Si tienes problemas con el Wi-Fi, algo fundamental es detectar si se trata de un error del router o del ordenador u otro aparato que uses. Esto es clave para realizar cambios que puedan ser necesarios y poder lograr así una conexión estable y veloz. Vamos a explicarte qué debes tener en cuenta para encontrar cuál es el motivo de los problemas que afecten a tu Wi-Fi.
Cómo saber qué problema hay con el Wi-Fi
Puedes realizar diferentes pruebas, como usar otro dispositivo, acercar el ordenador, conectarlo por cable o revisar si hay algún fallo con el adaptador. Todo esto te ayudará a descartar problemas y ver qué es lo que está haciendo que tu Wi-Fi no funcione bien, ya que podría tratarse de un problema genérico o bien puntual de ese equipo.
Prueba con otro dispositivo
Lo primero que deberías hacer es probar con otro dispositivo y ver si funciona bien el Wi-Fi. Si estás teniendo problemas con tu ordenador, puedes probar con un móvil o cualquier otro equipo y ver si la conexión inalámbrica funciona o no. En caso de que funcione, puedes descartar problemas con el router.
Si ves que la conexión sigue sin funcionar, no significa necesariamente que sea un problema del router, ya que podría tratarse de un fallo en la cobertura, algo que puede ocurrir si estás en una zona muerta, demasiado lejos del router o hay interferencias.
Intenta acercar el aparato al router
Lo siguiente que deberías hacer es intentar acercar el ordenador al router. Esto descarta que se trate de un problema de cobertura. Al ponerte al lado, la red inalámbrica debería de estar disponible y funcionar sin problemas.
En caso de que veas que no puedes conectarte al router ni siquiera estando al lado, y además lo has probado con varios dispositivos, podría ser una señal de que hay algo mal con el router.
Haz una prueba por cable
Otro paso más que puedes dar es conectar el equipo por cable. Al evitar conectarte por Wi-Fi, descartas que se trate de un problema con la cobertura o interferencias. Puedes probar si la conexión va bien al usar cable Ethernet directamente.
Si la conexión sigue sin funcionar, entonces es probable que haya un problema que nada tenga que ver con el Wi-Fi, sino con la conexión en general. Podría tratarse de un fallo en el router, por lo que puedes probar a reiniciarlo y ver si así se soluciona. Haz lo mismo en el ordenador.
Revisa el adaptador y configuración del PC
Un punto más que debes tener en cuenta, es revisar que el adaptador de red esté correctamente instalado y activo en el ordenador. Algo tan básico como tenerlo desconectado o deshabilitado, puede dar lugar a que tengas problemas para conectarte al Wi-Fi y no saber qué ocurre.
Comprueba que la configuración del ordenador es la adecuada y que no hay nada que esté bloqueando la conexión. Por ejemplo, podrías tener una VPN que impida que se conecte con normalidad a Internet o un cortafuegos activado.
