A la hora de crear copias de seguridad, y poder almacenar archivos, puedes encontrarte con diferencias entre unidades físicas y el uso de la nube. En este artículo, vamos a hablarte de algunos puntos clave que pueden marcar la diferencia entre elegir una u otra alternativa. Ambas tienen sus ventajas y desventajas, como vas a ver.
Ten en cuenta que, en caso de que utilices la nube, vas a encontrarte con muchas opciones distintas. Algunas de las plataformas más populares son Google Drive, OneDrive o Dropbox, pero hay muchas más. Además, podrías incluso tener tu propia nube privada y contar con un servidor NAS.
Diferencias
Si estás dudando entre tener copias de seguridad en la nube o usar unidades físicas, revisa estas diferencias que vamos a mostrarte. El objetivo es que puedas ver qué te interesa más y así decidir. No obstante, utilizar lo que se conoce como regla 3-2-1, es lo mejor para guardar copias de seguridad variadas y reducir al máximo el riesgo de pérdida.
Modo de acceso
La primera diferencia clara, es a la hora de acceder a los archivos. Si utilizas la nube, vas a poder hacerlo a través de Internet, desde cualquier lugar o dispositivo. Podrás crear copias automatizadas, liberar espacio y no depender de una unidad física que tengas que conectar o llevar siempre contigo.
Por otra parte, está la opción de usar una unidad física, como puede ser un disco duro externo. Aquí sí necesitas acceder desde otro dispositivo, al que tendrás que conectar ese aparato. No necesitas tener acceso a Internet, pero no podrás entrar desde cualquier lugar.
Control de los archivos
También hay que mencionar el control de los archivos. Si utilizas la nube, esos archivos realmente no los controlas tú. Al menos, no al 100%. Van a estar alojados en un servidor externo, que será de la plataforma que utilices, como podría ser Google Drive o Dropbox.
Si utilizas una unidad física para guardar los archivos, entonces sí vas a controlarlos al máximo. Puedes guardar donde quieras ese disco duro o memoria, sin riesgos de que la información pueda quedar expuesta o la elimine un tercero.
Flexibilidad para usar dispositivos
En cuanto a los dispositivos que puedes utilizar, en la nube vas a tener mayor flexibilidad. Podrás acceder a través de aplicaciones móviles, pero también desde la versión web. Podrás usar así plataformas muy variadas, desde el ordenador, móvil, televisión y otros aparatos que utilices.
Respecto a unidades físicas, también tendrás flexibilidad, pero no siempre hay compatibilidad total. Si se trata de una unidad USB, sí podrás conectarla en más aparatos. No ocurre igual con determinados formatos, como podría ser una tarjeta SD, por ejemplo.
Compartir con terceros
Para compartir archivos con otras personas, sin duda lo mejor es utilizar la nube. Es más sencillo y solo tendrás que dar acceso a ese contenido y, a través de Internet, podrán descargarlo sin dificultad.
Al usar unidades físicas, tendrías que dejar esa memoria y que la otra persona la conecte a su dispositivo. Aunque esto también es sencillo, tiene ciertos riesgos, ya que podría infectarse con un virus, por ejemplo.
Seguridad
¿Es más seguro utilizar la nube o memorias físicas? Realmente, ambas tienen sus ventajas y desventajas. La nube puede tener mayor riesgo de accesos indeseados, en caso de que un atacante logre robar la contraseña o haya alguna filtración de esa plataforma que utilizas. Sin embargo, en una unidad física también está el peligro de que se infecte con un virus.
En ambos casos podrías perder archivos, tanto si hay algún problema con el servidor de la plataforma en la nube, como si pierdes o se deteriora un disco duro donde guardas copias.
En definitiva, estas son las principales diferencias entre almacenamiento en la nube y unidades físicas. Puedes elegir la que mejor se adapte a lo que necesitas, pero es buena idea utilizar ambas.
