Si tienes una vivienda domotizada, quedarte sin Internet no significa necesariamente que la domótica deje de funcionar. Sí puede ocurrir que pierdas ciertas funciones, acceso de forma remota y tengas limitaciones en ocasiones. Muchos dispositivos van a estar conectados directamente a Internet, por lo que no podrás acceder a ellos. En cualquier caso, vamos a explicarte qué podría ocurrir si pierdes conexión de forma puntual.
Problemas en una casa domótica si se va Internet
Home Assistant funciona a nivel local. Eso significa que vas a poder seguir controlando tus dispositivos conectados al Wi-Fi, aunque no tengan Internet, siempre que estés dentro de tu vivienda. Los aparatos van a seguir funcionando igualmente, ya que muchos no van a depender de tener o no conexión.
Por ejemplo, podrías tener un sensor de movimiento conectado a una bombilla para que se encienda o apague en función de si detecta o no que entras en una habitación. Independientemente de si hay o no conexión a Internet, ese sensor va a seguir funcionando. Se seguirá encendiendo o apagando la luz.
Ahora bien, sí que podrías tener problemas en caso de que ese sensor, ya sea de movimiento o cualquier otro, necesite conectarse a los servidores del fabricante para funcionar. Si tienes que pasar previamente por los servidores, entonces sí podrías tener problemas si tu conexión se corta.
Especialmente, los dispositivos más problemáticos son los que dependen de la nube. Podemos mencionar un altavoz inteligente, por ejemplo, que necesita continuamente acceder a información disponible en Internet para poder funcionar correctamente.
Además, podrías tener problemas en situaciones como:
- Recibir notificaciones.
- Acceder a cámaras de seguridad de forma remota.
- Controlar aparatos desde fuera de casa.
- Usar la aplicación de móvil para cambiar algún ajuste.
Qué pasa si falla el router
Una cosa es quedarte sin Internet y otra distinta es que el router deje de funcionar o se apague. En este último caso, también podrías tener problemas si los dispositivos se desconectan entre sí y pierden conexión interna. El Wi-Fi dejaría de funcionar, por lo que todos los aparatos que dependen de la red inalámbrica para conectarse entre sí, dejarían de funcionar.
Afecta a aquellos dispositivos que no necesariamente necesitan conectarse a Internet, pero sí a la red local para funcionar. Puede ser un sensor que, al detectar la temperatura dentro de casa, active una estufa o el aire acondicionado que, a su vez, también están conectados a la red.
Un caso diferente sería si utilizas dispositivos que se conectan mediante conexión Bluetooth o Zigbee, por ejemplo. Van a seguir funcionando independientemente de si te quedas sin Internet o incluso si el router se apaga. Se conectarían entre sí utilizando otra tecnología distinta, aunque no podrías tener acceso de forma remota desde tu móvil.
En definitiva, si te quedas sin Internet no necesariamente va a dejar de funcionar tu casa inteligente, pero sí lo podrías notar en determinados casos. Dependerá de la conexión que utilicen los dispositivos, así como de si están o no interconectados en red local o necesitan salir a Internet para funcionar.
