descarga de archivos grandes y en la visualización de contenidos multimedia de alta calidad. En esos momentos los que lo sufren experimentaran una conexión a Internet mucho más lenta de lo habitual. El problema será mayor o menor en función del número de usuarios conectados, la velocidad contratada y las tareas que estén haciendo. Por ese motivo según la situación a determinadas horas que estén conectados más miembros de la familia se puede notar que Internet va mucho más justo.

La forma más sencilla de hacerlo en Windows sería hacer un test de velocidad usando nuestro navegador de Internet. Entonces obtendremos unos resultados como estos:

Aquí vemos tanto la máxima velocidad por Wi-Fi de bajada, subida y el ping. También en un navegador Android podrías hacer lo mismo:

No obstante, si queremos comprobar la máxima velocidad por WiFi sin depender de una conexión a Internet, deberás instalar en tus equipos un programa cliente-servidor como Jperf basado en Java y en iperf2, o directamente descargar iperf3 y configurar el servidor en la red cableada de la LAN, y el cliente en la red WiFi, para realizar un test de velocidad a nivel de red de área local, y no depender de nuestra velocidad de conexión a Internet. Estos test son recomendables realizados con iperf3 si nuestra conexión WiFi es más rápida que la conexión a Internet.

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