Tener tu vivienda domotizada, es muy útil para automatizar tareas, controlar de forma remota electrodomésticos e incluso ahorrar energía. En este artículo, vamos a hablarte de cómo puede ayudarte a gastar menos en la factura de la luz, concretamente en invierno. Vamos a explicarte qué puedes hacer para aprovechar esta tecnología en tu día a día y gestionar mejor el gasto energético.
La domótica, más allá de ayudarte a ganar en comodidad, también es útil para que puedas ahorrar energía si la utilizas bien. Hay dispositivos que podrás usar en tu día a día, como enchufes inteligentes, que te permiten gestionar cuándo se enciende o apaga un electrodoméstico, incluso si estás fuera de casa.
Domótica y ahorro en invierno
No necesariamente tienes que hacer una gran inversión económica para domotizar tu casa y aprovecharlo en invierno, como vas a ver. En ocasiones, basta con tener ciertos dispositivos o sensores, que son económicos, para lograr un ahorro importante en la factura de la luz.
Uso de termostatos
Lo primero que puedes hacer, es usar un termostato inteligente. Te permite ajustar la temperatura, además de que podrá aprender de tus hábitos, calentar determinadas zonas y no otras, gestionar mejor la temperatura en función del momento del día, etc. Vas a tener un mayor control y eso te permitirá ahorrar energía.
Utilizar siempre la temperatura adecuada, es muy importante para lograr buenos resultados en cuanto a ahorro. Evita tener tu casa a más de 20 grados, si quieres ahorrar todo lo posible. Por la noche, podrías bajar 2 o 3 grados o incluso llegar a apagarla, según si vives en una zona muy fría o no.
Detectores de ventanas abiertas
Otra opción es usar sensores inteligentes para detectar si hay ventanas abiertas. No es buena idea tener la ventana abierta si tienes la calefacción encendida, ya que estarías derrochando energía. Te advertirá de este hecho, para que tomes medidas y mejores así el aislamiento térmico en tu casa.
Además, estos detectores también son interesantes para mejorar la seguridad. Podrás detectar intrusiones y actuar en caso de que alguien haya entrado en tu casa.
Automatizar las persianas
Como hemos mencionado, el aislamiento térmico es muy necesario para ahorrar energía en invierno. Una buena idea es, por la noche, bajar las persianas y evitar así que entre frío de fuera. Si utilizas la domótica, ese proceso lo podrás automatizar, para no tener que subir y bajar persianas continuamente.
Esto lo puedes aplicar en las ventanas de tu vivienda, especialmente en aquellas de mayor tamaño o de habitaciones donde vayas a poner la calefacción y quieras que la temperatura sea adecuada.
Control remoto
Por supuesto, vas a poder controlar, de forma remota, aparatos muy variados, como radiadores, estufas y similares. Desde el móvil, a través de la aplicación, podrás gestionar cuándo se encienden o apagan y así ahorrar energía, al no tener estos electrodomésticos encendidos más tiempo del necesario.
También te ayudará a evitar olvidos. Si has salido de casa, y dejaste encendida una estufa, podrás apagarla remotamente.
En definitiva, estas son algunas opciones con las que podrás aprovechar la domótica de cara a ahorrar en la factura de la luz este invierno. Podrás tener tu casa a buena temperatura, sin que ello suponga un derroche económico importante.
