NAS vs SAN: diferencias de estos tipos de almacenamiento en red

NAS vs SAN: diferencias de estos tipos de almacenamiento en red

Javier Jiménez

El almacenamiento en la nube es algo muy importante para el día a día de muchos usuarios. Tenemos a nuestra disposición múltiples servicios y dispositivos que nos permiten alojar contenido y que esté siempre disponible en la red. En este artículo vamos a hablar de qué diferencias hay entre NAS y SAN, ya que son dos términos que en ocasiones pueden  generar dudas, aunque no son iguales como veremos.

Qué es un dispositivo NAS

En primer lugar vamos a explicar en qué consiste un dispositivo NAS. Se trata básicamente de un equipo que está conectado a la red y su misión es almacenar datos e información en un servidor centralizado. De esta forma una organización, por ejemplo, podría hacer uso de este tipo de equipos para que todos los dispositivos puedan acceder a archivos y guardarlos allí.

Normalmente se conectan a través de una red TCP/IP Ethernet. Es una solución muy utilizada especialmente por pequeños negocios y también por usuarios particulares. Es un tipo de dispositivo asequible, sencillo de configurar y utilizar.

Los servidores NAS son muy usados para crear copias de seguridad. De esta forma además de guardar allí el contenido y evitar pérdida si sufrimos algún ataque cibernético o deterioro físico de los equipos, también podremos mantenerlos disponibles en cualquier lugar simplemente con tener conexión a Internet.

Muchas veces se compara con el almacenamiento en la nube que podemos conseguir con muchos servicios en Internet, tanto gratuitos como de pago. Sin embargo hay una diferencia muy importante: el disco duro físico es propiedad del usuario.

En definitiva, un dispositivo NAS lo incorporamos a una red y nos ofrece capacidad para almacenar archivos y poder acceder desde cualquier dispositivo. Además en ocasiones tienen puertos USB adicionales, por lo que podemos conectar físicamente otros equipos y ampliar la memoria o crear copias de seguridad de esta forma.

Servidores NAS y SAN

Qué es un dispositivo SAN

Por otra parte vamos a tener la opción también de los dispositivos SAN. Son diferentes, como veremos. En este caso son equipos más sofisticados, más avanzados y también costosos, lógicamente. Están más orientados para empresas.

Un dispositivo SAN está compuesto por una red de alta velocidad que normalmente consiste en fibra óptica o en iSCSI (es un estándar que permite el protocolo SCSI sobre redes TCP/IP. Necesita además equipos que actúen para lograr la interconexión, como puentes o conmutadores. Además también requiere de equipos de almacenamiento, como los discos duros.

Hay que indicar que el tráfico que pasa por una red SAN es muy similar al de los discos SCSI, ATA o SATA. Eso sí, en la mayoría de casos utiliza el primero.

Podemos decir que un dispositivo SAN está más indicado para grandes empresas. Es muy útil para aquellas organizaciones que cuentan con muchos servidores y requieren de un rendimiento máximo.

Principales diferencias entre NAS y SAN

Vamos a pasar a explicar cuáles son las principales diferencias que podemos encontrar entre dispositivos NAS y SAN. Como vemos, en ambos casos sirven para el almacenamiento en red. Sin embargo hay puntos diferenciales entre ambos casos.

Cableado utilizado

Existen diferencias en el cableado que utiliza un dispositivo NAS y un SAN. El primero utiliza cable LAN, mientras que el segundo se basa en cableado de fibra.

Protocolos

Los dispositivos NAS se conectan directamente a una red Ethernet y utilizan protocolos como NFS, SMB/CIFS o también HTTP. En cambio los dispositivos SAN hacen uso del protocolo SCSI para comunicarse con los dispositivos de unidad de disco.

Estructura

Un dispositivo NAS utiliza redes TCP/IP como por ejemplo Ethernet, que es la principal. Un SAN en cambio suele ejecutarse en redes de alta velocidad, ya que son más complejos, aunque también podemos encontrarnos con opciones más básicas.

Coste

Aquí también podemos encontrar diferencias notables. Los dispositivos NAS generalmente son más económicos y accesibles para usuarios particulares y pequeñas empresas. En cambio los dispositivos SAN, al ser más complejos, son más costosos y están más orientados para grandes organizaciones.

Gestión y facilidad de uso

Los NAS son más sencillos de utilizar, con una gestión y configuración más rápidas. Por el contrario los SAN requieren de más tiempo de administración e incluso cambios físicos en determinados equipos.

En definitiva, estas son las principales diferencias que podemos encontrar entre dispositivos NAS y SAN. En ambos casos vamos a encontrarnos con equipos orientados en el almacenamiento en red, algo que está muy presente en la actualidad y que cada vez podemos ver en más organizaciones y también entre usuarios particulares.