Hoy en día las principales marcas de servidores NAS como QNAP, ASUSTOR e incluso UGREEN, disponen de servidores NAS all-flash. Estos servidores NAS están orientados a un público muy específico: máxima velocidad de lectura y escritura, pero sacrificando la capacidad de almacenamiento que nos proporcionan los discos duros convencionales. ¿Para qué tipo de usos valen estos servidores NAS? A continuación, os vamos a explicar un total de 5 casos de uso donde este tipo de servidores NAS son perfectos.
Las unidades SSD, ya sean de 2,5» SATA o bien las unidades NVMe, nos permitirán transferir datos a velocidades desde los 500MB/s (en el caso de las SSD SATA) hasta los más de 5000MB/s de las unidades NVMe más rápidas con interfaces PCI 4.0 que tenemos hoy en día. Lo negativo de este tipo de almacenamiento es que tendremos poca capacidad, lo más habitual es comprar unidades de hasta 4TB de almacenamiento como máximo, aunque hay modelos de 8TB de capacidad, su precio es bastante prohibitivo.
Usos de los servidores NAS All-flash
Este tipo de servidores NAS tienen un uso bastante específico, pero lo pueden usar tanto usuarios domésticos como también los profesionales e incluso empresas, todo dependerá de qué uso le vayas a dar al equipo más que el tipo de usuario que seas.
Máquinas virtuales
Las máquinas virtuales siempre requieren un hardware bastante potente para que funcionen a la perfección, y proporcionar al usuario la mejor experiencia posible a la hora de usarlas localmente o remotamente. Hoy en día, igual que lo más normal es tener Windows 11 o un sistema Linux en una unidad SSD para tener el mejor rendimiento posible, en el caso de virtualizar el sistema operativo en un NAS, ocurre exactamente lo mismo: si pones la máquina virtual en el conjunto de almacenamiento de todo SSD, el sistema operativo virtualizado volará.
En este caso en concreto, es muy recomendable hacer uso de unidades NVMe de alto rendimiento, para tener la mayor velocidad de lectura y escritura aleatoria posible. Normalmente las máquinas virtuales no requieren demasiado especio de almacenamiento, pero, teniendo en cuenta que podemos comprar unidades de hasta 4TB, estamos seguros que no tendrás problemas si quieres ejecutar varias VM de forma simultánea.
Centro domótico usando Home Assistant
El sistema de domótica de Home Assistant lo puedes instalar de dos formas diferentes: en una máquina virtual usando Home Assistant OS, o bien a través de Docker. En ambos casos, es muy recomendable instalar siempre este sistema de domótica en una unidad SSD o NVMe, ya que tendremos continuas lecturas y escrituras del sistema con todos los menús, las estadísticas almacenadas, e incluso también las automatizaciones, las cuales deben ejecutarse lo antes posible para evitar retardos, y así proporcionar la mejor experiencia posible.
Teniendo en cuenta que Home Assistant OS usa una base de datos MariaDB (no es la de por defecto, pero sí es muy recomendable que configures esta), la velocidad aleatoria de acceso a la base de datos es crítico para tener una carga casi instantánea de cualquier menú que tengamos.
Contenedores Docker
Los contenedores Docker son otro de los usos donde su instalación en las unidades flash es crítico para el buen funcionamiento de todos ellos. Actualmente contamos con una gran variedad de servicios de Docker para exprimir al máximo todo el potencial del NAS, al ser contenedores de software, el acceso a todos ellos debe ser casi instantáneo, su instalación en un disco duro hará que todo se vuelva mucho más lento, por este motivo, lo mejor es instalarlo siempre en unidades SSD o NVMe.
Cuando instalamos un software como Portainer, el gestor de contenedores con interfaz gráfica de usuario más popular, lo más normal es desplegar un stack con decenas de contenedores en su interior. El proceso de instalación, actualización y utilización se notará muchísimo más fluido en una unidad flash que en un disco duro tradicional. Además, si usamos un sistema de domótica como Home Assistant a través de Docker, usar un almacenamiento flash se vuelve imprescindible.
Edición de fotografía y vídeo al vuelo
Los profesionales de la fotografía y el vídeo, suelen mover varias decenas de GB en sus proyectos. Hoy en día puedes usar los servidores NAS para realizar la edición de las fotografías o renderizar el vídeo directamente por red local al servidor, sin necesidad de crearlo en el propio equipo, lo que agiliza enormemente el flujo de trabajo: renderizado directo al NAS para compartirlo por red local e Internet con quienes queramos.
En este caso, el NAS debe tener tanto una conexión a 10Gbps para transferir datos a una velocidad de hasta 1,2GB/s, como también unidades SSD para que no tengamos cuello de botella por el almacenamiento convencional de discos duros. Aunque este tipo de uso requiere mucha capacidad de almacenamiento, hay servidores NAS all-flash con muchas ranuras M.2 NVMe para así tener más espacio disponible.
Reproductor multimedia para el salón
Este tipo de servidores NAS no suelen llevar demasiados ventiladores, solamente para el procesador principal y nada más. El ruido de estos NAS es realmente bajo, porque no tendremos discos duros girando continuamente, ni tampoco hará ruido a la hora de escribir en el almacenamiento, a diferencia de los discos duros que sí son bastante ruidosos.
Gracias a su diseño sin partes móviles (discos duros), los servidores NAS all-flash son prácticamente silenciosos, solamente tendremos un pequeño ventilador para el procesador, ya que la refrigeración de las unidades NVMe suelen ser pasivas mediante disipadores.
¿Qué NAS puedo comprar?
Actualmente hay muchos modelos de NAS orientados a usuarios domésticos, pero también a pequeñas y medianas oficinas. A nivel empresarial, si quieres NAS all-flash, la mejor opción es QNAP ya que tiene muchos modelos, tanto de sobremesa como enrackables, así como también Synology, pero este último recuerda que tendrás que usar unidades de la propia marca si no quieres tener avisos o problemas.
El servidor NAS QNAP TBS-H574TX es uno de los mejores modelos que puedes comprar, tanto por su diseño, bajo ruido en comparación con otros modelos, como también por su grandísimo rendimiento. Este modelo se vende en dos versiones claramente diferentes: Intel Core i3-1320PE que tiene 4 cores eficientes y 4 cores potentes con 12 hilos en total a 4,5GHz y 12GB de memoria RAM (no ampliable), y también tenemos el Intel Core i5-1340PE que tiene 8 cores eficientes y 4 cores potentes con 16 hilos en total a 4,5GHz y 16GB de memoria RAM (no ampliable).
El precio del primero con Intel i3 ronda los 1600€, tal y como podéis ver aquí:
El precio del segundo modelo con el Intel i5 ronda los 2.200€ aproximadamente:
Podéis ver un completo vídeo de nuestro unboxing aquí:
Ambos servidores NAS cuentan con un total de 5 bahías para unidades E1.S o M.2 NVMe 2280, de hecho, viene ya con el adaptador necesario para M.2 en cada una de las cinco ranuras. Este NAS tiene un puerto 2.5G Multigigabit y otro puerto 10G Multigigabit, además, también tiene dos puertos Thunderbolt 4, dos puertos USB 3.2 Gen 2 a 10Gbps, e incluso salida HDMI entre otras características.
Una alternativa a este QNAP es el ASUSTOR FS6806X, este modelo tiene un procesador AMD Ryzen V3C14 que es un Quad-Core a 2.3GHz (hasta 3,8GHz en modo turbo), tiene 8GB de forma predeterminada, pero es ampliable hasta 64GB, y tiene un total de 6 ranuras M.2 NVMe. En concreto, estas ranuras funcionan con PCIe 4.0 a x4 (una), a x2 (tres) y a x1 (otras dos). También tiene un puerto 10G Multigigabit, tres puertos USB 3.2 Gen 2 a 10Gbps y dos puertos USB 4. El precio de este NAS está por unos 1100€.
Si quieres un modelo más completo, el FS6812X incorpora el mismo procesador, pero con 16GB de RAM por defecto (también es ampliable hasta 64GB), pero este equipo dispone de un total de 12 ranuras M.2 NVMe. La interfaz PCIe de estas ranuras son las siguientes:
- 1x PCIe 4.0 x4
- 3x PCIe 4.0 x2
- 4x PCIe 4.0 x1
- 1x PCIe 3.0 x4
- 1x PCIe 3.0 x2
- 2x PCIe 3.0 x1
Hay que tener en cuenta esto, para no comprar unidades SSD NVMe que superen el ancho de banda máximo, porque estaremos desperdiciando su rendimiento. El resto de características son las mismas que el modelo anterior, pero este añade un puerto 10G adicional (tenemos dos puertos en total). Su precio es de unos 1500€.
En la siguiente tabla podéis ver las principales diferencias:
| Especificación | ASUSTOR FS6806X | ASUSTOR FS6812X |
|---|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen V3C14 (4 núcleos @ 2,3-3,8 GHz) | AMD Ryzen V3C14 (4 núcleos @ 2,3-3,8 GHz) |
| RAM (Base/Máx.) | 8 GB DDR5 / 64 GB | 16 GB ECC DDR5 / 64 GB |
| Nº bahías M.2 | 6 x M.2 2280 NVMe Gen4 | 12 x M.2 2280 NVMe Gen4 |
| Puertos de red | 1 x 10 Gigabit Ethernet | 2 x 10 Gigabit Ethernet (dual) |
| Puertos USB4/Thunderbolt | 2 x USB 4.0 (40 Gbps) | 2 x USB 4.0 (40 Gbps) |
| Puertos USB-A adicionales | 3 x USB 3.2 Gen2 (10 Gbps) | 3 x USB 3.2 Gen2 (10 Gbps) |
| Salida HDMI | No | No |
| Consumo | 17,9W (operación típica) | 32,2W (funcionamiento) / 2,8W (reposo) |
| Precio aproximado | No disponible | No disponible |
Finalmente, el fabricante UGREEN también tiene un NAS orientado a ser todo almacenamiento NVMe. Las principales características son que tiene un procesador Intel i5 1235u y permite hasta 64GB de memoria RAM, aunque viene con tan solo 8GB instalados. Dispone de un total de 4 ranuras M.2 SSD y un puerto 10GBASE-T Multigigabit para la red local, tiene dos puertos Thunderbolt 4, y un puerto USB 3.2 Gen 2 a 10Gbps en el frontal. También tiene una salida HDMI con salida de vídeo hasta 8K.
El precio de este NAS ronda los 850€, un precio realmente bueno si tenemos en cuenta sus especificaciones técnicas. Al tener un SSD de 128GB interno para el sistema operativo, tendremos la posibilidad de instalar cualquier sistema operativo si no te gusta UGOS Pro, el sistema operativo por defecto de este fabricante. Esto es un gran punto a favor, porque tendremos la libertad de elegir si queremos instalar un Proxmox, TrueNAS o cualquier otro sistema operativo que quieras.
¿Cuánto más caro es realmente el almacenamiento?
Para ponerlo en perspectiva, os vamos a indicar el precio de llenar un servidor NAS de 4 bahías para tener en total 16TB de almacenamiento (sin tener en cuenta los RAID para protegernos frente a la rotura de una o varias unidades).
- Usando discos duros para NAS como los WD Red Plus supone una inversión de aproximadamente 520 € (a unos 130 € por disco).
Estos discos duros de WD Red, junto con los Seagate IronWolf y los Toshiba N300 son los más recomendables para los servidores NAS, ya que están específicamente diseñados para este tipo de uso, donde tenemos siempre encendidos los servidores y funcionando a pleno rendimiento.
- Usando almacenamiento NVMe (4x SSD de 4 TB) como los Samsung 990 EVO Plus podría costar alrededor de 1.040 € (a unos 260 € por unidad).
En cuanto a almacenamiento SSD, tanto las marcas de Samsung como Kingston y WD, son las mejores que puedes comprar. También debemos indicar que, en el caso de Kingston y WD, tenemos unidades SSD específicamente diseñadas para este tipo de tareas, donde tendremos muchas lecturas y/o escrituras en disco, con el objetivo de que dure muchos años sin dar ningún tipo de fallo.
Esto supone un coste del doble, aunque también depende de qué discos duros y unidades SSD compares. Con el ejemplo anterior, es exactamente el doble de coste entre discos duros y unidades SSD NVMe, a cambio de un rendimiento hasta 10 veces superior. También debes tener en cuenta el nivel de RAID que vayas a configurar, en un entorno de servidor es fundamental proteger los datos frente a la rotura de uno o varios discos, por lo que es recomendable hacer diferentes tipos de RAID:
- RAID 1: permite hasta 2 discos, hace un espejo de toda la información.
- RAID 5: se necesitan como mínimo 3 discos, permite la rotura de un disco como máximo.
- RAID 6: se necesitan como mínimo 4 discos, permite la rotura de dos discos como máximo.
- RAID 10: se necesitan como mínimo 4 discos, permite la rotura de un disco cualquiera, y de dos siempre que no estén en el mismo RAID 1+0.
Lo más habitual en estos casos donde tenemos un NAS con hasta 5 bahías para discos, es configurar un RAID 5 o RAID 6 para protegernos frente a la rotura de uno o dos discos respectivamente.
