El rendimiento de tu red Wi-Fi doméstica puede variar significativamente debido a factores técnicos como la congestión espectral, las interferencias de otros aparatos o las propias limitaciones del hardware de tu router. Hay motivos por los que podría ralentizarse y haber problemas para lograr una buena estabilidad. Una de estas causas es cuando hay saturación. Pero, ¿por qué ocurre esto?
El objetivo es que puedas conectar dispositivos de todo tipo y no tengas problemas para que la red sea estable. Si no funciona bien, podrías tener dificultades para reproducir vídeos en Streaming en buena calidad, usar la nube correctamente o jugar online. Tener un Wi-Fi estable, va a ser clave.
¿Qué puedes hacer para evitar el problema con el WiFi? De ello vamos a hablar en este artículo. Vamos a darte algunas recomendaciones para que puedas mejorar la red inalámbrica de tu hogar.
Por qué se satura el Wi-Fi
Sin duda, el principal motivo es por tener demasiados dispositivos conectados al mismo tiempo. Y esto es algo cada vez más habitual, ya que tenemos más y más aparatos en casa. Piensa en los dispositivos de domótica, por ejemplo. Pueden ser sensores inteligentes, enchufes, bombillas con Wi-Fi… Al haber tantas cosas conectadas, eso puede dar lugar a que haya saturación.
No todos los aparatos de domótica impactan igual. Por ejemplo, dispositivos IoT como las cámaras de seguridad que transmiten vídeo en 4K pueden consumir de forma constante entre 15 y 25 Mbps, mientras que un enchufe o una bombilla inteligente apenas utilizan unos pocos kilobits por segundo y solo cuando reciben una orden.
También puede ocurrir que, en un momento dado, estés haciendo un gran uso de la conexión. Esto ocurre si, por ejemplo, empiezas a visualizar contenido en Streaming en 4K, descargas algo pesado en el ordenador, realizas una videollamada desde el móvil… En definitiva, un gran uso de la conexión en un momento concreto.
Incluso pueden afectar los equipos de fuera de tu vivienda. Si hay muchas redes cercanas, como pueden ser las de tus vecinos, y hay muchos dispositivos conectados, podría aumentar la saturación. Aquí va a depender el canal que utilices. Especialmente, la frecuencia de los 2,4 GHz es la que suele saturarse más. Esto es como intentar hablar en una habitación muy ruidosa: la comunicación se degrada y la red se satura. De ahí que sea recomendable usar otro canal disponible, sobre todo de la banda de 5 GHz.
Pero también va a influir la calidad de los dispositivos que uses. Empezando por el router, es clave que tus aparatos tengan buenos componentes de hardware y, en caso de que haya limitaciones, eso puede dar lugar a una mayor saturación de red y problemas que afecten a tu día a día.
Consejos para evitar problemas
Entonces, ¿qué debes hacer para evitar problemas? Lo primero sería intentar reducir la cantidad de aparatos que conectas a la red. Directamente, te recomendamos que desconectes aquello que no necesitas. Cuando vayas a usar algo en concreto, y que lo tengas apagado, bastará con encenderlo durante el tiempo que sea necesario.
También puede ser buena idea hacer uso de dispositivos que ayuden a mejorar la señal. Por ejemplo, podrías utilizar un sistema Mesh, que permitirá llevar la señal inalámbrica a diferentes lugares de tu vivienda. Esto reducirá el riesgo de que haya cortes y problemas en la conexión, además de que también puede ayudar a reducir la saturación de la red en diferentes puntos más concretos.
Por otra parte, asegurarte de que tienes todo muy bien configurado, es clave. Revisa el firmware del router, así como de cualquier otro aparato. Comprueba que tienes la última versión instalada y no hay ningún error en la configuración que pueda limitar la señal de Internet.
En definitiva, como has podido ver, hay diferentes motivos que pueden hacer que tu Wi-Fi se sature. Esto puede dar lugar a problemas de velocidad y estabilidad. Está en tu mano, mediante algunos de los consejos que te hemos dado, evitar que esto ocurra.
