Si ya pagas por tener Google Drive significa que, muy probablemente, cuentes con espacio suficiente para tus copias de seguridad. En ese caso, ¿conviene realmente comprar un servidor NAS? Esto va a depender mucho del uso que vayas a darle, pero podemos decir que, sobre el papel, puedes estar más que cubierto con una plataforma de almacenamiento en la nube de pago, si lo que necesitas es algo básico.
Cuándo basta con tener Google Drive
Es muy probable que sea suficiente con tener Google Drive, o cualquier otra plataforma de almacenamiento de pago, si tu uso no va a ser muy exigente. Por ejemplo, en casos como estos:
- Guardar documentos, fotos y vídeos.
- Acceder desde varios dispositivos a los archivos.
- Sincronizar archivos entre varios equipos.
- Compartir archivos con otras personas.
- Copias de seguridad básicas.
Si tu uso simplemente es para tener tus fotos y vídeos en algún lugar en Internet y poder acceder fácilmente desde cualquier lugar, realmente basta con tener una plataforma de este tipo. Igual que también sería suficiente para sincronizar documentos.
Para almacenar copias de seguridad básicas, para simplemente acceder a ellas en caso de necesidad desde otros equipos, también es más que suficiente contar con una plataforma de este tipo.
Qué ventajas aporta comprar un NAS
Aunque pueda ser suficiente tener Google Drive en muchos casos, también hay otros en los que sí viene bien comprar un servidor NAS. Ofrece ciertas ventajas que conviene tener en cuenta y decidir si interesa o no adquirir un equipo así. Allí podrás tener un mayor control sobre tus copias de seguridad.
Algunos motivos para comprar un NAS son los siguientes:
- Tener tu propio servidor multimedia.
- Almacenar fotos y vídeos y gestionarlo con software mejorado.
- Copias de seguridad avanzadas.
- Tener capacidad para ampliar mucho más el espacio.
- No depender de servicios de terceros.
La principal ventaja de tener un servidor NAS es que no vas a depender de posibles problemas que pueda haber con Google Drive u otro servicio. Los archivos te pertenecen al 100% y no van a estar alojados en servidores de terceros, con lo que ello supone tanto en privacidad como en posibles problemas que pueda haber.
Además, vas a tener más flexibilidad para poder instalar aplicaciones y, por ejemplo, crear tu propio servidor multimedia o crear álbumes personalizados para fotos y vídeos. No vas a tener simplemente los archivos alojados, sino que podrás darle un orden.
También vas a tener más opciones para crear copias de seguridad mejoradas. Por ejemplo, podrás automatizar esas copias y tener ciertas ventajas que no vas a lograr al usar plataformas como Google Drive.
Algo muy a tener en cuenta es contar con ambas opciones. Lo ideal siempre es seguir la regla 3-2-1, que significa que vas a tener tres copias de seguridad, en dos formatos distintos y una de ellas, al menos, en un lugar externo. Esto permite proteger tus archivos al máximo y estar protegido en caso de que ocurra algún problema.
