Sí, al cambiar de operador puedes poner el router en otro lugar, siempre y cuando llegue la conexión de fibra y el técnico pueda instalar la nueva toma. Esto, además, puede ser una buena opción para mejorar la conexión y tener cobertura en zonas en las que podrías tener problemas. Elegir el lugar para este aparato va a ser fundamental para evitar problemas de cobertura en un futuro.
¿Es buena idea cambiar el router de lugar?
Esto puede ser clave para lograr una buena conexión. Aunque este cambio lo podrías hacer en cualquier momento, al cambiar de operador podrías aprovechar y que el técnico lo ponga en otro lugar, siempre y cuando sea posible llevar a cabo ese cambio de ubicación.
Tal vez tienes el router en el mismo lugar desde que contrataste Internet por primera vez. Puede que tus hábitos hayan cambiado, que tengas ahora más aparatos y que te conectes desde otros lugares de tu casa. Por ello, cambiar el equipo a otro sitio, puede ser muy buena opción para mejorar la conexión.
Podrías tener el router en una zona en la que haya obstáculos, como pueden ser paredes gruesas y muros. También podría haber interferencias con otros aparatos, como son los dispositivos Bluetooth, microondas o teléfonos inalámbricos. Todo esto va a afectar negativamente.
¿En qué sitio pongo el router para tener mejor conexión?
Es muy importante elegir bien el lugar para ubicar el router y tener así la mejor conexión posible. Ten en cuenta lo siguiente:
- Elige una zona central.
- Evita paredes, muros y otros obstáculos.
- No lo pongas en una zona en la que pueda sobrecalentarse.
- Cuidado con tener otros dispositivos cerca.
Lo mejor es ponerlo en una zona central de la casa, para que pueda repartir la señal correctamente al resto de dispositivos. No lo pongas en un lugar esquinado, donde realmente no puedas aprovecharlo. Si tienes una vivienda de dos plantas, puedes aprovechar el espacio de la escalera y ponerlo ahí, para que la señal llegue mejor.
Tampoco deberías tenerlo junto a paredes gruesas, muros, objetos metálicos y otros obstáculos que puedan afectar a la calidad de la red inalámbrica. Pequeños detalles como ponerlo junto a un mueble metálico, puede suponer que la señal llegue peor donde realmente necesitar conectar tus aparatos.
El calor también es un enemigo para el router. Evita que se sobrecaliente. Por ejemplo, no debes ponerlo junto a una ventana por donde entre luz directa del sol. Tampoco dentro de un mueble, donde no pueda refrigerarse correctamente. Esto no solo va a hacer que funcione mal a corto plazo, sino que podría acortar la vida útil del dispositivo.
Por otra parte, evita tener cerca otros dispositivos. Por ejemplo, no pongas el router justo al lado de la televisión, ya que eso puede hacer que se sobrecaliente o que haya interferencias que puedan hacer que empiece a funcionar peor la red inalámbrica. Aléjalo de dispositivos con Bluetooth, microondas o teléfonos inalámbricos, ya que usan la frecuencia de los 2,4 GHz y eso afectará al Wi-Fi.
