Mantener los archivos sincronizados en Internet, es buena idea para poder acceder a ellos desde cualquier lugar, evitar pérdidas y poder compartirlos entre dispositivos. Sin embargo, debes ser consciente de que hay ciertos riesgos y no siempre conviene sincronizar los documentos. En este artículo, vamos a hablarte de algunos ejemplos para que no cometas errores.
El objetivo es que puedas tener un control total sobre tus archivos y que sincronizarlos en la nube no suponga perder información importante, que otros puedan robar datos o incluso consumir espacio sin ser necesario. Por esto mismo, resulta clave conocer qué tipo de archivos es mejor evitar sincronizar en la nube o, por otra parte, que la sincronización no sea tan habitual como hasta ahora.
Qué evitar sincronizar
Tener una buena seguridad en Internet depende de muchos factores. Va a influir, también, el uso que le des a las diferentes plataformas que formen parte de tu día a día. Si utilizas la nube y sueles sincronizar archivos, es imprescindible hacerlo correctamente y no cometer errores.
Documentos con información sensible
Lo primero que deberías evitar sincronizar son documentos que contengan información sensible. Pueden ser datos personales, información que pueda comprometer a una empresa o a terceras personas. Cualquier archivo de texto, por ejemplo, que pueda contener algo privado o sensible.
Al sincronizarlo en la nube, significa que podría estar accesible desde otros dispositivos. Incluso podría haber alguna vulnerabilidad en esa plataforma y que esos archivos queden expuestos.
Y es que ya no solo es una buena práctica que cualquier usuario tendría que seguir en todo momento, sino que también es una obligación en diferentes contextos. Por ejemplo, con la información que esté clasificada de categoría media o alta, no tendrían que guardarse en servicios de nube sin aplicar una serie de medidas de protección que sean robustas, como puede ser un cifrado mediante clave que solo estén bajo el control del propietario.
Copias de seguridad muy grandes
Tampoco deberías sincronizar copias de seguridad que sean muy grandes. Tal vez no necesites actualizar esas copias continuamente y, al ocupar mucho espacio, puede tardar mucho en subirse a la nube. Incluso podría consumir muchos recursos y provocar que la velocidad de Internet vaya mal o que se consuman los datos móviles.
Así que si quieres optimizar el uso de ancho de banda y también reducir la ventana de exposición durante grandes transferencias, lo idóneo es que se configures la programación de las sincronizaciones.
Aunque ya te advertimos que lo mejor es que subas a la nube copias de seguridad, únicamente cuando sea realmente necesario. Por ejemplo, si ha habido cambios sustanciales en los archivos que almacenas en tu móvil y PC o has incluido archivos importantes que no quieres perder bajo ningún concepto.
Archivos duplicados
Otro caso más es sincronizar archivos que ya estén duplicados. Estarías subiendo lo mismo dos veces, por lo que eso va a suponer un derroche de recursos innecesarios. No es buena idea e incluso podrías estar subiendo documentos desactualizados, pensando que se trata de la última versión disponible.
Para evitar que esto ocurra, conviene revisar bien qué tienes configurado para que se sincronice automáticamente. Tal vez te interese quitar algunos archivos.
La buena noticia es que cada vez hay más facilidades para saber si hay o no archivos duplicados. Hay tanto apps específicas como la propia opción que tiene Google -a través del servicio Files by Google- con la que puedes encontrar imágenes, vídeos, etc., duplicados y así eliminarlos antes de que se suban a la nube. Y si usas Apple, lo puedes hacer desde la aplicación de Fotos, y así cuando se sincronicen tu dispositivo con iCloud, solamente se subirá una copia.
Carpetas que puedan contener virus
En este caso, se trata de evitar problemas que afecten a la seguridad. Si vas a subir muchas carpetas a Internet, a la nube, de dispositivos muy variados, deberías revisar que no haya archivos fraudulentos, que puedan contener malware. Esto podría suponer un problema importante para la seguridad.
Si tienes dudas, lo ideal es que analices esos archivos con un buen antivirus. Y es que esto es lo que marca realmente la diferencia en el momento de analizar archivos.
Con este tipo de herramientas puedes encontrar amenazas ocultas que podrían afectar al rendimiento y la seguridad de tus dispositivos. Si un virus llega a la nube, lo podrías descargar, por error, en otro dispositivo y terminar también infectado. Por lo que es fundamental que los analices antes de nada –incluso de manera individual-.
En definitiva, estos son algunos ejemplos de archivos que deberías evitar sincronizar en la nube. Es importante mantener la seguridad y no dar ningún tipo de facilidades a los piratas informáticos a la hora de usar dispositivos en Internet. De lo contrario, no podrás mitigar, por ejemplo, el riesgo de una posible filtración de tus datos en Internet.
