¿Cambiar de router o comprar un repetidor para mejorar el Wi-Fi?

No hay dudas de que las redes inalámbricas tienen hoy en día una mayor importancia que hace unos años. Tenemos más y más dispositivos compatibles y esto es gracias también a la mejora de la tecnología Wi-Fi. Hay menos problemas de velocidad, cobertura y estabilidad en líneas generales. Nuestros equipos están más adaptadores y pueden ofrecer un mejor rendimiento. Sin embargo lo cierto es que en ocasiones podemos tener complicaciones y conviene tener en cuenta algunos aspectos. Vamos a hablar de la posibilidad de usar otro router o poner repetidores para mejorar la cobertura.

El Wi-Fi es cada vez más utilizado

Podemos decir que tenemos redes Wi-Fi prácticamente en cualquier lugar. Simplemente tenemos que ir a un centro comercial, estación de tren o cualquier espacio público como una biblioteca y nos encontraremos con la posibilidad de navegar desde nuestros equipos.

Lógicamente no todas las redes que hay disponibles van a tener la misma capacidad. Es realmente común encontrarnos con problemas de estabilidad, tener una pérdida de velocidad, cortes o incluso la imposibilidad de poder conectarnos.

Esto generalmente lo podemos solucionar de una manera sencilla. Puede tratarse de un problema con el router, que no tenga un rendimiento óptimo, y por tanto al comprar un aparato nuevo podemos solucionarlo. También tenemos la opción de agregar repetidores Wi-Fi en nuestro hogar.

El hecho de que tengamos más y más equipos conectados hace que sea imprescindible contar con una buena conexión. Especialmente hablamos de lo que se conoce como el Internet de las Cosas. Son básicamente todos esos dispositivos que tienen acceso a Internet en nuestros hogares, como una televisión, bombillas inteligentes, etc.

Elegir otro router o poner un repetidor Wi-Fi

Ahora bien, hay que tener en cuenta que aunque las dos opciones son muy interesantes para mejorar el Wi-Fi, no siempre va a servir cualquiera de las dos. Debemos conocer cuál es nuestra circunstancia propia, cuál es el objetivo real que tenemos y, por supuesto, hasta qué punto tenemos problemas con la red inalámbrica.

Vamos a ver algunos puntos positivos al comprar otro router y también optar por instalar uno o varios repetidores Wi-Fi en nuestro hogar. Cada una de estas opciones puede ayudarnos a mejorar la red inalámbrica y conseguir que naveguemos a mayor velocidad y, lo más importante, sin ningún tipo de problemas.

Por qué es mejor cambiar de router

Cuando tenemos problemas con la velocidad o estabilidad de Internet, lo primero que pensamos es en el router. Sin duda se trata del principal aparato que sirve para conectar múltiples dispositivos. Es por ello que resulta fundamental tener un equipo potente, que no tenga ningún tipo de problemas.

Normalmente tenemos el router que nos ofrece la operadora al contratar Internet. Sobre el papel esto va a ser suficiente para navegar por Internet en la mayoría de ocasiones, pero el aparato puede quedarse obsoleto y podría tener limitaciones especialmente en cuanto a cobertura se refiere.

Al comprar un router nuevo vamos a poder mejorar muchos factores y evitar cualquier problema que pueda estar presente en un modelo antiguo. Como ocurre con cualquier aparato, en ocasiones es importante renovarlo. Los puntos positivos si cambiamos de router son los siguientes:

  • Mejorar la potencia en una determinada zona: uno de los puntos positivos de cambiar el router es mejorar la potencia, calidad y velocidad que ofrece a los dispositivos. Esto también incluye tener más cobertura para poder navegar desde sitios más lejanos. Sin embargo hay que tener en cuenta que tiene limitaciones, por muy buena potencia que tengamos.
  • Conseguir tener una nueva tecnología más rápida: también vamos a conseguir tener una tecnología más veloz, más actual. Ponemos como ejemplo el Wi-Fi 6, algo que no está siempre disponible en los dispositivos más antiguos.
  • Mejorar la seguridad, que a su vez ayude a la estabilidad: al comprar un router nuevo también vamos a mejorar notablemente la seguridad. Podemos mejorar el tipo de cifrado y tener WPA-3, más adaptador para evitar ataques cibernéticos. Esto, a su vez, puede ayudar a mejorar el rendimiento y estabilidad al evitar intrusos.
  • Tener un aparato con más funciones: lógicamente también vamos a lograr tener un router con más funciones. Vamos a poder configurar algunos parámetros como la potencia, la doble banda, etc. Si tenemos un router antiguo, puede que aquí sea menos flexible.

Errores con un router nuevo

Por qué debemos instalar repetidores inalámbricos

Pero más allá de cambiar de router también vamos a poder instalar repetidores inalámbricos. Aquí podemos incluir diferentes tipos, como un simple amplificador, un sistema Wi-Fi Mesh más complejo, dispositivos PLC… En todos los casos el objetivo va a ser llevar la conexión a otros lugares de la vivienda. Eso sí, no todos son iguales.

  • Podemos cubrir un área mayor: sin duda la razón principal para optar por repetidores Wi-Fi es poder cubrir un área mayor. Si por ejemplo optamos por un sistema Mesh podremos cubrir incluso varios cientos de metros cuadrados.
  • Tenemos opciones muy variadas y económicas: si compramos simplemente un repetidor Wi-Fi, lo normal es que sea bastante más económico que un router. Pero además vamos a tener un amplio abanico de opciones que se adapte a lo que realmente necesitamos. No es lo mismo alguien que únicamente quiera llevar la conexión a otra habitación, que otro usuario que necesite tener cobertura en un espacio mucho mayor.
  • Podemos conectar también por cable: el router lo vamos a tener en un lugar y desde allí podremos conectarnos por cable o Wi-Fi. Sin embargo, si optamos por dispositivos PLC, podremos aprovechar la línea eléctrica y poder conectar una televisión por cable desde otra habitación sin necesidad de una compleja instalación.

Problemas de los sistemas Wi-Fi Mesh

Conclusión para mejorar el Wi-Fi en casa

Llegado a este punto: ¿es mejor comprar un nuevo router o usar repetidores Wi-Fi? En ambos casos vamos a poder mejorar la calidad de la señal. Es evidente que si compramos un router nuevo vamos a tener más potencia. Eso sí, esta potencia va a ser limitada. No vamos a tener un área muy, muy grande.

En cambio este problema no lo vamos a tener (o al menos no al mismo nivel) si elegimos repetidores inalámbricos. Aquí vamos a tener más flexibilidad, más opciones disponibles. Esto se adaptará más a las circunstancias de cada usuario.

Por tanto, nuestro consejo principal es pensar bien en cuál es nuestro problema y qué queremos mejorar. Si simplemente nos conectamos cerca del router y queremos que haya más potencia, que haya menos cortes y una estabilidad adecuada, puede que lo mejor sea simplemente comprar otro nuevo.

Por otro lado, si lo que buscamos es cubrir nuestra vivienda con una mejor cobertura inalámbrica, sin duda los repetidores Wi-Fi son la solución. Tendremos que elegir entre amplificadores, PLC o sistemas Mesh según sea el caso, pero siempre van a mejorar el hecho de contar simplemente con un router.

¡Sé el primero en comentar!