Tener las aplicaciones y sistemas correctamente actualizados, es muy importante para lograr un funcionamiento óptimo y prevenir ataques que comprometan la seguridad. Normalmente, los programas lanzan actualizaciones periódicas, para poder corregir vulnerabilidades y fallos que han detectado. Google Chrome lanzaba actualizaciones cada cuatro semanas, pero han decidido acortar el tiempo y aumentar así la seguridad.
A partir de septiembre de este año, Google va a realizar un cambio importante en las actualizaciones de Chrome: van a ser cada dos semanas. El hecho de acortar los tiempos, que pasa de cuatro a dos semanas, es para evitar fallos y vulnerabilidades que puedan estar disponibles durante tantos días. No se fían y quieren reducir riesgos. Puedes ver la comunicación en la web de Chrome for Developers, en una publicación con fecha de 3 de marzo.
Chrome se actualizará cada dos semanas
El ciclo de lanzamiento de Google Chrome va a ser de apenas 14 días. Cada dos semanas, veremos una nueva versión. Este cambio sigue una hoja de ruta marcada por Google, para ofrecer actualizaciones continuas y más frecuentes, con el fin de limitar la exposición en Internet, al usar un programa tan importante como es el navegador.
Esta novedad empezará con Chrome 153, que está previsto que llegue el 8 de septiembre. A partir de ahí, cambiará la cadencia que introdujeron en 2021, que era de una nueva versión cada cuatro semanas (anteriormente era cada seis), y pasará a ser cada dos.
Hay que mencionar que este cambio afecta a todas las versiones de Google Chrome. Por tanto, las actualizaciones cada dos semanas estarán presentes en las versiones de escritorio, pero también para iOS y Android. Esto permitirá, como indican desde Google, que las mejoras y correcciones de seguridad lleguen a los usuarios mucho antes.
Google explica que la web evoluciona muy rápidamente, algo que puede impulsar que los atacantes se aprovechen de fallos y lancen ataques. La Inteligencia Artificial también ofrece más capacidad a los cibercriminales, por lo que es importante adelantarse y actuar lo antes posible, por lo que reducir los ciclos de actualizaciones, es clave.
Asegúrate de tener las últimas versiones
Como ves, contar con las últimas versiones de los programas que usas en tu día a día, como es el caso del navegador, es fundamental. Es imprescindible que compruebes que estás usando la última versión disponible. Generalmente, estas actualizaciones son automáticas, por lo que no tienes que hacer nada, pero sí viene bien comprobar que se han actualizado.
Para ver qué versión de Google Chrome tienes, puedes seguir los siguientes pasos:
- Ve al menú de arriba a la derecha.
- Entra en Ayuda y ve a Información de Google Chrome.
- Comprueba si hay alguna actualización pendiente.
- Reinicia el navegador, si se ha actualizado.
En el proceso de actualización, verás algo como lo que te dejamos a continuación:
Te dejamos una comparativa con las actualizaciones de los principales navegadores:
| Navegador | Ciclo de Actualización Estimado | Nota Relevante |
|---|---|---|
| Google Chrome | 14 días | A partir de Septiembre 2026 |
| Mozilla Firefox | 28 días | Ciclo estable de 4 semanas |
| Microsoft Edge | 28 días | Alineado con el motor Chromium |
| Apple Safari | 28-42 días | Ciclo más variable y largo |
En definitiva, es muy importante que tengas actualizado tu navegador, para poder corregir vulnerabilidades que pueda haber. Es fundamental para protegerte de amenazas informáticas. A partir de septiembre, Chrome va a lanzar una nueva versión cada dos semanas, en vez de cada cuatro semanas, como es hasta ahora. Lo hacen para mejorar la seguridad y reducir riesgos.
Además del navegador en sí, es fundamental que actualices también las extensiones que puedas tener instaladas. Si las tienes desactualizadas, eso puede dar lugar a problemas importantes y que los piratas informáticos roben información personal o tomen el control de tu dispositivo sin que seas consciente de ello.
Sin importar qué dispositivo utilices en tu día a día, es clave asegurarte de que cuentas con los últimos parches. Especialmente, debes centrarte en aquellos que están permanentemente conectados a Internet. Puede ser una cámara de seguridad, por ejemplo. Si hubiera vulnerabilidades, los atacantes podrían aprovecharse y tomar el control de ese equipo, además de ver todo lo que haces en la red o filtrar tus datos.
