¿Guardas contraseñas en el navegador? Puntos positivos y negativos

Las contraseñas son una de las principales barreras que podemos utilizar para proteger nuestras cuentas. Es lo que evita que haya intrusos que puedan acceder a nuestros registros y poner en riesgo nuestra privacidad y seguridad. Ahora bien, hay detalles que debemos cuidar si no queremos que nuestras claves estén expuestas. En este artículo vamos a hablar de la conveniencia o no de guardar contraseñas en el navegador. ¿Es una práctica segura? Vamos a explicar los puntos positivos y negativos.

La necesidad de almacenar las contraseñas

Si queremos proteger realmente nuestras cuentas no podemos utilizar cualquier contraseña. Esto significa que vamos a tener que generar una clave que sea fuerte y compleja. Tiene que contener letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales. Hay que evitar palabras que nos relacionen.

¿Qué significa esto? Vamos a tener que recordar contraseñas realmente difíciles. Además, hay que tener en cuenta que no debemos reutilizar una misma clave en varios sitios. Por tanto estamos ante una situación en la que vamos a tener numerosas contraseñas del tipo d7$-lYeQ/3%. Eso en cada red social que utilicemos, cuenta de correo electrónico, registros en Internet… Difícil recordarlas, ¿verdad?

Ahí es donde entran en juego los gestores de contraseñas. Son herramientas que nos permiten almacenar esas claves. Incluso podemos iniciar sesión automáticamente con ellas. Un ejemplo es el propio navegador, como es el caso de Google Chrome, que nos permiten guardar contraseñas y no tener que recordarlas.

Pero claro, esto también puede suponer un problema para nuestra seguridad. Como casi todo tiene sus puntos positivos y negativos. De ello vamos a hablar. Vamos a explicar hasta qué punto es seguro o no almacenar las contraseñas en el navegador.

Guardar las contraseñas en el navegador

La mayoría de navegadores modernos cuentan con un gestor de claves integrado. Esto nos permite almacenar nuestras contraseñas fácilmente. De esta forma cada vez que vayamos a iniciar sesión en una página web, una plataforma o cualquier servicio en Internet, no vamos a tener que introducir la clave. Simplemente la almacena el navegador, le damos a iniciar sesión y listo.

Lógicamente esto nos aporta una mayor comodidad. No vamos a tener que poner la contraseña siempre que iniciemos sesión y ni siquiera vamos a tener que recordar cuál es. Es algo positivo que nos ahorrará tiempo en nuestro día a día.

Sin embargo para  que eso ocurra nuestras claves van a tener que estar almacenadas. Eso significa que de alguna manera podrían no estar siempre a salvo.

Guardar contraseñas en el navegador

Puntos positivos de guardar las claves en el navegador

Comodidad

Sin duda el punto positivo más importante es que ganamos en comodidad. Como hemos mencionado no vamos a tener que escribir la contraseña cada vez que queramos iniciar sesión en una página o plataforma.

Esto es algo que valoran mucho los usuarios. Nos ahorra tiempo y facilidad para entrar en nuestros registros de una manera rápida y sencilla.

Podemos usar claves más complejas

Esto también hace que podamos utilizar claves más complejas. Si tuviéramos que recordar todas ellas y ponerlas cada vez que iniciemos sesión, lo normal es que los usuarios utilicen contraseñas que recuerden más fácilmente.

En cambio el hecho de poder guardarlas en el navegador permite poner contraseñas más largas, complejas, únicas y totalmente aleatorias. Eso nos protege frente a ataques de fuerza bruta, por ejemplo.

Protección contra los keylogger

Los keylogger como sabemos son un tipo de malware que tiene como objetivo recopilar todo lo que ponemos en el teclado. Una manera de registrar las pulsaciones de teclas y poder robar contraseñas.

Si esas claves las almacenamos en el navegador no vamos a tener que escribirlas. Esto significa que estaremos protegidos frente a keylogger.

Puntos negativos

A veces puede ser accesible desde el sistema

Entre los puntos negativos podemos destacar que a veces puede ser accesible desde el sistema. Esto no ocurre en todos los navegadores, pero algunos almacenan las contraseñas en el propio disco duro del usuario.

Esto significa que si un pirata informático tiene acceso a nuestro equipo podría llegar a entrar en ese archivo donde el navegador guarda las contraseñas. Un problema que, con los conocimientos necesarios, podría permitir averiguar las claves.

Un problema si compartimos equipo

También es un problema para quienes compartan el equipo. Cualquiera podría entrar en la página de Facebook, por ejemplo, e iniciar sesión en nuestra cuenta si tenemos guardada la contraseña.

Para ello simplemente tendría que tener acceso físico a ese equipo. Algo que ocurre si utilizamos un ordenador compartido.

Una extensión maliciosa podría tener acceso

Las extensiones para los navegadores son herramientas muy interesantes que nos aportan funciones para nuestro día a día. Sin embargo también pueden suponer un problema para nuestra seguridad.

Una extensión puede ser maliciosa y tener acceso a ciertos permisos. Podría estar modificada para acceder a las claves o poder utilizarlas para iniciar sesión en determinadas cuentas.

Vulnerabilidades que afecten al navegador

Sobre el papel almacenar las contraseñas en el navegador es algo muy seguro. Están cifradas y protegidas frente a intrusos. Sin embargo no podemos controlar las posibles vulnerabilidades que puedan afectar al navegador en un futuro y que permitan el acceso a esas claves.