Por qué no es recomendable usar el gestor de contraseñas del navegador

Son muchas las cuentas y registros que tenemos que manejar diariamente. Para ello es imprescindible contar con contraseñas que sean realmente fuertes. Ese sin duda la mejor barrera para evitar intrusos. Ahora bien, tener claves que sean seguras significa que cada una tiene que ser diferente, contar con letras, números y otros caracteres. Esto quiere decir que va a ser complicado acordarse de todas ellas. Aquí es donde entran en juego los gestores de contraseñas. En este artículo vamos a explicar por qué no son seguros los gestores de contraseñas del navegador.

El uso de gestores de contraseñas, algo cada vez más importante

Constantemente estamos creando cuentas, registros, ampliamos nuestras aplicaciones para acceder a bancos, por ejemplo. Esto hace que tengamos que manejar una gran cantidad de contraseñas. Si hacemos las cosas bien tendremos que contar con una clave distinta en cada caso.

Una contraseña fuerte tiene que contar con letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros caracteres especiales. Todo ello de forma aleatoria y siempre utilizando símbolos, letras y números que no nos relacionen. Solo así generaremos contraseñas realmente fuertes y que no puedan ser adivinadas.

Pero claro, controlar todo esto es complicado. Especialmente aquellas contraseñas que utilicemos menos va a ser complicado recordarlas. Por ello es vital contar con administradores de clave que nos ayude.

Más allá de gestionar las contraseñas, también podemos generar claves realmente fuertes. Muchos de los administradores de contraseñas cuentan con la posibilidad de permitirnos generar automáticamente claves que reúnan condiciones de seguridad.

Administradores de claves

Por qué no se recomienda usar gestores de contraseñas del navegador

Son muchos los gestores de contraseñas que podemos tener a nuestra disposición. Los hay tanto gratuitos como de pago y también para todo tipo de dispositivos y sistemas operativos. Algunos pueden ser multiplataformas y permitirnos utilizarlos en dispositivos móviles y también en equipos de escritorio.

Dentro de todas las opciones que tenemos, podemos encontrar gestores de contraseñas propios del navegador. Hablamos de por ejemplo el gestor de contraseñas que utiliza Google Chrome, que es hoy en día el navegador más popular.

Esto es útil ya que nos permite tener ahí todas las contraseñas y fácilmente iniciar sesión en los sitios web. Nos aporta una mayor comodidad para no tener que poner los datos constantemente o recordar las claves. Ahora bien, ¿es realmente seguro? Vamos a explicar por qué puede ser un problema y puede ser mejor usar otras alternativas.

Acceso físico a las contraseñas

Uno de los problemas, como sucede en Google Chrome, es que alguien con acceso físico a nuestro equipo podría ver las contraseñas. En el navegador de Google simplemente tendríamos que ir al menú, entrar en Configuración y pinchar en Contraseñas. Allí aparecen todas las que hemos guardado. Eso sí, para verlas nos pedirá la contraseña del equipo. ¿Qué pasa si alguien sabe la contraseña de nuestro equipo? Puede ser un problema si estamos compartiendo el dispositivo y no queremos que sepan fácilmente nuestras claves para acceder a otras plataformas.

Este es uno de los inconvenientes y peligros de utilizar un gestor de contraseñas propio del navegador. Es cierto que no todos los navegadores son iguales, pero al menos en el caso del más utilizado es un problema.

Hipotéticos ataques contra el navegador

Nuestras contraseñas están almacenadas de forma segura por el navegador. Pero claro, nada es 100% seguro. Podrían sufrir un hipotético ataque que pusiera en riesgo la información y contraseñas de los usuarios. Dependemos en cierta medida de la fiabilidad de ese navegador y de que no tenga ningún problema de seguridad en un futuro.

No avisan de posibles filtraciones

Ciertos gestores de contraseñas cuentan con funciones para avisarnos en caso de que haya habido filtraciones de datos y nuestras claves ya no sean seguras. Esta es una carencia que está presente en los gestores de claves integrados en el propio navegador.

Limitados a un único navegador

Otro de los motivos por los que puede no ser recomendable utilizar un gestor de contraseñas propio del navegador es que estamos limitados a ese navegador. Si tenemos usando el gestor de claves de Chrome, por ejemplo, nuestras contraseñas estarán ahí. Sin embargo no podremos usarlas para navegar por Firefox u otro navegador.

Este problema no ocurre si utilizamos un gestor de contraseñas independiente, el cual podemos utilizar para numerosos fines y  también estar presente en más dispositivos.

Funciones limitadas

También hay que tener en cuenta que las funciones son más limitadas. Por ejemplo muchos de ellos no permiten generar claves o compartirlas con otros usuarios. Tampoco cuentan con funciones más profesionales que pueden servir para muchos usuarios.

Muchos gestores de contraseñas nos permiten almacenar mucho más que claves. Podemos usarlos como un baúl donde guardar información y datos confidenciales, por ejemplo.