Cada vez es más común utilizar la nube como almacén de nuestros datos. Una de las ventajas es ahorrar espacio en nuestros dispositivos. Otra poder acceder a ellos desde cualquier lugar con solo tener conexión a internet.
El principal problema es que han aparecido demasiados servidores en la nube por lo que si usamos varios de ellos no sabemos dónde podemos tener el archivo que necesitamos.
