Ahorrar en la factura de la luz, es algo que puedes hacer en cualquier momento del año. Sin embargo, es especialmente importante en épocas en las que la factura puede incrementarse bastante. Puede ocurrir por factores internacionales, como los conflictos que hemos visto en los últimos tiempos en Ucrania e Irán, que han afectado al precio de la energía, pero también a épocas del año, como el invierno o verano, con temperaturas extremas.
Hay ciertos aparatos que podrían consumir bastante energía. De ellos vamos a hablarte en este artículo. Te explicaremos con qué electrodomésticos tendrías más margen para poder ahorrar y pagar así menos en la factura mensual.
Aparatos con margen para ahorrar
A veces, solo con realizar pequeños ajustes puedes lograr un ahorro considerable. Podrías seguir utilizando esos electrodomésticos con normalidad, pero consumiendo bastante menos energía en tu día a día.
Frigorífico
Un ejemplo claro es el frigorífico. Puede llegar a suponer incluso un 30% del total de la factura. Es un aparato que está siempre encendido, por lo que conviene utilizarlo correctamente y no derrochar energía. No obstante, es uno de esos electrodomésticos donde tienes margen de ahorro.
Lo que debes hacer es tenerlo a la temperatura adecuada. No necesitas tener el frigorífico a 2 o 3 grados, por ejemplo; basta con que lo tengas a 5 o 6. Además, en invierno incluso podrías subirlo 1 grado, ya que el contraste térmico al abrir la puerta no es tan grande. Igualmente, conviene que no abras la puerta más de lo imprescindible, para que no pierda temperatura.
Horno
El horno es otro electrodoméstico que puede consumir bastante energía. Tiene una gran potencia, ya que necesita calentar, por lo que puede suponer una parte importante de tu factura. En este caso, lo que debes hacer es reducir el uso siempre que puedas, ajustando los tiempos.
Te recomendamos que aproveches el calor residual. Cuando estés cocinando, no lo apagues justo cuando vayas a sacar la comida; lo ideal es que lo apagues unos minutos antes, para aprovechar ese calor residual y seguir cocinando, pero sin consumir energía. Tampoco deberías abrir la puerta más que lo imprescindible.
Lavadora
Un ejemplo más, es la lavadora. Es otro electrodoméstico que, aunque lo utilices puntualmente, puede consumir bastante electricidad. Normalmente, si utilizas modelos modernos, vas a tener la opción del modo Eco. Esto significa que va a consumir menos, aunque no funcione al 100% de potencia.
También debes tener en cuenta cosas como utilizar la carga adecuada y aprovechar cada lavado.
Lavavajillas
Un caso similar es el del lavavajillas. También necesita calentar el agua para cumplir su objetivo, por lo que va a consumir bastante energía durante el tiempo de funcionamiento. Suele tener un modo Eco o de ahorro. Puedes aprovecharlo para que consuma menos energía.
Como en el caso de la lavadora, lo ideal es que aproveches la carga y así ahorrar energía.
Aire acondicionado
El aire acondicionado es un electrodoméstico muy usado en verano, cuando la temperatura aumenta, y puede hacer que suba el coste de la factura en esos meses. Por ello, te recomendamos que lo controles bien y no gastes más de lo necesario.
Lo ideal es que lo pongas a la temperatura adecuada. No necesitas tener el aire a 19 o 20 grados en verano, sino que lo puedes poner a 24 o 25 perfectamente. Por la noche, incluso podrías subirlo 1 o 2 grados.
En definitiva, estos son algunos ejemplos de electrodomésticos con los que tienes margen para ahorrar energía. Puedes realizar algunos cambios y ajustes para lograr un consumo menor en la factura mensual.
