Qué es el cifrado de extremo a extremo y cómo nos protege

Qué es el cifrado de extremo a extremo y cómo nos protege

Javier Jiménez

Seguro que hemos visto en muchas ocasiones el término de cifrado de extremo a extremo. Lo podemos observar en las características de aplicaciones de mensajería, por ejemplo. También ha comenzado a estar muy presente en herramientas para hacer videollamadas o videoconferencias. En este artículo vamos a explicar en qué consiste y cómo nos protege. Ya sabemos que la seguridad y privacidad son factores muy importantes para los usuarios en la red.

La importancia de proteger nuestras comunicaciones

Algo muy importante es proteger todas nuestras comunicaciones. Es una realidad que la manera en la que nos comunicamos ha cambiado mucho gracias a Internet. Tenemos una gran cantidad de aplicaciones de mensajería instantánea, redes sociales, servicios para realizar videollamadas…

Sin embargo todas estas plataformas que utilizamos pueden tener problemas de seguridad. Puede que nuestros mensajes, nuestras comunicaciones en definitiva, se filtren y terminen en malas manos. De ahí que sea vital elegir muy bien qué servicio vamos a utilizar y asegurarnos de que no suframos ningún tipo de inconveniente.

Aquí entran en juego diferentes factores para que las comunicaciones sean seguras, no queden expuestas y por tanto nuestra privacidad esté protegida. Uno de ellos es el cifrado de extremo a extremo del que vamos a hablar. Se ha convertido en un punto clave en las comunicaciones por Internet en la actualidad.

Qué es el cifrado de extremo a extremo

Simplificando todo podemos decir que el cifrado de extremo a extremo es una manera de proteger cada mensaje que enviamos, cada llamada que realizamos. Todo va cifrado, sin que posibles intrusos pudieran acceder al contenido y obtener información personal de los usuarios.

Con el cifrado de extremo a extremo son los usuarios quienes emiten códigos que solo pueden ser descifrados por el dispositivo de la otra persona. Por ejemplo si estamos hablando por WhatsApp con una persona y ese chat está cifrado de extremo a extremo, el usuario que envía un mensaje está a su vez emitiendo un código que solo puede ser descifrado por la otra persona. De esta manera ni siquiera la aplicación, ni mucho menos cualquier otro usuario externo, podría ver el contenido del mensaje.

Este concento también se le conoce como cifrado de punta a punta, por lo que podemos verlo así en algunas aplicaciones o servicios que utilicemos. El objetivo es garantizar que esa conversación realmente es secreta, que no va a ser interceptada por nadie. El usuario que envía el mensaje emite también una clave para que todo vaya cifrado y es el destinatario quien conoce esa clave, la descifra y lee el contenido.

Gracias a este mecanismo de seguridad reducimos al máximo las partes que pueden interferir. Simplemente podrían hacerlo los usuarios que forman parte de esa conversación y no dependen de ningún servidor externo o similar.

Cifrado de mensajes

Cómo nos protege el cifrado de extremo a extremo

Sin duda algo que evita el cifrado de extremo a extremo son los ataques de intermediarios. Es cuando un tercero, un intruso, puede leer los mensajes que estamos enviando o acceder a una videollamada que estamos realizando. La única manera que tendrían de hacerlo es robar físicamente el dispositivo que estamos utilizando y leer la conversación.

Evita también que incluso la propia compañía, la propia herramienta que utilicemos para enviar mensajes o hacer videollamadas, pueda conocer lo que hablamos. A fin de cuentas va cifrado de punto a punto, como decimos, y únicamente puede descifrarse en los dispositivos de los usuarios que intervienen.

Incluso en países dictatoriales, donde las comunicaciones pueden ser intervenidas por el gobierno, los usuarios estarían protegidos. Protege por tanto la libertad de expresión en estos casos.

En definitiva, el cifrado de extremo a extremo protege las conversaciones a través de Internet y evita lo que hasta hace no muchos años era posible: espiar a los usuarios. Existían métodos a través de los cuales un posible intruso que accediera a una red Wi-Fi donde un usuario estuviera utilizando WhatsApp, por ejemplo, pudiera leer lo que enviaba o recibía. Ahora ya esto no es posible.