Cambiar el router del operador por otro propio puede ser una buena opción para mejorar la conexión y lograr una mayor velocidad. Sin embargo, esto no siempre va a ser así. Hay circunstancias en las que realmente no necesitas cambiar de aparato. Vamos a explicarte cuándo deberías cambiarlo, en función de la tarifa que tengas contratada y de cómo sea tu vivienda.
Cuándo cambiar de router
Generalmente basta con tener el router que instala el operador cuando contratamos Internet. Es más que suficiente para la mayoría de usuarios y podrás tener una buena conexión y conectar tus dispositivos. No obstante, hay veces en las que vas a poder potenciar la señal o aprovechar mejor la tarifa contratada.
Según tu vivienda
Si se trata de una vivienda pequeña, de pocas habitaciones, es menos probable que tengas que cambiar de router. No necesitas potenciar tanto la cobertura, por lo que no vas a tener que llevar la conexión de un lugar a otro de tu casa y lograr así una gran estabilidad. Si tu vivienda sí es muy amplia, entonces conviene tener un router más potente que el que suelen instalar al contratar Internet.
También dependerá no solo del tamaño de la casa, sino de la cantidad de aparatos que tengas. Si tienes una vivienda domotizada, es muy probable que cuentes con decenas de dispositivos conectados a la red. Esto va a hacer que la señal inalámbrica pueda saturarse con facilidad, por lo que conviene tener un router que admita muchos dispositivos conectados al mismo tiempo.
Además, hay que tener en cuenta las posibles interferencias que pueda haber. Si tienes muchos dispositivos Bluetooth, teléfono inalámbrico o microondas cerca del router, eso puede generar interferencias en la frecuencia de los 2,4 GHz. Es interesante tener un aparato que funcione bien en los 5 GHz y, a ser posible, en los 6 GHz.
En función de la tarifa
Por otra parte, más allá de la vivienda que tengas, también deberías tener en cuenta la tarifa. Si tienes una tarifa básica, como podrían ser 300 Mbps simétricos de fibra óptica, realmente es más que suficiente con el router de tu operador. Vas a poder alcanzar esa velocidad por cable y Wi-Fi sin demasiados problemas.
En cambio, si tienes contratada una tarifa superior a 1 Gbps, significa que necesitas tener un router potente, de última generación, para aprovechar al máximo la compatibilidad con Wi-Fi 7 y tener también puertos multigigabit disponibles, para alcanzar la máxima velocidad por cable. En este caso sí resulta útil cambiar de router y adquirir uno más potente.
Recuerda que no es lo mismo la velocidad contratada que lo que realmente llegue a tus equipos. Por ello, es clave contar con aparatos que sean perfectamente compatibles, empezando por el router. Tener un buen dispositivo te garantiza acceder a la velocidad contratada y reducir el riesgo de tener problemas.
