Para poder ahorrar en la factura de la luz, es muy importante elegir bien qué tarifa contratar. Y para ello, también, conviene saber en qué tramos horarios consumes más energía. Esto te permitirá ajustar lo que tienes contratado, en caso de que sea necesario, y así pagar menos. Pero, ¿cómo puedes ver en qué tramos horarios consumes más luz? Te vamos a explicar qué opciones tienes disponibles.
Si tienes una tarifa fija, en la que pagas el mismo precio por kWh sin importar la hora del día, realmente te da igual consumir más por la mañana, que por la tarde o por la noche. En cambio, si tienes una tarifa por tramos horarios, entonces sí te interesa tener un mayor control. Además, en cualquier caso, siempre viene bien para comprar opciones y ver si puede ser buena idea cambiar a otra tarifa.
Cómo ver el consumo por tramos horarios
En primer lugar, hay que indicar que existen tres tramos horarios. Está lo que se considera como periodo punta, que es el más caro, el que va de 10:00 a 14:00h y de 18:00 a 22:00h, de lunes a viernes. También está el periodo llano, que va de 08:00 a 10:00h, de 14:00 a 18:00h y de 22:00 a 0:00h, de lunes a viernes. Por último, está el periodo valle, que es el más económico, y va de 0:00 a 08:00h y durante las 24 horas los sábados y domingos.
Factura mensual
La primera opción que tienes, es consultar la factura mensual de tu comercializadora. Puede ser Iberdrola, Endesa o la que tengas contratada. Normalmente, envían un PDF por correo electrónico. En algunos casos, hoy en día los menos, podrían enviarte una carta a casa con esa factura impresa en papel.
Entre otras cosas, en la parte de abajo, verás la lectura desgranada por tramos. Podrás ver el total y, también, cuánto has gastado en cada periodo. Por ejemplo, si has consumido 500 kWh en total, podrías ver que 300 kWh corresponden al periodo valle, 200 al periodo llano y 100 al periodo punta.
Con esto, ya podrás ver en qué tramo horario consumes más. Podrás calcular si te conviene o no cambiar tu tarifa. Eso sí, te recomendamos que no te fijes solo en la factura de un mes, sino que revises también de meses anteriores y así tener una visión más amplia.
Acceder a la web de la distribuidora
También tienes la opción de acceder a la web o aplicación de la distribuidora. No lo confundas con la comercializadora, ya que podría no coincidir. Por ejemplo, podrías tener contratada la luz con Iberdrola, pero que en tu zona la distribuidora sea Endesa (e-distribución). Esto lo puedes ver en tu factura, si no conoces este dato. Aparece en el apartado de Empresa distribuidora.
Una vez dentro, podrás seleccionar el periodo que te interese. Lo útil es que podrás poner fechas muy amplias e irte a otros meses o años. De esta forma, podrás ver el consumo desgranado por tramos horarios, a lo largo del tiempo y así echar tus cuentas, con más información sobre la mesa.
Cuando tengas esta información, ya solo te queda ver si te compensa o no tener una tarifa de luz por tramos. Siempre puedes utilizar el comparador de ofertas de energía de la CNMC, que funciona muy bien. https://comparador.cnmc.gob.es/
Errores habituales al gestionar el consumo eléctrico
Todos queremos gestionar el consumo eléctrico de la mejor manera posibles. Hacerlo y no hacerlo puede marcar una gran diferencia en la factura de la luz. Pero hay ciertos errores que se comenten a menudo y que nos impiden ahorrar al máximo.
Uno de esos errores es cuando nos basamos solo en la factura de un solo mes para tomar decisiones sobre la tarifa o los hábitos de consumo. Hay que tener en cuenta que el consumo eléctrico varía mucho según la temporada. En invierno se suele usar más la calefacción y dispara el gasto, pero en verano ocurre algo parecido con el aire acondicionado. Es decir, que si solo analizamos un mes concreto, lo normal es tomar decisiones erróneas, como cambiar a una tarifa por tramos cuando tu consumo estacional no lo justifica.
Esto se puede evitar revisando las facturas de al menos 3 a 6 meses o, mejor aún, chequeando los datos de consumo desglosados por tramos, para tener una visión más completa de nuestros patrones de consumo a lo largo del tiempo.
Mantener una potencia contratada más alta de lo necesario es otro de los errores más comunes. Por ese motivo es importante determinar cuánto pagamos en la parte fija de la factura, independientemente de cuánta energía se consuma. Si tenemos, por ejemplo, contratados 5,75 kW pero nunca usamos más de 3,5 kW, estaremos pagando de más cada mes.
También es un error no comparar ofertas entre comercializadoras. Muchas personas se quedan con la primera tarifa que contratan o con la compañía que ya tienen, sin chequear otras opciones. Puede haber diferencias incluso del 10% entre unas ofertas y otras, si hablamos, por ejemplo, del precio valle. Un buen consejo es chequear de vez en cuando el comparador de la CNMC o mirar directamente las webs de varias comercializadoras.
