Dónde ubicar nuestro router Wi-Fi sin perjudicar la cobertura inalámbrica

Escrito por Adrián Crespo
Redes
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Hoy en día prácticamente todos los hogares que poseen un acceso a Internet tienen como equipamiento un router Wi-Fi. Esto tiene una gran cantidad de ventajas, sobre todo a la hora de conectar equipos sin la necesidad de recurrir a un cable. Sin embargo, una posición incorrecta dentro de la vivienda puede provocar que la cobertura inalámbrica se vea mermada significativamente.

Por este motivo os vamos a hablar de los lugares donde no se debe ubicar estos dispositivos, evitando que su rendimiento Wi-Fi se vea comprometido. Además, también os daremos algunas estrategias a la hora de elegir la ubicación del router en función de la forma del espacio al que queremos dar cobertura.

En primer lugar hay que saber que las antenas de la mayoría de los equipos son omnidireccionales, es decir, la cobertura de estas se extiende de forma circular siendo los puntos de menos cobertura los situados justo encima de la antena y debajo de la antena. Los dispositivos actuales disponen de MIMO y antenas orientadas en diferentes direcciones, proporcionando al usuario cobertura horizontal y de forma vertical, facilitando la llegada de la señal en plantas superiores o inferiores de una vivienda o de unas oficinas.

Materiales o elementos que atenúan la señal de un router

En primer lugar os hablaremos de los lugares donde no es recomendable ubicar un router si queremos obtener el mejor rendimiento de su conexión Wi-Fi, así como elementos que pueden interferir en la señal.

Paredes

Evidentemente es un obstáculo muy común y sobre el que pocas medidas se pueden adoptar, sobre todo porque en todas las viviendas se quiera o no se debe hacer frente. Pero hay que matizar que las paredes que están construidas con materiales poco pesados (por ejemplo el yeso) atenúan la señal pero esta sigue llegando de forma más o menos clara, o por lo menos después de travesar dos o tres. Sin embargo atravesar varias paredes de yeso podría lograr anular la señal por completo. Si las paredes están construidas de materiales pesados (hormigón) la señal podría llegar a anularse por completo.

Armarios

Al igual que las paredes, es algo que se debe hacer frente se quiera o no en una vivienda. Hay que tener presente (al igual que en las paredes) de qué tipo de material está construido el armario, ya que aquellos que posean una estructura metálica pueden llegar a anular por completo la señal, mientras que los de madera la atenúan pero no evitan que llegue al otro lado.

Azulejos y baldosas

Un problema que nos podemos encontrar en las cocina, baños o incluso el suelo. Aunque no logra alcanzar el nivel de atenuación del metal poseen un nivel bastante alto. Es una de las principales causas por las que la señal de una conexión Wi-Fi llegue con dificultad a pisos inferiores y superiores de una vivienda.

Elementos naturales

En el caso de disponer una conexión inalámbrica que cubra nuestro jardín o parte de él hay que decir que los árboles, arbustos o incluso el agua de las piscinas o estanques pueden actuar como atenuadores de la señal.

Techos

Al igual que sucedía con las paredes, el material del que están construidos los techos influye y mucho a la hora de hacer llegar la señal a una planta superior. En el caso de disponer de un falso techo sería una buena opción recurrir a él para ocultar la ubicación de nuestro router y así conseguir que la señal llegue tanto a la planta de arriba como a la de abajo en condiciones más o menos aceptables. Sin embargo, si el techo está construido de hormigón y el suelo de la planta superior posee baldosas el nivel de atenuación de una señal se duplica.

Interferencias o ruido

La nevera, los microondas, hornos, teléfonos inalámbricos y otros muchos aparatos eléctricos crean interferencias y ruido eléctrico que afecta al rendimiento de la conexión Wi-Fi del router. Sería recomendable una ubicación lejana de estos aparatos siempre que sea posible.

Encerrar el router inalámbrico

Atrapar el router entre objetos e introducirlo en el interior de cualquier tipo de armario evita que este sea visible pero supone un gran hándicap para el rendimiento de la conexión Wi-Fi. Además de esto, hay que evitar posar el dispositivo sobre una mesa metálica o de cristal, ya que el efecto sería atenuar la señal y crear rebotes que no favorecerían a la distribución de la cobertura de forma uniforme.

Cómo elegir la mejor ubicación del router en una vivienda

Lo primero que tenemos que hacer antes de ubicar un router WiFi es tener en consideración cada uno de los elementos que se han citado con anterioridad. Una vez que hemos observado estos aspectos hay que tener en cuenta también la forma que tiene la superficie que queremos dar cobertura inalámbrica. Es decir, tenemos que prestar atención si se trata de una superficie cuadrada, rectangular, en forma de L o bien es una de las anteriores con varios pisos.

Ubicación en función de la forma

Independientemente de la forma que se tenga hay que ubicar el router siempre lo más cerca del centro del espacio al que se quiere dar conectividad inalámbrica. La ubicación del equipo en uno de los extremos o cerca de la pared afectará de forma negativa a la cobertura inalámbrica y no será aprovechada al 100%.

Ubicación en función del número de pisos

Suponemos que tenemos una vivienda con dos pisos. En este caso la ubicación del router sería óptima tanto en la planta superior como en la inferior, siendo muchas veces imposible subir el dispositivo a la planta superior por la ausencia de rosetas telefónicas.

Sin embargo la cosa cambia cuando la casa posee por ejemplo tres plantas. En este caso la ubicación óptima sería ubicar el equipo en la planta central, posibilitando que todas las plantas tengan acceso WiFi.

Otra solución: Puntos de acceso

Hemos dado algunas claves para poder posicionar el router Wi-Fi de forma más o menos adecuada acorde con el tamaño de la vivienda y los materiales que se encuentran en el entorno. Sin embargo, muchas veces un dispositivo es insuficiente y a pesar de estar bien ubicado tenemos que recurrir a dispositivos auxiliares. En este caso, la mejor opción es recurrir al uso de puntos de acceso.