Qué es un hosting compartido y cuáles son sus ventajas y desventajas

Cuando vayamos a alojar una página web, una parte fundamental es elegir el hosting. Hay diferentes tipos. Podemos optar por un servidor dedicado, uno compartido o VPS. Cada uno de ellos tiene sus ventajas y también puntos negativos. Hay factores diferenciales, como el hecho de tener un mayor control, el precio, la calidad del servicio… En este artículo nos vamos a centrar en explicar qué es un hosting compartido. Daremos los principales puntos positivos y negativos.

En qué consiste un hosting compartido

El alojamiento compartido es como se conoce a la forma en la que diferentes páginas comparten los recursos de un hosting. Esto significa que la capacidad total va a ser dividida entre los diferentes usuarios que hayan pagado su parte para poder alojar allí el contenido para el funcionamiento de su sitio.

Podemos decir que esto es útil para una página web que no necesite demasiados recursos. Por ejemplo un sitio web que haya comenzado recientemente y que no tenga excesivas visitas que haga necesario tener una serie de recursos para poder afrontar el tráfico web.

No obstante, aunque los recursos sean compartidos cada página es totalmente independiente. Los webmasters pueden instalar complementos para su sitio, configurarlo como deseen y tener el control sobre el contenido. Eso sí, todo lo que engloba ese servidor, el hardware que permite su funcionamiento, va a ser utilizado también por otros usuarios.

Con un hosting compartido la memoria RAM, la CPU y el equipo en sí va a ser dividido para todos. Por eso si un usuario necesita mayores recursos podría optar por un servidor dedicado.

Puntos positivos y negativos de un hosting compartido

Hemos explicado qué es un hosting compartido. Básicamente hemos visto que significa compartir los recursos de un servidor entre todos los usuarios que hayan comprado su parte. Ahora vamos a ver cuáles son las principales ventajas y desventajas de esta opción.

Ventajas de un servidor compartido

En primer lugar vamos a ver cuáles son las principales ventajas de utilizar un servidor compartido. Así sabremos si realmente merece la pena y se adapta a lo que buscamos:

  • Ahorro en costes: un punto positivo claro es el coste. Es más económico que contratar un servidor dedicado. A fin de cuentas estamos compartiendo los recursos con más usuarios, aunque esto no necesariamente va a suponer una merma en la calidad si nuestro sitio no requiere algo extraordinario.
  • Mantenimiento a cargo del proveedor: también vamos a evitar tener que encargarnos del mantenimiento y las soluciones a los posibles fallos que aparezcan. Todo esto va a correr a cargo de la empresa con la que hemos contratado el servidor.
  • Facilidad de uso: no se necesita una gran experiencia para poder utilizar este tipo de servicios. El manejo es sencillo si lo comparamos con otras opciones, además de tener nuestro acceso privado para poder gestionar todo rápidamente.
  • Gran variedad de herramientas y configuración: lo normal es que el propio proveedor también ofrezca una serie de herramientas que podemos utilizar, así como configuración que podemos tener en cuenta. Podremos de esta forma configurar más fácilmente nuestro sitio web sin tener grandes conocimientos.
  • Escalable: podemos ir adaptando el hosting compartido a nuestras necesidades. Podemos empezar con un plan básico que disponga de menos recursos, pero si nuestra web requiere de algo superior con el paso del tiempo podremos contratar otro plan que ofrezca mejores condiciones en cuanto a rendimiento.

Desventajas de un servidor compartido

Pero un servidor compartido también tiene sus puntos negativos. Vamos a ver cuáles son los principales que podemos encontrarnos.

  • Limitaciones en el uso del hardware: el hardware va a ser compartido, por lo que existen mayores limitaciones. Esto significa que tendremos limitaciones en el uso de memoria RAM, CPU, transferencia mensual… Todo ello según también el plan que tengamos contratado.
  • Opciones limitadas de acceso y gestión: no tenemos tanta flexibilidad al gestionar y acceder al servidor. A fin de cuentas se trata de un hosting compartido y algunos cambios podrían afectar al resto de usuarios.
  • No controlar posibles fallos de seguridad: tampoco podemos controlar por nosotros mismos ciertos problemas de seguridad que puedan surgir. Por ejemplo un corte de electricidad o un ataque cibernético.
  • Menos configuraciones: también, igual que a la hora de la gestión, vamos a poder llevar a cabo menos configuraciones, menos cambios de software y posibles aportaciones que quisiéramos realizar.
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