Redes públicas vs compartir datos móviles: ventajas y desventajas

Es importante tener una red disponible para conectarnos a Internet en cualquier lugar, ya que cada vez tenemos más programas y servicios que usamos constantemente. Por ejemplo WhatsApp, redes sociales como Facebook, el correo electrónico, buscar información en Google… Ahora bien, no todas las opciones son iguales si buscamos velocidad, calidad y por supuesto seguridad. Vamos a hablar de las principales diferencias si nos conectamos en redes públicas o compartimos datos con el móvil.

Conectarnos a Internet usando redes públicas

Cuando nos encontramos fuera de casa, pongamos en una estación esperando un tren, en un aeropuerto o en la cafetería de un restaurante, lo más accesible que solemos tener es una red Wi-Fi pública. En muchos casos está abierta para todo el mundo, mientras que a veces puede tener una clave solo para los clientes.

Sin embargo esto que mencionamos va a tener sus ventajas y también desventajas. Cuando decidimos conectar nuestro ordenador a una red inalámbrica que no es nuestra, debemos ser conscientes de que puede haber ciertos problemas. Pero sí, también tiene sus beneficios, como es la facilidad para encontrar redes.

Este método es tan sencillo como buscar redes con nuestro ordenador, tableta o el dispositivo que usemos, y conectarnos. Como mucho tendremos que conocer la clave, algo que suele estar visible cuando se trata de una cafetería o lugares similares.

Puntos positivos

Uno de los beneficios principales es que vamos a encontrar redes en casi cualquier lugar. Si pensamos en zonas muy concurridas, por donde pasan muchos usuarios constantemente, tendremos mucha facilidad para encontrar un Wi-Fi al que poder conectarnos.

También hay que destacar el ahorro de datos. Si conectamos nuestro ordenador o cualquier aparato a una red W-Fi, no vamos a tener que consumir datos móviles. Esto nos permitirá descargar o cargar archivos a la nube sin temer agotar la tarifa, actualizar los equipos, etc.

Otro punto positivo es la velocidad. Lo normal es que una red Wi-Fi tenga más capacidad para conectar los equipos y tener buena velocidad tanto de bajada como de subida.

Puntos negativos

Sin duda el punto negativo más importante  es la seguridad. Las redes inalámbricas públicas no son lo más seguro que hay. No sabemos realmente quién puede estar conectado o si esa red ha sido creada simplemente para robar datos. Pueden ser utilizadas para que un intruso pueda leer todo el tráfico que se envía y recibe, de ahí que no sea aconsejable iniciar sesión o realizar pagos.

No podemos controlar la cantidad de equipos conectados. Esta es otra desventaja evidente. Podemos estar conectados a una red muy saturada, en la que vamos a tener cortes continuos y problemas. Es muy habitual que pase esto cuando el punto de acceso al que estamos conectados no tiene capacidad para muchos dispositivos.

Otra desventaja importante que debemos tener en cuenta es que puede que no podamos acceder a todo tipo de servicios. A veces las redes públicas están limitadas para que no haya saturaciones. Por ejemplo solo poder usar el navegador y no otros programas que necesiten de conexión, como puede ser Google Drive o alguna aplicación para la nube.

Redes públicas Wi-Fi

Compartir datos móviles para navegar

Otra opción que hay para conectarnos a Internet en cualquier lugar es compartir datos desde el móvil. De esta forma podremos tener conexión en ordenadores, tabletas y otros aparatos sin necesidad de tirar de redes Wi-Fi públicas. Nuevamente vamos a encontrarnos con ventajas y desventajas.

En este caso hay que indicar también que vamos a poder hacer Tethering, que es como se conoce a compartir red desde el móvil, tanto creando una red Wi-Fi propia y conectar así los equipos, como también a través de cable. Incluso podemos utilizar un router portátil que utilice una tarjeta SIM.

Ventajas

La principal ventaja en este caso es la seguridad. Nuestros datos no van a correr ningún peligro si lo comparamos con un Wi-Fi público. A fin de cuentas se trata de una red privada con la que conectamos otros aparatos. Podremos comprar online con seguridad, iniciar sesión sin riesgo de que las credenciales se filtren, etc.

Otro punto positivo claro es que podremos conectarnos en cualquier lugar. Es cierto que las redes Wi-Fi las hay también en muchos sitios, pero no en todas partes. Si por ejemplo vamos en tren o autobús y no tienen Wi-Fi, siempre podremos compartir datos y conectarnos sin problemas. Únicamente vamos a necesitar cobertura móvil, algo que está muy extendido.

No vamos a tener límite de tiempo o de dispositivos conectados, más allá de la capacidad del router portátil que usemos o de nuestro teléfono. A diferencia de algunos puntos Wi-Fi gratuitos que puedan limitar el tiempo de conexión, en este caso la red es nuestra y podremos estar el tiempo que queramos.

Desventajas

También hay puntos negativos y uno de los principales es el consumo de datos. Vamos a estar limitados a la tarifa contratada. Es cierto que cada vez encontramos más tarifas ilimitadas, pero normalmente tienen una reducción de velocidad llegado a un punto. Por tanto, tendremos que estar preparados para alargar los datos lo máximo posible.

Otra desventaja importante es el consumo de batería. Si compartimos datos con el móvil, veremos que la batería va disminuir considerablemente. Ocurre lo mismo si vamos a utilizar un router portátil, ya que normalmente la autonomía es de 6-8 horas.

La velocidad es otro punto negativo que debemos mencionar. Normalmente las redes Wi-Fi van a tener mayor capacidad. Especialmente si nos encontramos en zonas con mala cobertura, donde lo mejor que tengamos sea 3G, la velocidad estará muy limitada.

Compartir datos móviles

¿Es mejor conectarnos a un Wi-Fi público o compartir Internet?

Por tanto, una vez hemos hablado de la posibilidad de conectarnos a redes públicas y también compartir conexión, así como ver los puntos negativos y positivos en cada caso, ¿qué debemos hacer? La pregunta corta será que depende de la situación en la que nos encontremos.

Podemos decir como conclusión que las redes Wi-Fi públicas pueden ser ideales cuando vayamos a pasar mucho tiempo en un sitio y queramos consumir bastante Internet, por ejemplo si vamos a ver una película o serie en Streaming. Generalmente va a ofrecer un mejor rendimiento y no tendremos que preocuparnos por el consumo de datos.

En cambio deberíamos usar los datos compartidos cuando vayamos a navegar por páginas sensibles, como puede ser entrar en nuestra cuenta bancaria, realizar un pago, iniciar sesión en el correo electrónico… Todo esto podría verse comprometido en redes inalámbricas públicas, por lo que conviene compartir datos móviles y así mantener la seguridad y privacidad.

Lo ideal en muchos casos va a ser utilizar ambas opciones. Por ejemplo si estamos en un aeropuerto esperando un vuelo durante muchas horas y queremos ver series o películas, descargar programas y cosas que requieran de mucha conexión, siempre podemos optar por un Wi-Fi público que encontremos. Si en ese mismo lugar vamos a iniciar sesión en nuestra cuenta bancaria o comprar algo online, podemos desconectar esa red Wi-Fi y usar los datos móviles aunque sea momentáneamente.