Hay muchos motivos por los que la red Wi-Fi podría funcionar mal y algunos ejemplos son los muebles que tienes en tu vivienda y electrodomésticos que pueda haber cerca del router y otros aparatos. Vamos a hablarte de cuáles son los tipos que más podrían afectar a la señal inalámbrica y así poder alejar tus aparatos y reorganizar el hogar, con el objetivo de lograr una conexión estable y veloz.
Tipo de muebles que más afectan al Wi-Fi
Algunos ejemplos de muebles que pueden afectar especialmente al Wi-Fi son los siguientes:
- Armarios metálicos.
- Muebles con adornos metálicos.
- Los que son especialmente gruesos.
- Los que cubren por completo una pared.
Especialmente, los muebles metálicos son un claro ejemplo de qué puede afectar al Wi-Fi. Si tienes una estantería, un armario o cualquier tipo de mueble que sea de metal o tenga adornos metálicos, va a afectar de forma negativa a la red inalámbrica y puede hacer que la señal llegue más débil o que la velocidad sea menor.
También afectarán aquellos que cubran por completo una pared, ya que la señal va a tener más problemas para viajar de una habitación a otra. Incluso aquellos que son especialmente gruesos, en caso de que tengas ahí tu router o algún aparato que conectes a la red, pueden afectar.
Por otra parte, no solo hay que tener en cuenta el material del mueble, sino también qué puede haber. Por ejemplo, un mueble que tenga una pecera con agua, va a afectar a la red Wi-Fi. El agua es un elemento que puede debilitar la señal. De igual manera, cualquier objeto que puedas poner en ese mueble, como podrían ser cosas metálicas, también hará que la señal sea más débil.
Electrodomésticos que afectan a la señal inalámbrica
Hay ciertos electrodomésticos que pueden hacer que el Wi-Fi funcione peor. Los principales son los siguientes:
- Frigorífico.
- Lavadora.
- Lavavajillas.
- Microondas.
- Horno.
En el caso del frigorífico, la lavadora o el lavavajillas, el motivo principal es el agua. Va a afectar a la red inalámbrica, por lo que tener estos electrodomésticos cerca del router no es buena idea. Incluso el metal del frigorífico también podría ser una causa de problemas en el Wi-Fi.
También puede afectar el microondas, ya que funciona en la frecuencia de los 2,4 GHz y eso puede hacer que la red inalámbrica empiece a ir mal. Es lo mismo que ocurriría con un teléfono inalámbrico o con dispositivos Bluetooth que usan la misma frecuencia. Para evitar problemas, utilizar los 5 GHz es una posible solución.
Lo ideal es que alejes tus dispositivos de este tipo de obstáculos, ya sea de muebles o electrodomésticos. Es fundamental ubicar el router en el lugar adecuado, para que reparta la señal al resto de dispositivos sin problemas. Intenta alejarlo siempre de materiales que bloqueen la señal o de aparatos que generen interferencias.
Como alternativa al Wi-Fi, si no fuera posible eliminar obstáculos que impidan que la señal viaje correctamente, puedes hacer uso de cable Ethernet. Esto permitirá conectar tus aparatos y tener mayor estabilidad.
