- ¿Necesito mucha cobertura WiFi para domotizar mi casa?
- En estas situaciones es útil que tengas PLC WiFi en casa para mejorar tu conexión
Eliminar las zonas muertas del Wi-Fi en casa es posible sin gastar dinero en repetidores ni sistemas Mesh. Cambiar la ubicación del router, reducir las interferencias de otros aparatos y alejar ciertos objetos de su trayectoria son ajustes gratuitos que, en muchos casos, bastan para recuperar cobertura en los puntos donde la conexión se corta.
Vamos a explicarte cómo detectar dónde se corta la señal y qué puedes ajustar en casa antes de pensar en un equipo nuevo. El primer paso consiste en localizar con precisión qué zonas quedan peor cubiertas: moverte por la vivienda con el móvil y fijarte en cómo varía la barra de cobertura, o en los datos de alguna app de medición de velocidad, da una idea bastante aproximada de qué habitaciones necesitan mejorar. A partir de ahí, aplica estos ajustes de menor a mayor esfuerzo, empezando siempre por los que no tocan la cartera.
Dónde colocar el router para que la señal llegue a toda la casa
La ubicación del router influye mucho en cómo se reparte la señal por la vivienda. Colocarlo en un punto céntrico, cerca de las zonas donde más se usa la conexión, suele repartir la cobertura de forma más equilibrada que dejarlo arrinconado en un extremo de la casa, pegado a una esquina o escondido en un mueble bajo.
Elevarlo del suelo y sacarlo de armarios, cajones o huecos cerrados evita que esos obstáculos resten alcance a la señal antes de que llegue a ningún sitio. Tampoco conviene pegarlo a una pared exterior, porque parte de la señal se escapa hacia la calle en lugar de quedarse dentro de casa. Si te planteas cambiarlo de sitio, comprueba antes con tu operador que el movimiento no afecta a la instalación de fibra o cable que tengas contratada.
Aparatos domésticos que interfieren en el Wi-Fi
Cualquier aparato que emita en una frecuencia cercana a la del router puede meter ruido en la señal. Los microondas, los teléfonos inalámbricos, los altavoces Bluetooth o los mandos de algunas videoconsolas generan interferencias que suelen notarse sobre todo en la banda de 2,4 GHz, la más extendida en los routers domésticos.
Prueba a apagar estos aparatos, o a separarlos físicamente del router, y comprueba si la zona muerta mejora: el efecto varía según el modelo concreto y la banda que uses en ese momento. En los bloques de pisos el problema se multiplica, porque las redes de los vecinos suelen compartir canal y saturan el espectro sin que lo notes desde el salón. Cambiar el canal del router desde su panel de administración no cuesta nada y, probando varias opciones dentro de la banda de 2,4 GHz, es habitual notar una mejora en las zonas peor cubiertas.
Objetos y materiales que bloquean la señal sin que te des cuenta
Las ondas de radio no atraviesan igual todos los materiales. Las paredes gruesas de hormigón, las estructuras de acero y los muebles metálicos tienden a atenuar la señal mucho más que un tabique normal de pladur o ladrillo hueco, y eso explica por qué una misma distancia puede dar resultados muy distintos según la habitación.
Los espejos grandes, los electrodomésticos voluminosos y cualquier elemento con mucha agua, como un acuario, también pueden perjudicar la recepción si se colocan entre el router y la zona muerta. Mover algún mueble para despejar la línea directa entre ambos puntos no cuesta nada y, aunque el resultado depende del material exacto de cada obstáculo, merece la pena comprobarlo con una prueba real en casa antes de descartarlo. Las puertas macizas de madera que permanecen cerradas también restan algo de señal, aunque su efecto suele ser menor que el de una pared de carga o una estructura metálica.
Ajustes gratuitos del router que mejoran la cobertura
En RedesZone siempre os hemos recomendado revisar primero las opciones gratuitas del propio router antes de gastar en un repetidor: esconde varias funciones que no cuestan dinero y pueden ampliar su alcance, aunque el menú exacto cambia según el fabricante, y merece la pena revisar el manual del modelo instalado en casa.
La banda de 2,4 GHz suele llegar más lejos y atraviesa mejor los obstáculos, mientras que la de 5 GHz ofrece más velocidad a corta distancia: conectar cada dispositivo a la banda que mejor encaje con su distancia al router puede marcar la diferencia. Si tu red muestra un único nombre para ambas bandas, separarlas en el panel te permite elegir manualmente a cuál conectarte. Si el router tiene antenas externas, prueba distintas posiciones (una en vertical y otra en horizontal suele cubrir mejor los dispositivos en distintos planos) y reinicia el equipo de vez en cuando: ayuda a liberar memoria y a cerrar conexiones colgadas sin gastar un euro.
