Tener una tarifa de luz que se adapte a tus necesidades, que te permita ahorrar en la factura, es clave. Existen muchas opciones y vas a poder elegir entre tarifas con precio fijo, sin importar la hora del día, y también tarifas con franjas horarias, donde pagarás más o menos, en función de la hora del día. ¿Cómo puedes saber si te interesa esta última opción? De ello vamos a hablarte en este artículo.
Si tienes una tarifa con un precio del kWh fijo, sin importar la hora del día, tal vez puedas ahorrar al pasarte a una tarifa con discriminación horaria. Está la opción de pasarte a la tarifa regulada, en la que pagarás un precio distinto en función de la hora del día, para cada hora, pero también franjas horarias con precio fijo para cada una de ellas.
Qué tener en cuenta
Cuando te plantees esta posibilidad, es importante que analices algunos factores, como vamos a explicarte. De esta manera, podrás saber si realmente te compensa o no ese cambio y tener una tarifa con franjas horarias.
Flexibilidad de horarios
Lo primero que debes pensar es si tienes o no flexibilidad de horarios, para poder consumir energía en las diferentes franjas y aprovechar las más económicas. Dependerá de tus horarios laborales, de cuánto tiempo pases en casa, de si aprovechas los fines de semana para tareas domésticas o estás fuera, etc.
Si tienes unos horarios muy marcados, y sabes con antelación cuándo vas a consumir energía en casa, esto te ayudará a decidir si te interesa o no contratar una tarifa con franjas horarias.
Analiza tu consumo
Por supuesto, también debes analizar cuál es tu consumo. Puedes observar las últimas facturas y ver lo que consumes en el periodo punta, valle y llano. Eso te ayudará a saber si te interesa o no una tarifa con franjas horarias, con diferencias marcadas en cuanto al precio del kWh en periodo punta, respecto a los otros dos.
Si notas que consumes mucho más en los periodos llano y valle, muy probablemente te interesará cambiarte a una tarifa con franjas horarias.
Revisa cómo utilizas los aparatos que consumen más
Por otra parte, un paso más que puedes dar es analizar cómo utilizas los aparatos que tienen un mayor consumo. Estos son aquellos que sirven para calentar o enfriar. Por ejemplo, podemos nombrar el horno, un radiador, el aire acondicionado, pero también otros como la lavadora y el lavavajillas.
Si puedes trasladar el uso de esos aparatos a las horas en las que resulta más económico consumir energía, te interesará contratar una tarifa con franjas horarias. Por ejemplo, poder lavar los platos o poner la lavadora en esas horas más económicas y reducir así el gasto.
En definitiva, contratar o no una tarifa con franjas horarias, dependerá de cuál sean tus hábitos, cómo utilices los aparatos de mayor consumo o el precio de esa tarifa. Son algunos factores que deberás revisar y así optar o no por este cambio, de cara a poder ahorrar cada mes y pagar menos.
