Huella digital de un dispositivo o navegador

Huella digital de un dispositivo o navegador

Javier Jiménez

Siempre que navegamos por Internet, que utilizamos nuestros dispositivos, podemos dejar una sombra, una huella que nos identifique. Esto, en cierto modo, podría también poner en riesgo nuestra privacidad. En este artículo vamos a hablar de qué es la huella digital, algo que está presente en los dispositivos y navegadores. Vamos a ver de qué manera forma parte de nuestro día a día en la red y cómo también podría ser un problema.

Cómo funciona la huella digital

Podemos decir que la huella digital es el término que engloba a los registros y rastros que dejamos cuando cogemos un dispositivo y navegamos por Internet. Es información de los usuarios que puede ser utilizada por terceros. No todo es negativo, ya que sirve también para recibir determinado contenido o un servicio que se adapte más a lo que buscamos. Una manera de acercar a los internautas a lo que realmente buscan.

Hay determinados datos personales y de nuestros sistemas que quedan expuestos siempre que entramos en una página web, por ejemplo. Esta información permite que ese servicio aparezca en nuestro idioma, que nos muestre datos relacionados con nuestra ubicación, tipo de equipo, etc. Esto permitirá que esa navegación sea más personalizada.

Por poner un ejemplo, no es lo mismo navegar desde un móvil en Japón que hacerlo desde un ordenador en España. En el primer caso, cuando visitamos un sitio para ver información del tiempo global, podría mostrarnos esa web en su versión para móviles y en el idioma japonés. En cambio, en el segundo caso nos mostraría ese sitio en español y adaptado a una pantalla mayor.

Por tanto, la huella digital es el rastro que dejamos al usar un dispositivo conectado a la red y que puede servir para obtener un servicio que se adapte más a las circunstancias. Esto, igualmente, puede suponer un problema de privacidad si lo que queremos es navegar de forma totalmente anónima. Ya sabemos que se trata de un factor muy importante para los usuarios y que no siempre está presente correctamente.

Huella digital de un dispositivo

En este caso podemos decir que la huella digital de un dispositivo es toda la información que permite singularizarlo. Estos datos son una recopilación que incluye cómo es ese equipo, qué sistema operativo está utilizando, configuración, ubicación, posibles programas instalados…

Son datos que, en definitiva, sirven para adaptar algo a los usuarios. Sirve para saber qué pueden ofrecernos según las circunstancias. Pongamos como ejemplo que entramos en una página web que va a ofrecernos una serie de complementos que necesitan que tengamos instalados algunos programas en el dispositivo. Esa información es enviada previamente al sitio.

Todo esto sirve para navegar por la red también con menos problemas. Los sitios van a aparecer adaptados a las dimensiones de nuestra pantalla o para un determinado sistema operativo, por ejemplo. En cambio, una vez más, estamos exponiendo datos. Es la balanza entre ganar en usabilidad y exponer información en la red.

Huella digital del navegador

La huella digital del navegador es un caso similar al anterior, pero en esta ocasión esa sombra la deja nuestro navegador. Cuando entramos en una página, ese sitio va a recopilar algunos datos. Muchos de ellos pueden coincidir también con la huella del dispositivo. También va a servir para adaptar el servicio que nos van a ofrecer.

Principalmente es información relacionada con la versión del navegador, qué sistema operativo estamos usando, nuestra dirección IP, etc. De esta forma pueden ofrecernos un servicio que se adapte más a cada usuario, de una manera más personalizada. Van a saber dónde nos encontramos para poder enviar productos que vendan cerca de nosotros si estamos en una página determinada para comprar algo, por ejemplo.

Hay que indicar que muchos sitios web van a necesitar obtener cierta información de los usuarios para poder ofrecer un mejor servicio. De lo contrario muchas de sus funciones o características no estarían disponibles y no podríamos utilizarlas.

Podemos decir que en cierta medida este término es similar al de las cookies, sin embargo hay diferencias. Una de las principales es que la huella digital del navegador no la vamos a poder borrar. También otra diferencia es que las cookies están reguladas y los sitios web están obligados a informarnos de ello cuando entramos (el típico mensaje que nos aparece siempre al entrar en una página por primera vez).

Cómo evitar dejar huella digital al navegar

Después de explicar qué significa este término, muchos usuarios pueden buscar la manera de evitar dejar esa huella digital. Básicamente esto significa navegar de forma anónima, sin dejar rastro o al menos reducirlo al mínimo posible. Tenemos diferentes herramientas que nos pueden ayudar a ello. Las hay tanto gratuitas como de pago y las podemos utilizar fácilmente en nuestros dispositivos. Vamos a ver cuáles son las principales opciones que tenemos disponibles.

Usar una VPN

Algo que podemos hacer para ello es utilizar una herramienta VPN. De esta forma cifraremos la conexión de Internet y evitaremos exponer la dirección IP. De igual forma podemos cambiar nuestra ubicación geográfica, como si estuviéramos en otro punto distinto. Por tanto, estos dos datos básicos no van a estar disponibles para esa página web.

Si por ejemplo entramos en un sitio web para ver qué tiempo va a hacer, no nos mostrará de nuestra zona y sí de la ubicación que tengamos seleccionada en el programa VPN. Es una prueba sencilla para ver si realmente estamos exponiendo nuestra ubicación geográfica o no, además de la dirección IP real de nuestra conexión.

Extensiones para el navegador

También podemos hacer uso de programas para evitar el rastreo. Son muchas las extensiones para los navegadores que nos permiten mejorar la privacidad. Estos complementos pueden evitar también el rastreo cuando visitamos una web, lo que evita que expongamos más datos de los necesarios.

Eso sí, hay que tener ciertas precauciones al instalar complementos en el navegador. Siempre debemos asegurarnos de estar agregando programas que son legítimos y descargarlos desde fuentes oficiales. De lo contrario podríamos estar poniendo en peligro nuestra seguridad y privacidad, algo que empeoraría la situación.

Usar navegadores alternativos

Podemos además utilizar navegadores que no recopilen información. De esta forma la huella digital del navegador se reduciría considerablemente. No dejaríamos expuestos datos como la IP, ubicación, el sistema operativo que estamos usando, el tipo de dispositivo… Hay navegadores que ofrecen una mayor privacidad en este sentido.

Un ejemplo es Tor, que es uno de los más populares. Es considerado como una de las alternativas más interesantes cuando queremos navegar con total privacidad en Internet. Además está disponible para equipos de escritorio y también para dispositivos móviles, por lo que podemos usarlo en múltiples equipos.

En definitiva, la huella digital es algo que está presente en los dispositivos y navegadores. Es algo que podemos decir que ayuda a conseguir un servicio más personalizado por ejemplo al entrar en una página web, pero que también podría afectar a la privacidad. Siempre podemos buscar la manera de navegar más seguros, sin exponer tantos datos.