La domótica no solo es algo que puedes utilizar en tu vivienda principal, sino que puede resultar muy útil si tienes una segunda residencia. Te puede ayudar a mejorar la seguridad, además de tener un mayor control, aunque estés en otra localidad. Vamos a mostrarte algunos ejemplos de qué puedes domotizar de forma sencilla y acceder desde tu móvil a notificaciones o revisar que todo esté bien.
Qué domotizar en una segunda vivienda
Ten en cuenta que domotizar una casa no necesariamente supone un gran desembolso económico. No obstante, vas a tener múltiples opciones en caso de que quieras ampliar el proceso y convertir tu casa en inteligente.
Sensor de inundaciones
Un sensor de inundaciones puede ser realmente útil cuando tienes una segunda residencia a la cual no accedes con regularidad. Vas a recibir notificaciones si ocurriera algo. Lo puedes poner en lugares estratégicos, como podría ser un garaje, sótano, el cuarto de baño, etc.
El objetivo es prevenir inundaciones y poder actuar lo antes posible. Son aparatos económicos y fáciles de instalar.
Detector de puertas o ventanas abiertas
Por seguridad, también puedes tener en cuenta la opción de usar detectores de puertas y ventanas abiertas. Los vas a poder poner en ubicaciones sensibles, como podrían ser ventanas que den a la calle o la puerta trasera de un patio.
Estos sensores van a detectar si hay apertura. No significa únicamente que puedan entrar a robar, sino también que se abra una ventana con el aire, por ejemplo. Podrás recibir notificaciones al instante.
Simuladores de presencia
También conviene dar sensación de que hay gente en casa, aunque estés fuera. Puedes usar bombillas inteligentes que se enciendan y apaguen cuando las programes, enchufes inteligentes con los que poder encender alguna radio o incluso persianas domotizadas que se suban y bajen.
El abanico de opciones es muy amplio, por lo que vas a poder simular presencia de múltiples formas en tu día a día.
Cerradura inteligente
Por otra parte, contar con una cerradura inteligente puede ser muy buena idea para una segunda residencia. No hablamos únicamente de la seguridad para cerrar la puerta, sino que otra persona tenga facilidad para acceder en caso de que sea necesario.
Por ejemplo, podrías permitir que un vecino entre a regar las plantas, a recoger las cartas o simplemente para revisar que todo esté bien. Puedes dar acceso puntual, abrir de forma manual desde la aplicación del móvil, etc. Estas cerraduras permiten tener una gran flexibilidad y vienen muy bien en el caso de una segunda residencia.
En definitiva, la domótica puede ayudarte si tienes una segunda casa. La podrás aprovechar para ganar en seguridad, pero también para tener un mayor control sobre todo lo que ocurra. Puedes usar múltiples sensores, cerraduras y otros aparatos inteligentes.
