
A la hora de utilizar una VPN, lo puedes hacer instalando el programa en el ordenador o móvil, pero también en el navegador. En este último caso, se trata de una extensión y puedes usarlas en navegadores como Google Chrome o Mozilla Firefox, por ejemplo. Hay diferencias respecto a una aplicación, como el hecho de que solo va a cifrar la conexión propia del navegador y no del resto del equipo.







