Mantener un buen aislamiento térmico es importante para ahorrar energía. Lo es en verano, cuando interesa mantener la casa fresca, especialmente si utilizas el aire acondicionado, pero también en invierno, para evitar que entre aire frío de fuera. Si ese aislamiento térmico no es bueno, el consumo energético podría dispararse. Vamos a hablarte de algunas causas por las que podrías estar desperdiciando energía.
Entre las principales podemos mencionar las siguientes:
- Tener puertas y ventanas antiguas o en mal estado.
- Juntas que no sellan correctamente.
- Las persianas mal ubicadas o con fallos en la instalación.
- Los techos y los suelos de tu casa.
- No ventilar a la hora adecuada.
Por qué puede perder la temperatura deseada una casa
Si tu casa se calienta o se enfría rápidamente en cuanto apagas el aire acondicionado o la calefacción, puede ser un síntoma claro de que algo no va bien. Podrías tener un aislamiento térmico defectuoso, lo que te obligará a usar más determinados aparatos para preservar la temperatura.
Ventanas y puertas antiguas
Lo principal son las ventanas y puertas. Si son antiguas, es muy probable que tengan pequeñas aberturas por donde pasa el aire alrededor del marco. No cierran correctamente y eso lo vas a notar, ya que entra aire de fuera y la eficiencia energética no es la adecuada.
Lo mejor es que queden selladas por completo. Incluso tener doble ventana es una buena solución para mejorar el aislamiento térmico todo lo posible.
Juntas deterioradas
También puede pasar que tengas juntas deterioradas en tus ventanas o puertas. Las gomas pierden elasticidad con el tiempo y dejan pasar aire. Como en el caso anterior, eso puede afectar al consumo eléctrico de tu vivienda. Podrías notar que la casa pierde temperatura.
Algo que puedes hacer es utilizar burletes. Los puedes poner en las ventanas y así sellarlas correctamente.
Cajas de persianas
Las cajas de las persianas son otro problema a tener en cuenta. Un cajón con mal aislamiento puede hacer que entre aire dentro de una habitación. Con el paso del tiempo, podría deteriorarse y no tener la misma capacidad que al principio para bloquear el paso del aire.
Ten en cuenta que esto puede ser independiente de la ventana que tengas. Podrías tener una ventana buena, con buen aislamiento, pero un cajón para la persiana en mal estado.
Suelos y techos
Por supuesto, tanto el suelo como el techo son zonas por donde puede entrar frío y calor. Si tienes una cubierta con mal aislamiento, como podría ser una terraza, esto puede provocar pérdidas importantes en invierno y verano, por lo que el aire acondicionado y la calefacción tendrán que funcionar a mayor potencia.
Los suelos también pueden suponer un problema para mantener la temperatura, por lo que conviene usar aislantes, como podría ser una simple alfombra.
Ventilación mal gestionada
Ventilar la casa es importante. Sin embargo, es fundamental hacerlo bien, en el momento adecuado. De lo contrario, podría estar entrando aire caliente o frío y eso hacer que tengas que utilizar más el aire acondicionado o la calefacción.
En verano, lo ideal es ventilar a primera hora de la mañana. En cambio, en los meses de frío lo mejor es que lo hagas cuando la temperatura aumenta, que suele ser a mitad del día.
