Si quieres ahorrar en la factura de la luz, un factor a tener en cuenta es la iluminación de tu vivienda. No debes cometer errores, ya que podría suponer un gasto mayor o no lograr una iluminación adecuada en las zonas que necesitas. En este artículo vamos a hablarte de todo lo que necesitas saber. Vamos a explicarte qué debes mirar a la hora de comprar bombillas para tu hogar, así como algunas recomendaciones esenciales para disminuir el consumo.
Aunque es cierto que una bombilla no gasta lo mismo que otros aparatos, como podría ser un horno, el frigorífico, la calefacción… Aunque una sola bombilla consume poco, la suma de todas las luces de tu hogar representa un margen significativo de ahorro mensual. Vas a tener la opción de realizar algunos ajustes y empezar a pagar menos.
Consejos para ahorrar en la iluminación de casa
Dejando a un lado el paso de elegir una bombilla, vamos a darte algunas recomendaciones para consumir menos. La idea es poder iluminar bien las diferentes habitaciones de tu hogar, pero que ello no suponga un gasto excesivo en la factura mensual. Asegúrate de no cometer errores.
Distribuye bien las luces
Una recomendación importante es distribuir correctamente las luces. Esto te ayudará a gastar menos, pero tener siempre una buena iluminación. Por ejemplo, no tengas las lámparas concentradas en una única zona, mientras que el resto de la estancia está más oscura. Organizarlas bien, evitará tener más de la cuenta encendidas.
Existe lo que se conoce como iluminación zonal. Consiste en poner las bombillas en zonas estratégicas, donde realmente necesitas que haya buena luz. Puede ser junto a una mesa donde vayas a trabajar, leer, etc. Al distribuir las bombillas en lugares estratégicos, no tendrás tantas encendidas sin que aporten demasiado.
Tampoco deberías colocar un único punto de luz. Es algo que ocurre mucho en salones, por ejemplo. Podrías tener una lámpara con bastantes bombillas, pero que realmente no ilumine bien toda la estancia. Estarías derrochando energía, ya que no necesitas tener tantas encendidas siempre.
Puedes aprovechar lo que se conoce como iluminación zonal. Consiste en tener iluminación en varias zonas de una estancia. Es decir, en dividir una estancia en áreas con circuitos de luz que sean independientes.
En ese salón que mencionamos, en vez de tener 10 bombillas en una lámpara, podrías tener 2 o 3 y, en otro lugar, otras 2 o 3. Así, tendrás menos encendidas, pero más repartidas. O, por otro lado, podrías tener una zona de lectura con una lámpara que tenga una bombilla de 8 W y luego otra zona de TV con luz ambiental con una lámpara de 5 W.
Aprovecha al máximo la luz natural
También deberías aprovechar todo lo posible la luz natural. Intenta que la luz directa del sol entre de lleno en la habitación. Para ello, puedes subir las persianas, aprovechar esos espacios donde hay más luz natural a ciertas horas, cambiarte a otra habitación en caso de que por la tarde cambie la luminosidad por su orientación, etc.
Lógicamente, esto va a depender de algunas variables. Por ejemplo, dependerá de si tienes flexibilidad para hacer ciertas actividades a horas distintas, si puedes mover una mesa para trabajar en otro lugar, si tu vivienda recibe buena luz solar, etc. Siempre que puedas, lo ideal es que lo aproveches al máximo para ahorrar.
Utiliza sensores de movimiento o presencia
Tener bombillas con sensores de movimiento, puede ser muy útil de cara a ahorrar. Especialmente, es interesante si los utilizas en zonas determinadas de la vivienda, como puede ser la puerta de entrada, el garaje, etc. El objetivo es encender o apagar las luces de forma automática, en función de si detecta o no presencia. En vez de tener esa bombilla encendida más tiempo del necesario, se apagará cuando ya tenga que estar encendida. Además, ganarás en comodidad al no tener que pulsar continuamente el interruptor. Casos como ir al garaje con cajas en las manos, no tendrás que dejarlas en el suelo para encender la luz.
Otra opción muy interesante son los sensores de presencia, a diferencia de los sensores de movimiento, los de presencia permiten saber en todo momento si hay una persona en la zona o no, independientemente de que se mueva. Este tipo de sensores son muy recomendables para zonas donde podamos estar parados, como en los baños e incluso en habitaciones como el salón, para que así las luces permanezcan encendidas sin que estemos continuamente moviéndonos.
Si usas un sistema de domótica avanzado, como Home Assistant, podrás automatizar una gran cantidad de acciones, para que las luces se comporten como tú quieras.
Regula la intensidad
Una recomendación más para usar las bombillas correctamente y ahorrar energía, es regular la intensidad de la luz. Hay modelos que permiten regularlas, para que iluminen más o iluminen menos. Si no necesitas que estén al máximo, bien por estar realizando cualquier tarea que no necesite de máxima iluminación, bien porque entre algo de luz solar, puedes bajar esa intensidad.
Por tanto, es otro elemento más que podrías tener en cuenta. Eso sí, no todas las luces van a tener esta característica. En caso de contar con un modelo que sí disponga de ello, lo podrás aprovechar para disminuir el consumo energético.
En definitiva, estos son algunos factores que deberías tener en cuenta para ahorrar al máximo al utilizar las luces en casa. Lo primero es elegir bien el tipo de bombilla, pero también hacer un uso adecuado de ellas. No cometas errores y aprovecha el margen que tienes de ahorro para disminuir el consumo en tu vivienda.
Usar temporizadores y programadores
Otra forma muy sencilla de optimizar el consumo energético en iluminación es usar temporizadores y programadores. Lo que hacen es permitirnos ajustar horarios concretos para que las luces se enciendan o apaguen automáticamente. Hay muchas personas que tienen luces en zonas como un jardín, en el porche o en pasillos, que generalmente solo necesitan iluminación durante unas horas al día. Con estas herramientas se puede gestionar mejor este tipo de zonas.
Hay varios tipos de temporizadores y programadores en el mercado. Hay modelos analógicos y opciones mas avanzadas. Si optamos por temporizadores digitales, podremos programar ciclos diarios o semanales, que se adaptan a nuestras rutinas. Si además, elegimos un modelo compatible con enchufes inteligentes, podremos controlar todo desde el móvil con una aplicación, lo que da pie a ajustar los horarios incluso estando fuera de casa.
En este sentido, también es importante saber qué tipo de dispositivo se adapta mejor a nuestras necesidades. Un temporizador mecánico puede ser suficiente y barato para muchos usuarios. Pero si buscas algo más completo y funciones avanzadas que complementen tu sistema de domótica, sin duda tuyo será un modelo digital o un enchufe inteligente.
Elegir bombillas inteligentes que realmente no necesitas
Un error común es comprar bombillas inteligentes, costosas, si realmente no las necesitas. Es cierto que puedes llegar a ahorrar energía, siempre que las uses correctamente, pero lo cierto es que no suelen ser necesarias. Aunque su precio ha bajado en los últimos años, siguen costando más que las tradicionales.
Si tu único objetivo es ahorrar, plantéate si realmente aprovecharás las funciones de una bombilla inteligente (Wi-Fi), ya que su precio es superior y su consumo en standby, aunque mínimo, existe. Hay que tener presente que estas bombillas siempre estarán conectadas y recibiendo alimentación, de lo contrario, se desconectarán del Wi-Fi y serán bombillas completamente «normales». Nuestra recomendación es que compres bombillas LED de toda la vida, y luego uses un relé como el Shelly Plus 2PM para proporcionar alimentación con el móvil:
Este dispositivo en concreto, permite controlar dos fases de luz.
No mirar las características al comprar
Otro fallo habitual es no mirar las características de la bombilla que vas a comprar. Es importante que observes los vatios de una bombilla. No es lo mismo comprar una que sea de 8 W que de 20, por ejemplo. Esto va a ser clave para determinar si consume más o menos y así poder ahorrar.
Si vas a cambiar las bombillas antiguas que tienes en casa, es algo que debes observar. En muchos casos, realmente no merece la pena la diferencia y vas a estar gastando dinero en bombillas que tardarás mucho en amortizar o, incluso, nunca llegarás a hacerlo.
Para que tengas una idea más clara sobre el gasto que supone tener una bombilla u otra, vamos a comparar dos modelos: bombilla 8W vs. 20W. El consumo diario va a ser el mismo, un total de 4 horas, y bajo el mismo precio del kWh por hora (de 0,15 euros). En este caso, el coste será el siguiente:
- Consumo diario (kWh)
- 8W de 0,032
- 20W de 0,08
- Coste diario
- 0,0048 euros (8 W)
- 0,012 euros (20 W)
- Coste mensual
- 0,144 euros (8 W)
- 0,36 euros (20 W)
Por tanto, el consumo diario tiene una diferencia de 0,048 kWh entre ambas alternativas. Y en cuanto al ahorro en la tarifa de la luz, al mes notarías una diferencia de un poco más de 20 céntimos, que al año se traduciría en un ahorro total de 2,63 euros. Si es solo una bombilla, es cierto que no notarás una gran diferencia. El problema está en que todas las bombillas que tengas por casa en funcionamiento tengan un mayor consumo diario. Por ejemplo, con 10 bombillas en casa, el ahorro total sería de algo más de 26 euros al año, y ya con 20 sería de más de 50 euros al año. Así que la diferencia es mucho más notable.
A continuación, tenéis una tabla con el desglose de consumo estimado por habitación tipo, considerando horas de uso diario realistas y potencias LED recomendadas según normas de eficiencia energética:
| Habitación | Horas de uso diario | Puntos de luz | Potencia LED recomendada (W) | Consumo diario (kWh) | Coste mensual estimado (€) |
|---|---|---|---|---|---|
| Dormitorio | 5 | 2 | 9 W | 0,09 | 0,41 |
| Salón | 6 | 3 | 9 W | 0,162 | 0,73 |
| Cocina | 4 | 2 | 12 W | 0,096 | 0,43 |
| Baño | 1,5 | 1 | 9 W | 0,0135 | 0,06 |
| Pasillo/Distribuidor | 3 | 2 | 6 W | 0,036 | 0,16 |
| TOTAL MENSUAL (Iluminación): | 0,397 | 1,79€ |
Como podéis ver, dependiendo de los puntos de luz, horas de uso diario, y la potencia LED, tendremos mayor o menor coste.
Qué mirar al comprar una bombilla
En primer lugar, vamos a explicar qué debes mirar si vas a comprar una bombilla. Tal vez quieras cambiar las que tienes en casa, que podrían ser antiguas, por otras más eficientes. No equivocarte en esto, va a ser fundamental de cara a lograr un ahorro real y empezar a pagar menos cada mes.
Tipo de bombilla
Lo primero es elegir bien el tipo de bombilla. Hoy en día, las más eficientes son las de tipo LED. Gastan menos que las denominadas como de bajo consumo y mucho menos que las más antiguas, de las que podrías tener todavía alguna por casa. Por tanto, el primer consejo es comprar de tipo LED y ahorrar. Más allá de eso, debes fijarte en la potencia de la bombilla. Vas a ver que viene medido en vatios. Por ejemplo, una bombilla de 5 W, consumirá menos que una de 9 W. Ahora bien, eso también podría afectar a la luminosidad, por lo que debes mirarlo bien en función de qué necesites. También el tipo de la rosquilla, para comprar un modelo adecuado.
Es crucial entender que los vatios miden consumo, pero los lúmenes miden la luz real que emite una bombilla. Una bombilla LED de 10W puede emitir 800 lm, igual que una incandescente de 60W aproximadamente. Para ahorrar, busca mayor número de lúmenes por vatio (lm/W). Por ejemplo, para un salón de 20m² necesitarás entre 2.000 y 3.000 lúmenes totales.
| Tipo de habitación | Tamaño aproximado | Lúmenes recomendados | Potencia LED (W) | Notas de uso |
|---|---|---|---|---|
| Dormitorio | 12 m² | 800-1.500 lm | 15 W | Luz cálida (2.700-3.000K) para facilitar el descanso |
| Dormitorio | 20 m² | 1.600-2.000 lm | 25 W | Aumentar si hay zona de lectura o escritorio |
| Cocina | 12 m² | 2.500-3.000 lm | 40 W | Luz neutra (4.000-4.500K) para precisión en tareas |
| Cocina | 20 m² o más | 3.500-4.500 lm | 50-60 W | Combinar iluminación general con puntos focales |
| Salón | 20 m² | 2.000-2.500 lm | 30-40 W | Luz cálida-neutra (3.000-4.000K) para confort |
| Salón | 30 m² o más | 3.000-4.000 lm | 50-60 W | Usar iluminación zonal: general + focos decorativos |
| Baño | 6-8 m² | 1.200-1.500 lm | 18-20 W | Luz neutra (4.000K) para visibilidad en espejos |
| Pasillo/Entrada | 4-6 m² | 550-800 lm | 7-11 W | Luz cálida; instalar sensores de movimiento |
Aquí tienes una tabla comparativa para que te hagas una idea cuando vayas a elegir el tipo de bombilla. Como verás, hay mucha diferencia de consumo y eficiencia energética entre los diferentes tipos de bombillas. Aunque por lógica, el LED se está imponiendo, todavía encontramos todas estas opciones en el mercado, con diferencias de precio bastante importantes entre unas y otras. De ti depende elegir la que mejor se adapte a tus necesidades.
| LED (W) | Incandescentes (W) | Halógenas (W) | Fluorescente Compacto CFL (W) | Ahorro Aproximado |
|---|---|---|---|---|
| 5 | 40 | 35 | 13 | 87,5% vs incandescente |
| 7 | 60 | 50 | 15 | 88,3% vs incandescente |
| 11 | 100 | 70 | 23 | 89% vs incandescente |
| 15 | 120 | 100 | 32 | 87,5% vs incandescente |
| 25 | 200 | 180 | 52 | 87,5% vs incandescente |
| 40 | 270 | 250 | 82 | 85,2% vs incandescente |
Desde septiembre de 2021, la etiqueta energética utiliza una escala de la A (máxima eficiencia) a la G (menor eficiencia), eliminando las antiguas clases A+, A++ y A+++. Por este motivo, ya no tenemos casi dispositivos con A, sino que se ha homogeneizado para proporcionar al consumidor una mayor información. Al comprar, busca bombillas clasificadas en la banda B o C para garantizar el máximo ahorro a largo plazo. Esta etiqueta incluye un código QR para verificar los datos en la base de datos europea EPREL.
Inteligente o no
¿Conviene comprar una bombilla inteligente o no? De cara a ahorrar, podría ser interesante. Pero ojo, no te equivoques. El hecho de tener una bombilla con Wi-Fi, podría incluso hacer que gaste más. Por tanto, si te planteas esta cuestión únicamente para ahorrar, investiga bien y analiza si realmente vas a aprovecharla o no.
Puede ser útil en situaciones como poder encenderla o apagarla de forma remota, para evitar tenerla mucho tiempo sin ser necesario. También vincularla a sensores de luminosidad, para que solo se enciendan cuando haga falta o incluso regularla a través del móvil. No obstante, en líneas generales, no va a ser algo significativo de cara al ahorro.
Luz blanca o cálida
¿Hay diferencias en el consumo entre una luz blanca y otra cálida? Realmente no. Puede haber diferencia si, por ejemplo, la blanca es de 10 W y la cálida de 15 W. Ahora bien, en igualdad de condiciones, el consumo realmente va a ser el mismo. Por tanto, elegir una u otra no va a suponer nada de cara al consumo.
Además de la temperatura, revisa el IRC (CRI) que es el Índice de Reproducción Cromática. Un IRC superior a 80 es el estándar mínimo para que los colores se vean naturales. Para zonas de lectura, maquillaje o cocina, busca un IRC (Índice de Reproducción Cromática) de 90 o más. Una bombilla barata con bajo IRC puede causar fatiga visual a pesar de consumir poco. Los valores del IRC se clasifican en los siguientes rangos:
- IRC menos de 70: Calidad baja. Los colores aparecen alterados significativamente.
- IRC entre 70-80: Calidad aceptable para espacios no críticos o almacenamiento.
- IRC entre 80-90: Calidad buena. Cumple normativa para espacios de trabajo europeos.
- IRC entre 90-95: Calidad excelente. Reproducción muy fiel de colores.
- IRC mayor a 95: Calidad superior. Prácticamente indistinguible de la luz natural para el ojo humano.
Sí que debes tenerlo en cuenta en función de dónde la vayas a ubicar, pero no por el consumo. Por ejemplo, una luz blanca fría suele utilizarse para el baño o cocina. Básicamente, en zonas donde tengas que hacer alguna actividad que requiera de una buena iluminación. En cambio, una luz cálida es más habitual en el dormitorio o salón, en espacios donde buscas más relajación.
