Tener una VPN puede ser necesario para acceder a ciertas páginas bloqueadas geográficamente, además de mejorar la seguridad al usar redes Wi-Fi públicas. Existen diferentes opciones, como es instalar un programa en el móvil o en el ordenador, así como instalar una extensión en el navegador. Vamos a hablar de este último caso y explicarte cuándo es una buena idea y cuándo podría no serlo.
Cuándo instalar una VPN en el navegador
Hay situaciones en las que sí puede servir simplemente instalar una VPN en el navegador, como extensión, en vez de optar por instalar el programa en el sistema. Los principales casos son los siguientes:
- Solo necesitas cifrar la conexión del navegador.
- Quieres cambiar la ubicación de forma sencilla.
- No quieres que todas las aplicaciones pasen por la VPN.
- Buscas algo sencillo y rápido.
Si únicamente quieres que la conexión cifrada sea la que sale del navegador, como podría ser Google Chrome o Mozilla Firefox, basta con instalar un complemento de este tipo. Solo afecta a la conexión de ese programa específico y no del resto del dispositivo.
Puede ser útil si no quieres que todas las aplicaciones pasen por la VPN, lo cual podría suponer una pérdida de velocidad o problemas de estabilidad. Por ejemplo, podrías tener algún programa de descargas, para ver contenido en streaming o un videojuego y no se verían afectados.
Si buscas facilidad, para poder cambiar de ubicación rápidamente y no tener muchas complicaciones, tener una extensión en el navegador es buena idea. Por ejemplo, si necesitas acceder a ciertas páginas que puedan estar bloqueadas. No requieres de tener un programa independiente del navegador.
Casos en los que no es la mejor opción
Aunque pueda haber situaciones en las que sea suficiente con instalar un complemento en el navegador, como hemos visto, hay también casos en los que esto no sería una buena idea. Algunos son los siguientes:
- Quieres proteger la seguridad al máximo.
- No quieres filtrar datos de navegación de ningún tipo.
- Tu intención es cifrar la conexión de todas las aplicaciones.
- Pretendes proteger otros dispositivos.
De cara a preservar al máximo la seguridad, tener instalada una VPN en el navegador no es la mejor opción. Si te conectas a una red Wi-Fi pública, como podría ser en un centro comercial, aeropuerto o cualquier lugar en el que no confíes, la conexión no va a estar cifrada por completo, lo cual te deja expuesto.
Además, no solo hay que hablar de seguridad, de estar protegido ante ataques de Man-in-The-Middle, por ejemplo, sino también de privacidad. Tus datos de navegación podrían quedar expuestos. Al proteger la conexión por completo, eso te permite reducir riesgos de exponer datos.
Por otra parte, si quieres que todas tus aplicaciones pasen por la VPN, ya sea por seguridad o por evitar bloqueos geográficos, tener una VPN en el navegador no es la solución. Sí o sí necesitarías un programa instalado en tu móvil o en el ordenador.
En definitiva, ten en cuenta lo que hemos explicado si estás pensando en instalar una VPN en el navegador. Si lo que quieres es mantener la seguridad al máximo, lo ideal es instalar una en el dispositivo. Te recomendamos algunas opciones como NordVPN, Proton VPN o Surfshark.
